martes, 16 de diciembre de 2008

SEGUNDA PARTE
1
- El tiempo es nuestra energía...-
La voz delgada, lúcida de Graciela, me estremece en medio de un sismo moral y espiritual.Los papeles amarillentos, olorosos de tanta penumbra húmeda, me azotan los días y las noches, en las que estoy sumergido desde hace treinta años...
- ¡Hijos de puta! ¡hijos de puta! -
La Filosofía era todo y el todo, hoy es solo una asquerosa y absurda nada...
EL “Imperio del Crimen” tras su plan homicida, cobarde, pensado, planificado y ejecutado con sorprendente eficiencia y eficacia desde marzo de 1976..., buscó refugio, cobijo y protección en el aberrante “perdón y olvido” de la democracia minusválida de diciembre de 1983...
- ¡Ustedes nos hundieron en el pozo ciego del patriotismo idiota!-
A millones de hijos de puta, ni les importó ni les importará jamás la Filosofía...-La carta escrita al silencio que dejó Graciela..., con el papel quebrado, con los extremos sucios y rotos, se diluye entre tantas otras cartas que le escribí yt que nunca ha de leer...
- ¡Hijos de puta! ¡hijos de puta!-
‘ “El árbol que mueve a algunos a lágrimas de felicidad, en la mirada de otros, no es nada mas que un objeto verde que se interpone en el camino.Hay personas que ven la Naturaleza como algo ridículo y deforme, pero, para ellos no va dirigido mi discurso, y aun algunos no ven en la Naturaleza,nada en especial, pero, para las personas de imaginación, la Naturaleza es imaginación misma.
Así como un hombre es, ve; así como el ojo está formado, así es como quedan establecidas sus potencias”.
“Con este pensamiento profundo, visionario y multidimensional de William Blake, expresado en el siglo XVIII; principio esta epístola que imaginé escribirte y enviarte, hace ya cinco años.Se engendró al lado mismo de un arroyo serrano, próximo, muy cerca de los laberintos errantes y acuosos de mis idealidades literarias.No se, aún, dónde llegaré, queriendo escribir esta presente, dirigida a tu corazón voluptuoso y poético, combatiendo con el implacable temor, por estar frente a una máquina que representa virtual,a un papel, desertificado de letras que conjugan palabras y con un apetito voraz, por ellas.Cuesta, claro que cuesta, ir quitando los espejos de los recodos del laberinto. No es tan sencillo atrapar la exacta idea, hacerla vocablo viviente, ardorosa y descerrajarla sobre la blancura ebulliciente de la nada de una hoja vacía.En estos momentos, percibo sin esforzarme demasiado que se hace cuesta arriba, remontar el oscuro laberinto de buscarte y sobre todo, de encontrarte. La palabra “laberinto” se filtra contumaz, sin que yo pueda hacer algo para evitarlo. Es que allí,en esa Arcadia virgiliana de oro, montañosa, áspera y pastoril; viéndome en la misma pintura de Poussin (Et In Arcadia Ego, Yo La Muerte también estoy en Arcadia), se desploma hacia este nuevo vacío estigmatizante que es sentirse extraño y derrotado, mi fe, mi credibilidad, mi confianza... en la sociedad, huidiza (cagona), escindida, ausente de autocrítica y además, sin la potencia de mi alma por no saber qué acer sobre mi nueva y efímera Esperanza y quedándome a un costado con mis manos vacías. ¿Me creerías que intento por todos los medios posibles que mis pensamientos no dejen rastro alguno y que mis sentimientos, se desvanezcan en el abismo simple que es la nada del desapego?”.
Decía el antiguo Maestro:
“el sufrimiento es la consecuencia del sentimiento de poseer”. El laberinto infectado de espejos, es la burda parodia de la exeriencia de las interpretaciones, pretensiosas y megalómanas que he experimentado en el camino intrincado de la Vida de estos últimos treinta años, tras haber abandonado la tranquilidad bucólica de la indiferencia y el descompromiso, en pos de la nociva experiencia (adultez, madurez...) y haberme sumergido en las fallidas interpretaciones del Mundo y su realidad inconmovible, custodiada atentamente por los gendarme de la Biblia y el Código Penal selectivo del Estado tutelar.
Una nube que viaja por el firmamento, solo es una nube que viaja por el firmamento. El agua en una copa, no es nada mas que el agua en una copa. Siempre estoy cargando con el peso de los espejos, insertos en los ángulos de los laberintos (interpretaciones pretensiosas y/o neuróticas) que no me dejan gozar plenamente al mundo y a las cosas y hechos del Mundo. ¿Será que nunca hallaré la ventana con su cristal límpido,transparente, sin que se abata sobre mi sensibilidad, la crueldad de la consciencia interpretativa?
En aquellos atardeceres campestres, donde el ocaso rojizo, teñía a el firmamento azul translúcido que preanunciaba a la noche; arrullado por el rumor constante del arroyo, a escasos metros de mi vida y aturdido por el claxon armonioso y pasional de los zorzales, sobrevenían a mis evocaciones difusas e inconexas, antiguas lecturas que sorbía con delirante avidez, cuando apenas había sobrepasado los 30...
‘ “El mundo es la totalidad de los hechos, no de las cosas”
Entonces, no sin cierto pesar e inquietud oscura, me interrogaba acerca del beneficio ulterior que resultaba de estar en el centro mismo de la Naturaleza y de su multicoloridaenergía perpetua y no saber qué camino tomar, para encontrar el descanso sencillo y definitivo en sus... En ese verano del año..., me sentía sin contacto y absolutamente fuera de contexto.
‘ “Los hechos en un espacio lógico, son el mundo” “El mundo se descompone en hechos”
Eso era verdad. El mundo campesino, verde, natural, áspero y pastoril, se descomponía en piezas laberínticas, donde los espejos de sus rincones, alejados de la luz hipnótica del ocaso, devolvían sobre las interpretaciones y violentas opiniones de mi dictatorial y preminente consciencia, un haz ciego de indescriptibles sensaciones de desequilibrio sensible, recargados de insoportables extrañezas. su imagen inflamable, separada de mi avasallante y concupiscente deseo de introducirme en la esfera caliente de tu erótica forma, textura y contenido, se derramaba con lascivia, sin saberlo, tal vez, en mis dedos azules y naranjas de poeta.
‘ “Algo lógico no puede ser meramente posible. La lógica trata de cualquier posibilidad y todas las posibilidades son sucesos”
Es algo obvio, subrayar esta elaboración honda y compleja y brillante de un filósofo analítico. Por ende, se vuelve imprescindible, hacer tangible a mi Idealidad y suconstelación de deseos impresionantes e incontrolables. A esta altura de la evolución material y esencial del Cosmos, ya no interesa ni importa, ni tu sexo ni el mío. Sin embargo, mi sustancia poética, apresurada, insaciable, vagabunda y errante, se inclina sedienta, al igual que el árbol hacia el río de su eterno... Es irrelevante, sostener la propiedad de un glande o un clítoris. ¡Da igual....! Seguramente, en el Universo de la Poesía, nos encontraremos y haremos el contacto insoslayable de la belleza infinita de nuestra Gran Madre Naturaleza que es y por la infinitud será, hermafrodita, igual que vos y yo, hijos planetarios,padres e hijos, hermana y hermano, amantes uno del otro, hombre y mujer, mujer y hombre, al igual que la Gran Madre en si misma.
‘ “Para conocer un objeto, no tengo, ciertamente que conocer sus propiedades externas,pero, si, debo conocer todas sus propiedades internas”
Por ello y por mucho mas, es que te invito a construir, en lo profundo del Corazón de la Poesía, (donde fuimos engendrados), el templo, no ilusorio, pero, si, material y presente, de nuestras palabras y caricias imaginadas y desafiantes, para ofrendarlas, desde nuestro otro Mundo, ajeno, desconocido, alejado de lo mundano y administrativo, a nuestros Hermanos Mayores de carne, sexo y poesía... Sibele, Virgilio, Safo, Afrodita..., hijos naturales como nosotros de la Gran madre Mitra que eterniza lo bello y lo fértil.
Solo una deuda con Eros y la Poesía, pende sobre nosotros, al Deseo, dejarlo cultivarse...
- ¡Malditos hijos de puta!-
El torrente sanguíneo, resentido y descompuesto, alimenta las pesadillas de una patria (mi Patria) de una democracia representativa,corrompida, plutocrática..., con las hongueadas patas metidas en los líquidos fangosos, infectados de alimañas ponzoñosas y que éstas no son otras que las mismas que alentaron desde la siniestra simulación, de expiarnos del caos de la ingobernabilidad, a lo que hoy es nada mas una grotesca caricatura institucional ya que fueron naturalmente retomando el tiempo y el espacio de los “buenos negocios” (instituciones democráticas). Las mismas ennegrecidas siluetas de hace 30 años que crimen impune mediante, opturaron nuestro hemisferio cerebral derecho... El horror de la pesadilla, no está en el claro-oscuro del ayer..., absoluto, resuelto y definido está entre nosotros, hoy, aquí y ahora...El ayer y el presente, es tan solo el mustio objeto de un papel que representa una carta jamás entregada, ni recibida por las manos, por los ojos abiertos, vivos...
