Página/12 :: soy
Viernes, 29 de julio de 2011
Canción sin música para Amy
Por Cristian Alarcón
Tú que fuiste una niña actriz y una niña cantante, tú que supiste entonar las
notas más altas del jazz de tu padre. Tú que te soñaste como una maja, y te
construiste a imagen y semejanza de las hadas y de las ninfas, de las musas y
las criaturas salvajes. Tú, nena descorazonada que salió a escena con tan poco y
con tanto, a esa hora en que otras bailan el vals. Tú que te enamoraste como
loca, como nadie, obsesiva y buscona, destructora y fálica, sometida a ese chico
delgado como una roca pulida. Tú, infantil al emborracharte como una cabra
bebida, sin sostén, sin pared, sin importarte nada. Tú que cantaste lo que te
pasaba y anunciaste tu muerte como lo hace un ave. Tú de la que dijeron: “Amy
Winehouse está viva”, como cuando en Rock in Rio les cerraste la boca a todos y
lo hiciste con la voz que cultivaste en la caverna del soul. Tú que te hiciste
construir un disfraz y hacer tatuajes de niñas y de sirenas para vestirlos con
ropas de viuda mafiosa. Tú rodeada siempre de chongos, de todos los chongos, y
tú tan sola, tan finalmente alejada del hombre de tu vida, tan lejos del amo.
Tú, party girl como todos nosotros, siempre rodeada de chongos, y de jazzeros, y
de hip hoperos, de hombres que tocaban como nadie. Tú que al parecer te fuiste
porque quisiste, tú, ida, tú penumbra, tú negro absoluto de volver al negro,
negro, negro, tú, Amy Winehouse, descansa como todos deberemos
hacerlo.
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PARA VOS MARY SUNSHINE, que quedaste con muchos calendarios menos que la inglesita..., pero que emocionalmente ya entraste en el senil salón, del cual, una vez dentro, ya nunca mas has de tornar, al color universal de los sueñoss, que por un mero instante en el cosmos, los dedos de tu mano, alcanzaron a rozar. A tus desvvanecidos anhelos melodiosos, ya los materializó Amy...
AMY:
Seguro que habrá gente que te quiere aun y otra que no, gente que te escribe su mejor sentimiento, su amable pensamiento y otra, quizá, mucha otra que no; pero aun no se dónde depositar mis lágrimas por tu voz de contralto tan pleno de luz, emocionalmente alejado de lo negro. A lo negro, negro, negro, me lleva tu ausencia presente y definitiva. Valió la pena ¿Amy?
Eras una chica, solo una chica con voz de contralto, que se te fue formando de tanto escuchar, escuchar, escuchar a las cinco mas grandes, Billie, Ella, Sara, Carmen y Nina; ya las chicas de aquí no sienten la poesía en la voz ni en el centro de su cuerpo; ella ya se olvidaron de su origen, llegan (vienen y así vuelven) sin el cromosoma del riesgo de la desprotección institucional.
El viejo Dylan ya les había descubierto la naturaleza de su juego, de su conducta, hace nueve lustros: "Ella aguanta como una mujer, sí, lo hace,/hace el amor como una mujer, sí, lo hace,/y sufre como una mujer/pero se echa a llorar como una niña".
El negro te embriagó, lo peor de la vida de aquí en mas. El futuro, vocablo umbrío sin tu voz de contralto, cantando, lamentando: " E yo vuelvo con nosotros/Te quiero mucho/No es suficiente/A ti te gusta aspirar y a mi soplar/Y la vida es como una chimenea/Que yo soy una minuscula monedita que sube por sus paredes/Nos hemos dicho hasta luego solo con palabras/Yo he muerto cien veces...".
¿Valió la pena Amy?
¿Qué haremos los que todavía lloramos por tu voz pulverizada por el sol negro puesto por un dios indolente, al cual un tercio del planeta humano, postra su cabeza por ante sus pies de nada?
¿Qué haremos Amy, desesperados, carcomidos por la ireflexión de no poder orientar la angustia, de pie junto a tu voz que renace una y otra vez, desde un reproductor de discos compacto?
Sabes Amy? ya no quiero lo que exigía Jagger: "Veo a las chicas vestidas de verano/Quiero que todas se vistan de oscuro/Veo una fila de autos/Todos pintados de negro/Con flores.../Y mi amor que no volverá" "...Las gaviotas de Magritte/Perdieron su azul profundo/Aunque... no puedo obligarte/A que sientas lo mismo...".
Es cierto Amy, nada se logra con obligar a una chica que inunde su cuerpo de poesía, que anegue su sexo con el dolor de no entender por qué, la presencia de la ausencia. Nada se logró Amy con tu negra canción de contralto, a escasos sentimientos, le importó. Es cierto Amy, al dolor, al verdadero, lo silencia quien lo infringe.
Es cierto también Amy, a mi alrededor ya no hay chicas con tu vestido blanco, con tu voz de contralto, con el derrame emocional de tu sexo, ni con tu canción de niña potente, regresando siempre a lo negro del olvido, de la indiferencia.
ANARKO PUNK