2 -
Creo con convicción que los vocablos, mas allá de sus formas y contenidos, Poesía y Revolución, son los mas resistidos o por lo menos, mirados con sorna y desconfianza, por el universo ordinario y mundano.
“...vos sabés bien que mi Poesía y mi Revolución, devienen a raudales de mi ingesta de imposibles realidades y de mi pasión incontrolable por ámbas. ¿A quién le importa, si producimos Poesía? ¿A quién le interesa producir una Revolución?Sin embargo, también creo que no tienen la culpa o mínimamente no son responsables. La gran mayoría de nuestros semejantes, ya que están bastante preocupados en sobrevivir, intentando escapar al infortunio de la desdicha de la pobreza y la exclusión, no obstante, se deslomen doce horas diarias de trabajo, jamás verán la luz beneficiosa de la Liberación. ¿Podrás entender que te necesito? Solo que no es una necesidad trasvestida de virtud. Es una necesidad generada, engendrada de tu voz, de tu forma y de tu olor a miel.¿Podrás comprender que no es necesario para mi Poesía y mi Revolución, penetrar en tu cuerpo con el mío? ¿Entenderás que solo enciende mi pasional Poesía y mi roja Revolución, el solo hecho de saber que en vos habita y se desarrolla un Poeta, a pesar del mundo fatuo y vulgar? La Poesía y la Revolución, están en cada vocablo encarnado virilmente por Walt Whitman,oradando a la Verdad, su única y definitiva amante en “Leaves of grass” o en “Menos tu vientre” de Miguel Hernández. Solo que a esta hora de la madrugada, cuando se ha tumbado una botella de vino sobre la mesa, harta ya de mis manoseos y de mis imploraciones como si ella fuera un sacro oráculo y mágico de este necesario y fatal encadenamiento de sucesos en mi vida, busco el preciso punto de contacto entre el prisma de tu vida y este deseo mío, de sentir poético y revolucionario, el magma de increadas sabidurías que fluye de tu ser, de tu cuerpo, de tu vida, haciendo que las palabras, inexorables, se constituyan vividamente aquí...”. ‘ DESTINO:Vas a sentir que mis manosestán ausentes de mique se entregaron a pensarte en el vinode un poema tristemente tangueadoque intenta penetrarte en el medio mismodel triángulo curvado de tu aura de vientos.Me verás entrar en las calles oscuraspor donde millones de pasos pasan de largo,para no experimentar el quebranto de lo injusto,dándome así una oportunidad máspara que cerosos oídos taponados de cinismoensordezcan rendidos con mis blasfemias revolucionarias.Sentirás mi sombra en tu brazo fugazmirarás sin equivocaciones, sin dejarte ver en mis ojos ajenos a los espejos,no nos daremos cuenta que la vida se instalóen tu desbordado cuerpoy en el inescrutable destino de nuestra amistad liberada. “...quiero decirte ahora, entonces, que la Revolución de mi Poesía, necesita, precisa, no tan solo de mi alcoholismo sino de tus ropas, impregnadas de rocío celestial de cada mañana... Me hacés volver al interior de mi cabeza, hacia el pasado nebuloso, de aquellos tiempos que afiebrado y delirante, buscaba un poeta en mi oscura oficina pública. En medio de los mármoles ridículos de la hipócrita conducta de los buenos y académicos modales frívolos y civilizados. En esos días, me hallaba oculto en el rincón mas tenebroso de la “sociedad organizada. Desde allí le imprimía, a mi supervivencia, un alevoso mecanismo de respiración artificial para entregarle luz y oxígeno al poeta y a la Poesía. Aunque en algunas ocasiones, me encontré enlodado, chapoteando en el chiquero en que se transformaban las madrugadas (detenciones ilícitas, torturas, desapariciones...) por los “personeros” de los tiempos terrorista del Estado y de las formas pulcras y almidonadas para expandir “prestigiosamente” al sistema financiero..., pero nunca, nunca, nunca de los contenidos mas cercanos, mas compatibles con la hombría o el accionar honrado y valiente. Principié, entonces, el desigual combate en el sendero sembrado de trampas, traiciones y prejuzgamientos reaccionarios, con un deseo desconstructivo,asfixiante y anarkista, que me subía a borbotones desde mis entrañas hacia mi intelecto. En esos días, donde el sol solo alumbraba a los embaucadores divinos de los “padres Nuestros” y de las noches verdes-sanguinolentas, salpicadas de secuestros y desaparecidos forzosos, me sometía a una suave oscuridad, para derramarme en semillas cálidas de girasoles nocturnos, sobre las palabras de mis poesías subterráneas. Fue, entonces, ese instante, el lenitivo inclaudicable y voluptuoso del Poeta y de su Revolución. Aquel Poeta y su Revolución, que tan solo pudo escribir 50 poemitas de amor escépticos y desconsolados y que nadie quiso leer, ni aún su destinataria...; se reencarna hoy,con la emanación inconsciente, de ignotas fuerzas siderales que nos llevan de aquí hacia allá, en el laberinto incomprensible y maravilloso, que son nuestras vidas...”.
“...sabes bien que mi Poeta, está absorto y perplejo, con la cara descubierta, con el corazón enarbolado en lo mas alto del purpúreo firmamento, de los que se inspiran en la visión del espíritu de las cosas, de los objetos y de los corazones. Cierta noche, allí lo hallé, (al poeta), en el rellano de tu escalera. Abajo, bien debajo de ella, donde me he quedado, mas de una vez, sin latidos...”. ‘ ESCALERA:Subes tu escalera,me quedo abajoa merced de tu intimidad,mis manos de alas muertasle dan vida preciosacuando rozan la brisaalojada indelebleen la desnudez de tu ropa.Dónde queda el tiempo afiebradodel vino abiertode tus piernas en vueloy del vértigo de mis pies marinos,orientados hacia la orilla de un inventado cuarto en sombras,por mi delirio poético?Dónde queda la Vidade los corazones sin latidos... dónde ha quedadoel amanecer de los sueños?Dónde volcará mi vidala poesía que engendraste,será arribao aquí abajo, muy abajoal final de tu escalera...? Recuerdo hoy, que tenía mi vida, no mucho mas de 19 años, cuando comencé a experimentar los errores de la experiencia. No entendía, ¡¡¡juro que no entendía!!! Que tantas personas lloraran su infame destino, sin hacer absolutamente nada por él. Deseé, entonces, ser un rebelde integral, aunque ahora sepa, a consciencia... ¿de qué sirvió? y que ni si quiera, valió la pena.Desde aquellos días violetas y soleados, desconfío de los que desconfían de la Poesía y la Revolución. Es decir, de aquellos que responden, atropellados e incoherentes, acerca de algo que nadie les interrogó. En aquel pretérito, la locura y el horror de la autolástima, el apoltronarse en la retranca del llanto y soslayando, con cobardía conservadora, al mundo vital, luminoso y ardiente de la lucha poética y revolucionaria... Fue, entonces que percibí el Aullido de Allen Ginsberg: ‘ “He visto las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, histéricos famélicos muertos de hambre arrastrándose por las calles, negros al amanecer buscando una dosis furiosa, cabezas de ángel abrasadas por la antigua conexión celestial al dínamo estrellado de la maquinaria de la noche, quienes pobres y andrajosos y con ojos cavernosos y altos se levantaron fumando en la oscuridad sobrenatural de los departamentos con agua fría flotando a través de las alturas de las ciudades contemplando el jazz...”
Han transcurrido los años... y la vida, el destino como argulle la “vox populi”, desearon y quisieron que en este momento, , vos seas habitante estremecedor,de mi evocación poética y revolucionaria.Es cierto, estoy de acuerdo con vos; en estos momentos, en estascircunstancias, somos meros residentes abstractos en tránsito, huéspedes etéreos, armónicos y agradables, de uno y el otro Por eso es que te cuento aquí, que mi Poesía y mi Revolución, son nutridas deliciosa y mágicamente por tu Amor a los horizontes infinitos...‘’’’ TRAS LA PUERTA:Sentí cerrarse la puertahabías entrado con prisa miraste hacia el haz nocturno sostuviste un sonido cualquiera en tu mano,mis palabras ininteligiblesse posaban apenas en tus oídos.Casi danzando, te adueñaste del sueño Con una sonrisa evanescente y segura,dejaste al alcance ensordecedorde mi tacto desesperado,las hondas convicciones del espejo de tu cuerpo Y el regusto salado De un indeclinable sol matinal.Se posó en el olvido de mi memoriaLa crueldad de no estar bebiendoDesenfrenado en el túnel divino de la vidaPara no querer padecer masA este mundo quebrantadoMiserablemente por el cinismoy el crimen,De los gobiernos que putrefactan al Pueblo.Estabas ahí, No para mis ojos mundanosNo para el hombre domésticoNo para esta realidad torturanteDe sacrosantos pederastasSino para el pecado De soñarte amorosa y desequilibradamenteEn el rojo y negro de los cielosQue encienden mis senderos hacia tus horizontes...
Luego de andar impetuosamente por la sinuosa y escabrosa vereda del tiempo, persiguiendo no se qué, buscando en agobiantes caminatas nocturnas, bebiendo hasta la embriaguez indignante, vacilando, oscilando en la cuerda tendida de la vida a la muerte, de aquí a no se dónde, me entregué a la soledad de luchar junto a mi Poeta y desandar así, la comodidad de las costumbres superfluas y anodinas que es el genuino gesto placible, del cual se nutre la antirevolución individual... A no ser en mi memoria..., ¿dónde estás?Hoy comprendo que la Poesía está allí y aquí. Dentro de mi y fuera de mi.En las pequeñitas cosas y NO en las megalómanas intentonas... Abrí la puerta de vidrio del presente... y puse un pie en el pasillo. Afuera, en el frío inicial del nuevo invierno, de este incierto 1984..., el ruido atormentador y eterno de la ciudad, me esperaba para tragarme como el mar a los tesoros piratas. No tenía consciencia de qué decir ni qué hacer. Me volvía a Mis hábitos insubstanciosos y vos te quedabas allí... Fueron tres días, tan solo tres días en el Cosmos campesino para descubrirte completa y enteramente en mi alma, en mi corazón y en la Poesía. no sin cierto dolor hondo, me encaminé hacia la raresacción de lo habitual, de lo cotidiano. Es cierto, todo está predeterminado, así que de tal manera, cada uno debe estar donde debe estar y ser lo que debe ser. Solo que el Poeta, el Escritor que vive desde siempre y para siempre en mi, te buscará eternamente, por una sencilla Verdad...Entre tanto cielo polucionado y tantas palabras vacías e inútiles que se dicen y que se acumulan al ruido contaminante... escuché las mas importantes, las palabras capitales que curan un antiguo, pero siempre actualizado, extrañamiento...Las guardé junto a tu silencio, con el cual siempre dialoga mi inquietud de vos y emprendí, una vez mas, mi paso hacia la caverna de los días y de las noches que se suceden, sin ninguna posibilidad de experimentar otro planeta, por ende, otros sueños.
3 -
Graciela, las ocho letras de tu nombre, son las ocho caras del cubo, que encierran arquetípicamente, en su cabal construcción, a todos los mágicos instantes transcurridos, desde un hecho cualquiera hasta el mas remoto de los sueños. Cada vocablo va naciendo de mi, desde una honda escencia y que van perforando a su paso, las remilgadas y obsoletas maneras de tanta soledad sin estrellas. Una inmensa esfera celeste nos cobija protectiva y permite que respiremos involuntariamente, solo para darnos cuenta que no nos es alcanxable el infinito. Si la eternidad es infinita en si misma..., ¿qué la antecede? ¿Acaso otra forma inexplicable del tiempo inabarcable e inmensurable? ¿O es que cada uno de nosotros, somos nada mas que principio y fin, en nosotros mismos?
El día jueves 25..., se presentaba apacible, con una leve brisa del noreste. Había un cierto presagio que hacia algún momento del día, una sorpresiva tormenta, modificaría las normales condiciones climatológicas. Por momentos, el vientecillo nordestino de agosto, se colaba por entre los cuellos desabrochados de los abrigos y hacía estremecer, con un incómodo sentimiento de desasosiego corporal. Con premura abandoné mi absurda estancia en el balcón de mi segundo piso. La atmósfera enrarecida, me entorpecía mis vías respiratorias con su demoledor hollín que polucionaba con imbécil naturalidad. Con torpe prisa me adentré en la cocina, quité la banqueta de bajo de la barra desayunadora y me dispuse a disfrutar mi cognac matutino, mientras el café humeaba y se ocultaba en cada rincón de mi vida involuntariamente solitaria. -Hoy hace ya 29 años...- Mis oídos no escucharon mi voz, solo era mi otra persona, la que nunca estaba presente en los espejos, que especulaba taimadamente como un logrero, acerca de mi actual situación. Hasta este día, los ehchos se iban sucediendo uno tras otro, sin que eso revelara algún síntoma inquietante. Hasta se podría afirmar que tan anodino era mi discurrir existencial, que mi reloj pulsera había perdido toda trascendencia vital u organizativa.¿qué vive o qué sobrevive en cada persona? Que las motiva, las persuade, a unas buscar el suicidio, a otras el Arte y a algunos, a lanzarse a una perturbada carrera en pos del Poder. ¿Qué harías a esa hora del día 25 de agosto? ¿Tendrías la ventanita minimizada de la memoria, con el recordatorio de nuestra cita convenida a las 21 horas y en letras doradas sobre un tapiz violeta? ¡¡¡Y justamente el 25 de agosto...!!!No sentía la voluntad de permanecer por mucho tiempo en ese departamento. Ya no predisponía fuerzas para enfrentar y afrontar con entusiasmo continuar viviendo entre tantas destemplanzas irrespetables. Mi esperanza no surge de otra antigua esperanza sino de tu alumbramiento premonitorio. Aunque me doy cuenta que constantemente se eleva el escollo de la presumida racionalidad, infectando de opacidad al otro cosmos, que soy, dando vida al caos lábil de la pereza conservadora. Me invadió un irrefrenable deseo de quitarme de encima todo vestigio tecnológico. La calle Paraná, de este barrio ambicioso, que desde el Boulevard hacia el norte, nos representa el estilo estético y funcional de la arquitectura de comienzo del siglo XX y desde el Boulevard hacia el sur, nos expresa con su nítida e inexpresiva frialdad, el parámetro conceptual-arquitectónico de fin del siglo XX y donde discurre el derrotero indescifrable de mi sueños; pensé que sería un adecuado sitio para depositar, entre tantos montículos de basura, a la tecnología que suple fatalmente a tu abrazo.Me vestí para bajar y salir a hacer las domésticas y cotidianas compras para el almuerzo. Caminé hacia el sur por Paraná, no sin cierta dificultad por la vereda derruída, desnivelada por una superficie ascendente y pronunciada, hacia la calle rondeau. La fila continua de torres de departamentos, hacia ámbas veredas de la calle Paraná al 400, con sus frentes carentes de toda diversidad imaginativa, en su diseño arquitectónico, fácticamente configuraban un túnel inhóspito, por donde el viento del norte, arreciaba frío, salvaje e idiota contra nosotros, resignados transeúntes. El polvo arenoso de los inoportunos montículos de material, dejados con desaprensión en las veredas destrídas de las obras de construcción y que el viento volatilizaba, se adhería al rostro, se filtraba por el cuello y se metía indecente, por entre las ropas.No obstante ello, el barrio era categorizado y bien conceptuado socialmente. Entré en la panadería artesanal y tuve la inestable sensación que ella ya no estaba allí y que tan solo, el olor inequívoco a los diversos panes y a las distintas variedades de la repostería, habían quedado pendiendo de una estructura inexistente y que yo solo había entrado, a otro sueño sin vos. Tuve que esforzarme para concentrarme en mi solicitud, por suerte la benevolente atención de la vendedora, atenta precoz a mi ausencia psicológica, con delicada paciencia,me depositó nuevamente en la situación.
- ¡Cuánto viento hace....!- -¡Por momentos está lindo y por otro..., no! - comentó coloquial.
- ¡Igual que hace 29 años...! - le contesté y el silencio que me devolvió, llevaba implícito su desconcierto.
En no mas de cinco minutos, divagamos sobre diversas y variadas temáticas. La música para divertirse, la música para escuchar sentados en un cómodo y mullido sillón...; los sueños que nos mueven a intentar las realizaciones personales y profesionales...; el no convivir mas el amor, con personas que solo buscan atrapar y poseer enfermizamente...; de los temores que infunden los medios de comunicación, en relación a la inseguridad urbana...
- Aunque creo que vivimos mas seguros que en los tiempos de Nerón o en los momentos de la guerra de Vietnam... y si se trata de sobrevivir a la inseguridad..., ¿qué sería de nosotros, si fuésemos habitantes de Palestina y vecinos de los judíos? - concluyó con inteligente observación.
Cancelé mis gastos. Me dirigí hacia la puerta, la amable jovencita, se me adelantó y con extrema delicadeza, abrió la puerta, me tomó de las manos y con dulce expresión,esbozó una despedida.
- ¡Cuídese mucho, señor...!-
Otra vez, me sentí y me vi caminando con extremas dificultades, queriendo levitar sobre tan ruinosa y mutante topografía; ahora en forma descendente hacia el norte de la calle Paraná al 400, solo, entre el esúpido viento norte, en ese túnel urbano y deshumanizado, camino hacia un almuerzo ignoto, en un departamento clonado y plagado de tedio, donde el hogar deseado, no era mas que una ilusa enajenación. Utilicé las escaleras para llegar hasta el segundo piso, abrí mi 2º B y me arrojé sobre el sillón. Luego de unos incontables minutos, me sobrepuse, fui hasta la discoteca, extraje el álbum “¡HELP!” The Beatles y mecánicamente seleccioné Yesterday... A dicho LP le prodigaba culto y cuidado, desde hacía ya 38 años. Nos acompañábamos desde la adolescencia. Algunos objetos, mas allá de su voluntad manifiesta, en tantas ocasiones, persisten en permanecer sigilosos y tutelares en nuestro entorno, abarcan y resguardan mucho de nuestro irresponsable e inseguro paso.Con el fa grave de la sexta cuerda, principió la guitarra repiqueteada de Mc Cartney y su nasal voz, algo destemplada y desafinada, emanó por los parlantes, su aliento electrónico y melancólico...
‘”Ayer/todos mis problemas parecían/tan lejanos/ahora parece como/si estuvieran aquí para siempre/oh, creo en el ayer... De repente/no soy ni la mitad de Londres/que era antes/hay una sombra que se pierde/sobre mi/oh,de pronto llegó el ayer... Por qué tuvo que irse ella/no lo se/no me lo quiso decir/yo dije algo que no debía/ahora anhelo el ayer... Ayer/el amor era como un juego/fácil/ahora necesito un lugar donde/esconderme/oh, creo en el ayer...m mm mm mm mm…”. Una y otra vez, la insulsa canción que por 40 años, había sido una de las mas difundidas, divulgadas por el planeta entero, ya no tenía el hechizo, el encantamiento de mis antiguos días de la escuela secundaria. Fue, entonces que reparé en el llamativo dato. Es notable como ciertos pensamientos pedagógicos, de algún profesor de la secundaria, con genuina vocación de Maestro, quería poner luz verdadera, en nuestras desorientadas consciencias.-“Todo lo que es nuevo, para nosotros, ya antes lo descubrió otro y por consiguiente, es viejo”- -“¡Contemplando el mundo con atención, descubrirán el otro mundo!”-
Si uno toma el disco L.P. ¡HELP! (The Beatles) ubicando imaginariamente a sus dos caras, en un solo y mismo plano único, observarán que la canción “Yesterday”, se ubica en el orden 13º. “Yesterday” fue el umbral infranqueable y conflictivo, hacia el pasado de mc Cartney, Lennon y The Beatles.Sentí que mi cerebro evolucionaba con vértigo, intentando con arduo trabajo, tras observar a través de un mundo de cristal, cierta frase literaria leída en la adolescencia. Cuando se encuadra a las palabras en el rubro de la Literatura, la inveterada conclusión se hace presente. La Literatura, no es la verdad.
‘”...el pasado es la sustancia de que está hecho el tiempo, por ello es que éste se vuelve pasado enseguida...”. Con decisión autoritaria, conminé a mi aparato de audio, hacer el mas absoluto de los silencios. La muy edulcorada canción de Mc Cartney, perturbaba mi deseo de identificar, quién había sido el autor de tal pensamiento. Sin intuirlo, si quiera, la figura y el nombre de Borges, se hizo persona humana en mi evocación.Es cierto, entonces que si Borges o Joseph Conrad hubiesen sobrevivido infinita y eternamente a este mundo, doy por seguro que este mismo mundo, plagado de penurias y aflicciones, a la vez, no sabría, ni se le habría ocurrido, a dónde y a qué jardín esplendoroso ir.En ese instante, comprendí que nada de lo que yo pudiera hacer o en este caso, escribir, podría ser el instrumento idóneo para revertir, buscando algún grado de éxito, la clave perseguida, la llave que si dificultad, permita libremente el paso hacia tu corazón.En este momento, estoy pensando si la puerta percibida, abierta de par en par, para que penetre el sol dominical y familiar de los inviernos e ilumine el pasado congelado, oscuro y gélido de aquel 25 de agosto mío, es un tránsito inevitable, necesario y que debe transcurrir, sin mas, por mi espiritualidad mas honda hasta corporizar en mi ser cotidiano.Repentinamente todo adquiere una luz inusitada. Mientras preparo el almuerzo (tallarines con aceite de oliva, mariscos y un clásico vino tinto argentino) caigo en la cuenta, de cuál es esa llave.
Sin resistirme tanto, con el buen almuerzo y con el vino fino tinto argentino, me fui dejando llevar hacia el pasado, es decir, los recuerdos, que es en lo que se transforma el presente con un vértigo inusitado.Ayer, el 25 de agosto de..., el haz potente de la lámpara..., se alejaba de mi consciencia..., semejantge a la luz pretérita del andén, cuando nuestro tren va dejando atrás nuestra ciudad de siempre, con todo el universo de seres y objetos que nos ayudan a sobrevivir día a día.Salí otra vez al balcón, el viento del norte persistía indeclinable. Me fastidió idiotamente. - ¡Viento imbécil! - grité. -¿es que todo era obviamente aburrido?-Hasta ese momento no me había dado cuenta que solo restaban uno o dos minutos para las 21 horas. Me sobresaltó el timbre del portero eléctrico.
- ¡Graciela...! - escuché en el auricular, tras mi requisitoria.Bajé hasta el hall recibidor. Me abrazaste y te abracé. Luego fue el concierto de Spinetta..., caminar por la ciudad nocturna, la cena. Dejar hablar a los corazones. Confesiones y esas cosas...Y otra vez, la hora del retorno.
Nunca supe, seguramente nunca lo sabré, si el planeta gira sobre si para que retornemos permanentemente o para que no avancemos o qué se yo...
La luz se cerró tras que ingresaras a tu hogar. El taxi, entonces, buscó como un autómata extraterrestre, la línea recta del Boulevard hacia mi departamento. Me vi solo con tu fantasma que siempre me habla desde otra persona..., bajo la noche del mundo. Mis sienes comenzaron a palpitar con la voz de Luis Sepúlveda...:
‘ “Entendí que los sueños o van acompañados de una gran audacia, o dejan de ser sueños. Si no somos audaces con nuestros sueños, si no somos terriblemente audaces, si creemos en ellos, para conseguir que sean realidad, nuestros hermosos sueños se duermen y dejan de ser sueños”.
El Paseo Sobremonte, el mes de agosto..., ella meciendo tu cabello rojizo entre las hojas amarillentas y muertas de los eucaliptus..., tu libro de Flaubert..., todo fue una real inconsciencia de las idealizaciones crespusculares de la irreflexión. Hoy, nada mas ni nada menos, el futuro que debimos compartir..., es un agujero ciego, oscuro y húmedo..., del cual emergen impiadosas, las sombras abyectas y envilecidas, de la sumisión democrática..
4 –
‘ “Pero entonces bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida, mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas y entonces se ve estallar una luz azul y todo el mundo suelta un Ah!”. ¿Otra vez? ¿Y ahora qué? ¿Cuál es?Muchas veces te lo he dicho, si no son múltiplos de tu unidad, no sirve de nada insistir para lograrlo.¿Es que no te has dado cuenta? Nadie se da cuenta del todo, eventualmente se requiere de mentes visionarias, de neuronas analógicas y asociativa y de lenguas precisas, para lanzar las tipificaciones, las categorizaciones espectaculares, para que algún oportunista del “Mercado”, se apropie de ellas y la emprenda contra las orejas enturbiadas con procacidades de la vida moderna.¿Viste cómo se comportó? ¿Observaste la naturaleza de su estrategia? Te vió llegar con tus ansias ciegas de poeta mal entrazado, atiborrado de hematomas, solo por resistir, con el sueño audaz de cada palabra y al lado mismo de la línea de fuego, contra el hueco mendaz del presente que se balancea en la letrina del cosmos.¿Qué hay de cierto en todo esto? ¿Cuál es el sentido racional de las explicaciones que no llegan oportunamente? ¿Qué haces infectado de cuestionamientos ampulosos? Cuando, en realidad, ni a San Martín, le importaron las respuestas, medianamente lúcidas y ocasionales.Durante muchos años te he visto chapoteando en el sieno de la derrota humillante; aunque debo darle paso a mi sinceridad y honestidad, también te he visto luchar, desangrarte en el macht desequilibrado: ¡¡¡matar o morir!!! ¡¡¡patria o muerte!!! ¡¡¡no habrá olvido ni perdón!!! ¡¡¡Ni reconciliación!!! Y tras ello, pudiste si no derrotar al miedo por completo, tu áurea de ser valiente, se distingue entre tantos grises pusilánimes. No es casual que muchas personas se arrimen, te den un vistazo curioso, morboso, algunas veces, como cuando ocurre un desgraciado accidente callejero y en la acera se ven, esparcidos en ella, cuerpos mutilados tapados con mugrientas hojas de periódicos, junto a un reguero sanguinolento, deslizándose hacia la alcantarilla mas cercana; entonces, te dan una palmadita, como me consta, te arrullan al al oído, el meneado y vacuo, ya, vocablo fabuloso “amistad”, cuando, por cierto, ocultan tras él, la cobardía mas insigne. Se bien, con algún grado de certeza que es aburrido ser un espejo.Recuerdo ahora, las diversas oportunidades en que me saturabas con tu densas letanías. Por suerte, reflexionaste acerca de mis conclusiones. Si a Donatien Alphonse Françoise, no lo hubiese perseguido, encarcelado, torturado y haberle quemado sus libros, la megalómana religiosidad de Napolleón, hoy, a tantos siglos de aquello, no hubiésemos podidos alumbrarnos con tanta filosofía crítica.
Entonces, ¿quién es el auténtico psicópata, Napoleón o Sade? Digo, con firmezairreductible, que la masa, vulgar, insensible einsolidaria, de cara al que padece, al que llora sus muertos, al que no encuentra sosiego en el hogar, al que lo mortifica la mediocridad dirigencial que no le permite sobrepasar la línea de la miseria, con naturalidad, opta por la “gloria” de Napoleón y los idiotas derrotaduchos, como vos, se inclinaron a la admiración fabulosa del Divino Marqués.¿Has probado con proponer la imagen del cristal, utilizándola como única consciencia? Has podido persuadir que no deben, ni pueden, reflejarse en vos? Sino, que deben y pueden ver, otros universos, ¡¡¡no este!!!, maravillarse con otros firmamentos, ¡¡¡no este!!! Y disfrutar placenteramente de otro mundo, ¡¡¡no este!!!Por lo tanto, entonces, ¿qué buscan? Por eso no es necesario que te preocupes. El Cosmos, aún está adormilado. Solo se han producido y aún hasta hoy, solamente algunos bramidos espasmódicos, que así como hicieron desaparecer pretéritos y fantásticos habitantes, un día como cualquiera de los presentes, con una brusca y repentina espasticidad, de algún vengativo y envidioso cerebro divino, también, logrará que nosotros desaparezcamos, sin dejar el mas evidente rastro.Si bien, es cierto, coincido con vos que no sos valiente y que únicamente has intentado por lo menos eso, vencer al miedo. ¡¡¡Qué sinúmero de rostros posee el miedo!!! ¡¡¡Cuánto poder tiene!!! ¡¡¡Y cuan sin valor es!!!Recuerdo el remanido relato de tu historia: “Esa gélida mañana de mayo de 1976, 5 A.M. Los golpes atronaban la puerta del departamento. Afuera en las veredas, en la acera, las personas eran arrojadas a los golpes al suelo. Muchachas semidesnudas, con sus pechos aplastados en el pavimento, varios jóvenes de largos cabello, asidos por ellos, por los soldados cobardes, desencajados, desajustados, eran revolcados y arrastrados contras las paredes oscuras y húmedas. Hombres verdes (renacuajos) con fusiles, dando golpes brutales a los que yacían en el piso.
Gritos, gritos, gritos... - ¡¡¡al suelo!!! ¡¡¡las manos en la nuca!!! ¡¡¡zurdos hijos de puta!!!-
La puerta se abrió con violencia y se estrelló estrepitosamente contra la pared. "De una patada me tiraron al piso. Vi sus caras tiznadas con hollín y sangre, delirantes, con sus pupilas sanghinolentas, con sus cascos enmallados con ridículos camouflage (ramas secas de libustrinas). Pensé, en ese momento, que se suponían que eran valientes marines, luchando por los arraigados valores éticos-morales de la Democracia occidental, contra el demonio invasor de nefandos comunistas (vietcongs)".
No te ha de sorprender ahora que todo esto ni les importe. No estás en tus cavales, si piensas que se alteran en lo mas mínimo, si se te ocurre contarles tu vivencias. De mas, está decirte, que podrías dedicarte a las acciones un poco mas inescrupulosas. Te auguro un cierto éxito en la empresa. Empero, pensándolo bien, no se si hayalguna coherencia, con tus ideas representadas o con tu naturaleza misma.
Ahora, decíme, ¿es realmente importante, para vos, andar avalorando los dictadorzuelos, que pululan, ahí no mas, junto a nosotros? ¿Qué goce inédito en la cabeza de Von Sacher-Masoch,como un delirante perseguidor, de viejas y andrajosas y rojas estrellas, pensás hallar en los corazones que te das cotidianamente? Es mi intención, te lo confieso abiertamente, que es mi deseo genuino, pulverizarte el cerebro, con interrogaciones, como cuando O’Brian, el amable torturador, se dirigía falaz a Winston Smith en 1984 de Orwell:
‘“Nos encontraremos en el lugar donde no hay oscuridad”.
Para que tengas siempre, delante de tus narices que nosotros mismos, somos lo auténticamente importante y sinceramente valedero. Ya que es la unívoca manera de rechazar, hasta perder la vida, si es necesario, el amor a la esclavitud, que propone y establece el PODER, en su ejercicio mas vil, mediante la perversa construcción cultural.
‘ ”La guerra es la paz / la libertad es la esclavitud / la ignorancia es la fuerza”.
Está bien..., acepto que mis conclusiones, ni te importen. No sería una actitud postural que te pertenezca de modo excluyente.¿A quién le importa quitarse de sus consciencias la “policía del pensamiento”? ¿A quién le incomoda en su cuero cabelludo, las liendres impensadas de sus propias decisiones? A esta altura, ¿aún no te has dado cuenta de la inquietante discriminación que practican sobre vos? Y sobre ello, nada puedo hacer. Has aceptado religiosamente, con una bárbara mendacidad argumental, propia de “burguese reaccionarios”, que la escencialidad de las emociones mas hondas, emergidas de ese otro ser que somos, enloquecido y cegado por la extraordinaria luz estelar de la incordura, queden relegadas al plano inferior de la racionalidad pudorosa. ¿A quién se le ocurre dividir la amistad del amor y a éste de aquél? ¿es que la “amistad” compromete menos? ¿Conlleva riesgos insignificantes? ¿O es que el “amor” es una mera fabulación, en términos psiquiátricos? “El hombre lobo del hombre”. Aunque, en realidad, algunos disfrutan con asumir la condición de corderos y los mas, gozan, a mas no poder, con ser lobos libres entre aquellos.Es tan cierto que nadie, absolutamente nadie, puede afirmar antropológicamente, cuándo, o en qué momento de la evolución, comienza a distinguirse el amor del odio y el odio del amor. Posiblemente, verás, que ahora se puede coincidir, no sin cierta superficialidad, que tanto el amor como el odio, son meras cuestiones “culturales” y que nada tienen que ver entre si o por lo menos, no hay memoria ancestral alguna que pueda establecer, con alguna precisión, la relación entre si y con nuestra constitucionalidad espiritual y material. Creo y me parece que ya es momento de poner a las cosas, su real e inocultable nombre. ¿Te recuerdas del relato de Dostoiewski, “Noches Blancas” (Memorias de un soñador)? ¿Distingues en tu memoria, al hombre solitario de Petersburgo que nunca había tratado a una mujer? ¿Te acuerdas de Nastenka? La ilusionada prometida que amaba tanto a uno como al otro. Aunque, la misma nastenka estuvo a punto de entregarse a... ‘ “ay, si usted fuera él... ay, si él fuera usted...”.
- ¡¡¡Basta!!!! ¡¡¡Basta!!!! ¡¡¡Basta!!!! - - ¡¡Ya he tenido bastante, Kerouac!!! - - ¡¡¡Seguiré vacilando tras ellos!!!- -¡¡¡Seguiré buscando la gente que está loca..., la gente con ganas de todo al mismo tiempo...!!! -
- ¿Los sueños y la locura, no son, entonces, los valores mas profundos y verdaderos que posee nuestra finita condición? -
5 –
“Mi tiempo es un vidrio/tu amor un fakir/mi cuerpo una aguja/tu mente un tapiz/y las sanguijuelas no pueden herirte/no existe una escuela que enseñe a vivir/El ángel vigía descubre al ladrón/le corta las manos, le quita la voz/la gente se esconde apenas existe/se olvida del hombre, se olvida de Dios/Miro alrededor/heridas que vienen/sus pechos que van/y aquí estoy/pensando en el alma/que piensa/y que por pensar/no es alma/desarma y sangra”.
Los parlantes traseros de la radio del automóvil, salivaban al monstruo de Lerna..., tomándome del cuello..., pretendiendo adueñarse intolerablemente de mis oídos...Del lado de afuera de la ventanilla del cohce, la noche tenaz se sustraía a mi voluntad, rehuía de mi supuesto control, de mi absoluto albedrío. Me consumía, de a poco me iba dejando exhausto, sin voluntad. Ya no estabas, con el abrazo, con la risa encantada de las flores, recibiendo la luz matinal, espantando la oscuridad de mis rincones inescrutables.Descendí del taxi, a unas tres cuadras de mi departamento. La radio me aturdía, ya no la soportaba... Mis pasos habían adquirido, repentinamente plena libertad para hacerlo. Habíamos estado tan próximos, que no entendía a eso del tiempo, sus divisiones, su reloj, su almanaque, su presente, el pretérito...Entré en mi departamento,te vi con tu abrigo de paño amarillo. Te sentí incandescente. Busqué alguna música tranquilizadora; tus dedos tamborillearon sobre mis rodillas.Nada de palabras, ningún gesto cultural, solo sentir las caricias vertiginosas de las mariposas en el ombligo. Al igual que Alâ’ – ad – Dîn, sentí hundirme, si mas, en la negruzca caverna de la realidad. Me di un estregón en las manos; sentía que me desbordaba el deseo de ir hacia la luz salvadora. Tenía que vencer a los genios opacos de los universos retrógrados de maledicencia. La onda espectral y luminosa de la Poesía, se realizó en un gorrión celeste. Me subí a él. Voló mucho mas arriba del cielo. Busqué, con algún agobio escéptico y abrumado y no sin cierto desconsuelo,a Dios y solo, tu imagen corpórea, se identificó concreta con tu cálido abrazo. Es verdad que sentía la locura de querer salvarme. ¿Quién no? Evoqué, entonces que serías una habitante fugaz y relampagueante de ‘Rayuela. Miles de noches tendríamos para la música de este viaje sideral. Froté el verde y loco diamante del anillo dorado de tu aliento. Entonces, de a poquito, como se va durmiendo el ahda guardiana, fuiste reconstruyendo a rimbaud, en la mermelada fucsia de mi sonoro cerebro.
‘ PRIMERA VELADA “Desnuda, casi desnuda; y los árboles cotillas a la ventana arrimaban, pícaros, su fronda pícara. Asentada en mi sillón, desnuda, juntó las manos. Y en el suelo, trepidaban, de gusto, sus pies, tan parvos. Vi cómo, color de cera, un rayo con luz de fronda revolaba por su risa y su pecho –en la flor, mosca , Besé sus finos tobillos. Y estalló en risa, tan suave, risa hermosa de cristal. desgranada en claros trinos... Bajo el camisón, sus pies –¡Basta, basta!» –se escondieron. ¡La risa, falso castigo del primer atrevimiento! Trémulos, pobres, sus ojos mis labios besaron, suaves: Echó, cursi, su cabeza hacia atrás: «Mejor, si cabe...! Caballero, dos palabras...»» –Se tragó lo que faltaba con un beso que le hizo reírse... ¡qué a gusto estaba!
Desnuda, casi desnuda; y los árboles cotillas a la ventana asomaban, pícaros, su fronda pícara”.
Suavemente me fui deslizando entre las plumas que flotaban en el ojo marino del cielo. Todo iba quedando atrás, atrás, muy atrás del cielo gris de nuestra limitada realidad.Te hallé desnuda, luego de atravesar el enceguecedor haz del principio de los sueños, sumergida en un pastel de chocolate rosado y con forma de bañadera, levantando extraordinarias olas de licores embriagantes y pétalos de tulipanes negros, amarillos y rojos intensos.
Con mi cuerpo lejano e ingrávido, me zambullí en el pastel de chocolate rosado. Al instante comprobé que ya no estabas allí. Experimenté el peso de la ausencia que lastima y duele hasta el quebranto del horror, como la soledad que arropa a los enfermos en un hospital. El demoledor lanzaxo de la angustia, electrificó mis vacilaciones y emprendí el sendero de buscarte, de desentrañar del destino no descubierto, aún, la universal causa, de desear y querer que seas hasta el fin del sol y la poesía, la razón initeligible de mi adoración.En mi afán de volver a tenerte entre los brazos, riendo, bailando, a atravesé un campo de espumas suspendidas del cielo raso de un desconocido cosmos que habitamos, sin si quiera saber, ni de nuestro proceder real y mucho menos, sobre el sentido verificable de todo eso.La luz blanca de la inmensidad (Infinito), en la medida que penetraba en la espuma suspendida y trasluciente como un prisma refractor, se descomponía, se disolvía en una pertinaz lluvia de colores, jamás vistos y por ende, indescriptibles. Sin desearlo, sin quererlo, me hacían soportar la ecuación, deforme e inconsistente, de los pasos formales de un ciudadano trabajador, consumista y con rumbo a la muerte...No pude distinguir el transcurso de los segundos, pero, me di cuenta que su cabeza atravesó la barrera inalcanzable de la bóveda celestial. Ya no llegaba, en tan eléctrica situación, a poseerla el pestañeo del neón que iluso, busca encandilar el universo.Me alejé de la escena; ya no era mas su protagonista. Ahora, la espada potente y en llama de la voz de San Juan, volvía sus ojos vacíos, pero, apocalípticos, mostrando el insoslayable presente, de los que añoran el futuro en el autopista de las vulgaridades y en la rutina del limosnero.
‘ “Yo estaba de pie sobre la arena del mar. Y vi surgir del mar una Bestia que tenía diez cuernos y siete cabezas, y en sus cuernos diez diademas, y en sus cabezas títulos blasfemos. La Bestia que vi parecía Especulación, con patas como de Intereses y fauces como Mundanidades de Cobardes.Y el Dragón le dio su poder y su trono y gran poderío...”.(San Juan)
En principio, fue un estrépito angustioso que me cubrió toda la espalda hasta golpearme con violencia las sienes. Azorado observé que el cerebro se escindía en dos delicuescentes planetas irreconciliables. Uno rojo, tórrido y volcánico; el otro negro, autoritario, pragmático y megalómano. En el primero, observé cómo un Trueno vacuo la poseía y cómo se entregaba con su tibia piel de espejo y con su futuro tan claro y preciso. El otro, el burócrata, el administrativo tiempo del hombre-masa-cordero y de las mujeres que estornudan su gelatinosa mirada, me sobrecogió y me arrojó al callejón de los trabajadores callejeros y la entidad negra que nos mimetiza con sus visiones tan formales y civilizadas, maldijo con su esquelética sonrisa, la llovizna mercurial que me inundaba los zapatos.Fue, entonces que por la colina azul, scomenzó a deslizarse el hechizo baladí del Tiempo. Entonaba con su saxofón y con voz entorchada, una incierta tonada, con alguna ambigua empatía con su piel, recubierta de un poderoso rocío lunar. Tintineaba el amanecer y el pájaro nocturno y espectral del insomnio, buscó con urgencia, la sanidad solar del día.El Todo fue volviendo cabizbajo a la guerra urbana, al smok del dióxido de carbono, a la burocracia de los relojes y al albur doméstico de una vida media vacía, casi muerta,donde soñar es clandestino y subversivo...
6 –
La mañana anodina, repetitiva como todos los días sin colores, solo tolerable con un gran esfuerzo, pero veraniega de Córdoba, se expresaba insoportablemente opresiva. Lo tórrido y húmedo de su atmósfera, me oprimía los pulmones, haciéndome sentir un ridículo globo amarillento, aplastado, vapuleado por un sinnúmero de manitas, tal como en esos fiesteríos infantiles de cumpleaños, en esas tardes sabatinas, en donde la omnipotencia de una nube negruzca de tristezas y melancolías, reina opípara sobre la pueril gleba y los modestos trabajadores y jóvenes progenitores que se entregan sin renuencia a agasajar a sus niños cuando la ilusión de un futuro mas justos con sus vidas, anegan sus famélicas esperanzas de buenaventuranzas amorosas y de efectivos nutrientes, a sus raídos bolsillos.
A mi alrededor las personas deambulaban envueltas en gruesos abrigos de cuero y pieles. Los mas, se cubrían sus cabezas con gorros de grueso paño. Otros cubrían sus ojos con anteojos de espesos cristales oscuros. Me pareció que era para que el brillo níveo, no dañara sus cristalinos ni sus humores vítreos. Los niños que acompañaban a sus mayores, chapoteaban en los charcos cristalizados por un fuerte viento del sur.La solitaria luminosidad de un Sol negro, me opacaba los sentimientos y el pensamiento. Me producía una sonrisita sardónica, que la soledad mordiera el piso de cerámicas bajo mis pies.
¿Adónde iría? ¿Qué habrá sido de los ideales muertos e inhumados? ¿El paganismo es el genuino hijo de dios?
Los desestructurados del modelo, esparcían sus industriales despojos por el terraplén pseudocivilizado de estas postreras y postradas regiones, elevando sus alaridos mercachiflero,envueltos en ridículos ropajes de grotescos filibusteros.Densos nubarrones de grises profundos, se instalaban parsimoniosamente sobre nuestras cabezas y producían intensas humillaciones en las ladeadas torres de departamentos. La ventisca sureña era una verídica torpeza natural.Mi rostro descubierto tardaba en adaptarse a su brusquedad. Mi cuerpo sudoroso, experimentaba el agobio ecuatorial del tedio insufrible de una ciudad que se comportaba simiesca. La ausencia de una mirada memoriosa en cada uno de los que me observaban, era una lívida mutilación, la incurable desposeción del aura tangible de hermandad. La esfinge burlona y trágica, trasvestida de espumosos días primaverales, se volvía contra mi Consciencia, Madre cruel y perdurable, a la cual la victimizaba incestuosamente.
Mis pies y los de todos, pisaban y continuarán pisando lo oculto y olvidado. En la calle que en mi adolescencia aguardaba o descendía del transporte público, justo en frente de las Catalinas, hoy en este último siglo al cual asistiré, han sido inundadas por un lodazal mercantilista de vulgares filisteos. El pánico a lo conocido, mutado contumaz en unas de esas ratas moribundas y sangrantes que le llamaron la argelina atención a Camus y obviamente al Doctor Bernard Rieux, allí en Oran..., roían con su ponzoñoso colmillo, mi desvahída orientación, haciendo que me arrastrara compulsivo, al neuro-psiquiátrico, donde los que pletóricos de buena salud, gracias a su entera y vitaminizada ciudadanía,me condenaban con su burlesca indiferencia, sin experimentar alteraciones y mucho menos transtorno bipolares, admitiendo su pasivo rol protagónico de contribuyentes que...“sin los cuales hubiese sido imposible derrotar y hacer desaparecer al Infierno de Hades, a la “subversión apátrida”...”.La tristeza melancólica me apretaba las sienes con sus pulgares poderosos e insoslayable. Con mucho esfuerzo intenté desprenderme de ese pesado y retardatario estado meteorológico. Las personas que me atropellaban, me insinuaban impudorosas que lo hacían porque no atravesábamos el mismo y correcto meridiano.
El estado patológico/psiquiátrico..., ¿está afuera o...? La absoluta oscuridad que manifiesta Dios en el cosmos..., ¿es la que nos aterra cuando volvemos nuestra finita visión hacia nuestro interior? La luz que envuelve unicamente al Planeta..., ¿es un mero delirio anticipatorio del panteísmo griego?
- Sos nada mas que un ciego... - la voz de un papel blanquecino, se deslizaba implacable entre los repliegues del subconsciente.
El aire rugoso, lijoso de esta invasiva ciudad de mas de cuatrocientos años, para mis imprecisas zambullidas literarias, volvía su insensible carácter hacia mis oídos, quebrando, dejando fuera de juego toda intentona de reparación de mis huesos escépticos y mi razonabilidad anémica.Las personas que gozaban las mieles y el encanto de la salubridad física y orgánica, se alineaban en una fila de inmensurable magnitud y férreamente disciplinada. Deshacían el insecto millonario de pies, con ademanes correctos y simultáneos. Se transmutaban en masa informe en las canchas de futbol. Vociferaban blasfemias al pícaro habilidoso. Hacían rugir con violencia inusitada a sus automóviles y todo aquel artefacto viviente por obra y gracia del monóxido y el dióxido de carbono...¿Qué importancia tenía, entonces, la situación irrevocable de los que vivían entre los vapores trastornados y quebrantados moralmente del Arte o de la Filosofía? La realidad invernal del dios del consumismo (¡capitalismo popular de mercado!) gozaba a pleno de su vertiginoso buen estado de salud...El placer satánico se plasmaba en el rostro ofídico de lozanos y rubicundos ciudadanos que aceleraban sus motocicletas, perforando los tímpanos de los enfermos psiquiátricos y derribando a la cloaca urbana, el penúltimo vestigio, de un estado ecológico equilibrado... (pero hace una atracalada de centurias). Mi enfermedad (ser anormal) padece sufriente el placer canceroso de los que se arrogan que son mis semejantes. Mi patología es la verdad negociada de los sanos consumistas, que simulando con soltura y inestimable audacia histriónica, a un cienpié, disimulan con naturalidad el crimen y hacen un oligoide silencio frente a un imprecante General de la Nación o frente a una negra sotana pederasta o frente a un Diputado de negras uñas, de contar con dedos ensalivados de pútrida hidra, el dinero horrorosamente mal habido..., arrojando al abismo de la indolencia democrática, al postrero y exánime hálito de la real luz libertaria.La tempestad no tardó demasiado en materializarse. Su voluntad de vociferar estrepitosa dentro de las cabezas, infectas de palabras y oraciones repetidas hasta el mas ordinario de los hartazgos, fue implacable, no se hizo rogar, ni se anduvo con preámbulos que no son mas que pleonasmos caducos y moralistas.Lo primero fue lo primero. El gélido y brusco viento antártico, serpenteó entre los ciudadanos, radiantes de salud por el acostumbrado paseo consumidor. Sus abrigos mullidos de cueros, pieles y desinterés por cualquier niño abandonado, mendigo y ladronzuelo, a la vez, no redundó en alguna visible merma de su saludable indiferencia. Marchaban por la Peatonal urbana, atolondrada,ridícula y deforme, golpeteando con sus tacones de gansos, con tufillo altanero, arrogantes, urgidos por asistir al mitin del gordo y bigotudo candidato presidencial que juraría, juraría, juraría por los santos, por los arcángeles, por santo Tomás, por Lucifer devenido en santo... que Encarcelaría al milico cobarde y genocida, al que secuestró y violó mujeres, que robó niños... y que una vez instalado en el gran sillón del mulato entreguista... o mejor dicho, con postura genufléxica, postrado por ante el “gran genocida”, el que nos libertó del subversivo delirante..., perdonará, en nombre nuestro, es decir, la democracia popular... y Representativa, fundamentalmente, reconvirtiendo, de tal manera, mi existencia y a otros pocos, a esto hay que manifestarlo con honestidad, en meros estorbos..., enfermos irremediables de buena memoria,por todos los crímenes, por todas las tropelías de lesa-humanidad ya que fueron cometidos, no sin “excesos”, en función de “los altos intereses morales, patrióticos de la Nación y en defensa irrestricta de los mas puros y legítimos designios de la patria y del pueblo, beneficiario primero y último de los esfuerzos sin límites de los Funcionarios y Magistrados que no descansarán hasta convertir a la gran mayoría de los conciudadanos, en objetos de sus desvelos y entrega, para el crecimiento económico y social, para que el consumo de mercancías mendializadas, sea el indicador de un pueblo en paz, armonioso y en pos de su destino venturoso, por el cual está sublimemente condenado...”.
Ya no podía mas con la asfixia caprichosa que con sagacidad felina, se apoltronaba en mis pulmones. Las calles cordobesas recargadas de esquimales psicodélicos que pugnando codazo a codazo por un metro cuadrado de consumo fácil, se revolvía agrio en mi estómago. Sin que nadie pudiera advertirlo, el día se transfiguraba paulatinamente en lo mas absurdo de lo absurdo..., en ayer irrevocable e inmodificable. Jamás nos sobresaltaría una tremenda fuerza titánica para transformar semejante destino. Solo nos queda la puerta entreabierta a la conjugación eterna del pretérito imperfecto de estar..., es decir que nosotros, habremos de haber estado y él..., ¿continuará estando?
De inesperado, un relámpago fugaz, emergió desconvenido, desconcertado desde el subsuelo de mis percepciones. Ni si quiera podía encontrar sin dificultades, a las puertas sensoriales de Huxley. El estúpido viento helado de la primavera austral, me arrastró hasta el vórtice maligno de un remolino urbano de cemento flácido, de dióxidos reencarnados En las vías respiratorias, de humeantes chimeneas industriales que aluden al crecimiento económico de la Nación..., sin preguntarse qué se hará con el herrumbre de la chatarra industrial y obviamente con la chatarra, dentro de, por lo menos, un siglo...¡Qué importan los siglos, pues! El industrial, el comerciante, los lesgisladores..., desfilaban con sus gansos pasos por la Peatonal... ¡La gente feliz de la Nación reactivada y en crecimiento, se tragará el esperma del consumo..., la gente es voluble y algo prostituta...!
Los densos nubarrones color ratón, colisionaban por sobre nuestros cerebros.Provocaba desajustados estruendos, se desbocaban por los desfiladeros de ventanucos cementados. La vida se ausentaba justificadamente hacia algún agujero clandestino. Por lo general, en estas latitudes de bien al sur, donde no comienza ni retorna nada, solo algún espectro decadente después de dieciocho años de huída..., oculta a sus ojos y por sobre todo, a sus manos, el sexo propio y el ajeno... Eso es, nada mas, que un tópico para sacerdotes, ello están mas predispuestos..
La luz eléctrica de mas de cien millones de amperios, se deslizó por encima de mi tormento tercermundista y urbano, entre chisporroteos y temblores en el pavimento.sin quererlo, sin buscarlo consciente, diría, me oculté en un portal secular de las Catalinas. El viento y la humedad ambiente, levantaba como un idiota recoge estiércol con sus manos, el penetrante hedor de ese rincón infame de la ciudad. La escalinata de las Catalinas, era el wáter, el orinal, la cloaca de mendigos, doctores rectorales y algún que otro paseante en apuros... Ya no podía abandonar aquel sitio. La Madre Naturaleza con su berrinche histérico, me había arrojado con su zarpazo indolente, al portal hediondo, meado y cagado de las Catalinas.No pasó mucho tiempo para que mi solitario autodesdén por la situación, tuviera una apropiada compañía. Naturalmente no había nada allí que me hiciera comportar de un modo opuesto. La flojedad y la pereza, se habían apoderado desdeñosas de mi estado de ánimo.La tortura incrementaba el aburrimiento, no era capaz de concluir. Siempre lo mismo como los watts o los vatios...de las tormentas...o el desamor de las heroínas impostoras en el Tango y la vida común y silvestre...
La lluviosa tortura no atinaba a cesar, se mostraba burlonamente irónica a mis pretensiones. Aese gesto imbécil ya lo había registrado. Era propio de los tratamientos irresponsables que habían despertado a los cuervos anacoretas que la divina creación había hecho anidar atrás, muy atrás de mi voluntad enjuta. Entonces, la visión física y corriente se cerró en mi, para que transcurrieran 30 años de no verlo y de no estar preparado para la ocasión.
Me apoderé de un escalón de las Catalinas y entre las meadas, la mierda y los vómitos, lancé mi trasero a ese mar infecto, donde en innumerables días y noches, observé cómo las monjas o mujeres disfrazadas con hábitos de religiosas, arrojaban baldes improvisados, colmados de un espeso líquido humeantes a los mendigos que en una gran cantidad, se apelotonaban patéticos frente a las Catalinas, para obtener, no sin cierta salvaje puja, el tarro de plástico con ese hedoroso brebaje...La melodía llegó clara, invisible y contundente, desde otro cielo, desde otro cosmos... Se sentó a mi lado. Estaba descalzo, su pelo castaño y entrecano, configuraba la miserable eternidad en su cara. Había acumulado toda la mugre del planeta en sus ropas andrajosas y en su cuerpo. Las costras de su suciedad eran verdaderamente indescriptibles,la bárbara hediondez de sus propias heses, provocaba una insuperable anozmia...No se por qué causa ni razón presunta, en un instante me di cuenta que no era un estúpido como yo. Sus ojos grises ya no presenciaban la vida presente y ni si quiera, la futura.Yo había escuchado con mis oídos consumistas, no precisos ni enaltecedores, ese gospel minimalista, infinito, trágico y genuino...
*”Jesus’ blood never failed me yet/ Never failed me yet/ Jesus’ blood never failed me yet/ There’s one thing I know/ For he loves me so…” “La sangre de Jesús nunca me ha fallado y por eso sé todo lo que me ama...”.
Todo es nada mas que un vulgar sueño. Uno de esos tantos sueños que oprimen nuestrO DESCANSO NOCTURNO... Esas visiones interiores que con indisimulada torpeza, trotan la oscuridad de las calles de los recuerdos mas enturbiados, en las erectas noches vacías..Todo, absolutamente todo sombrío e inquietante del ayer, retornaba en un reflujo alterado, blanco y negro, espiralado y que sin cínicas presentaciones, me arrojaba al diván psicoterapéutico...
- Seguro que estuve con él, Doctora... - afirmé con soltura.
- No pude escudriñar sus ojos. Mi mirada viajaba desde las puntas de mis pies, hasta los dedos de mis manos.-
- Lo vi sentado en la escalinata..., me senté a su lado, naturalmente no nos reconocimos..., bruscamente enderezó su cuerpo y al llegar a la esquina..., cruzó la plaza central, miró desde él mismo, como yo en estos momentos... y pensó, al igual que yo..., que todo allí era sin Arte, sin belleza..., aunque no supiera con exactitud, como yo..., definir qué es el Arte..., ni cómo es la belleza.–
- Una llovizna suave y cálida comenzó a humedecerle la ropa, su paso era ágil, su destino incierto..-
- Supe, entonces, Doctora..., que hasta ese momento todo transcurría tal cual un día más, una mañana más de las tantas de mi vida elusiva, hasta que de pronto, ya no era yo, pero si, él... -
Advierto que somos espectros civiles, con documentos de identidad, otorgado por el organismo oficial competente y que llevamos celosamente en nuestro bolsillo. El psicoanálisis es nuestra nueva y actualizada religión. Los muertos caminan con sus fusiles por las calles desiertas de vidrieras coloridas..., Raquel es una sombra dorada que emerge entre vaporosas nubes como los genios orientales desde el ombligo de Alfredo... Me alcoholizo en los prostíbulos tenebrosos y decadentes..., la cocaína..., la marihuana..., son los salvoconductos apropiados para mitigar la consciencia de la ruindad del sexo desconocido, gonorreico... Sin embargo, prosigo afiebrado mi búsqueda..., necesito encontrarla..., desespero por reencontrarme con ellos...
La calle es incompatible con la vida planetaria..., la tempestad se ha desencadenado, llueve mierda..., sopla huracanada la mentira..., el monstruoso lobo capitalista, sonríe con su hocico babeado y con un solo ojo amarillo inyectado, donde puedo verlos...Camino, camino, camino horas tras horas en la noche..., persigo irrefrenable la enfermedad del vicioso; a veces, tropiezo con la verdad y le salivo, con esputos envenenados de resentimiento, sus ojos ciegos...; chapoteo en las tinieblas de la democracia oligofrénica y criminal, creyendo sinceramente que nada, absolutamente nada ha ocurrido con Soledad, o con Graciela y que Alfredo y Raquel...
- Tenés que relajarte y encontrar la manera de contarlo...-
- No se si lo he de lograr..., doctora..., él vive dentro mío y por momentos me doy cuenta que yo no existo..., aunque si él lo hace, yo creo también, poder sentirlo...-
Se levantó de su sillón, caminó hacia la alfombra donde yo estaba sentado apoyado en grandes almohadones rojos, amarillos, verdes, azules..., se descalzó, se sentó a mi lado, me rodeó con sus brazos y me acunó...
- Dirigí tu pensamiento y tus sensaciones hacia los dos hemisferios de tu cerebro..., concentrate..., observá tus dos ojos, tus dos oídos, tu nariz..., imaginá tu corazón..., tus dos pulmones...., tus dos riñones..., abrazame, abrazame, abrazame... ¡no te desconcentres!-
La tersura de una armónica calidez que provenían desde ese útero psiquiátrico, hizo que las luces y los sonidos del cinemascope del subconsciente, irrumpieran reales aunque sin referencias témporo-espaciales y bajo la construcción sintáctica-gramatical caótica y naturalmente desorientada.
“...lo vio apoyado en la vidriera del bar, leyendo algo de un libro de gran tamaño, alrededor de su pocillo de café, libros y cuadernos, cenicero cargado de colillas y mucho humo sobre su cabeza.Se aproximó a la vidriera, dio unos golpecitos, él levantó la mirada y se observaron, con una señal le indicó que pasara y se sentara y como si se hubiese apoderado de su voluntad, así lo hizo. Pidió cognac, encendió otro cigarrillo negro y ambos en silencio, continuaban en sus propias cavilaciones. Levantó un libro pequeño y leyó su título... ‘ METAMORFOSIS. Le agradó aquel título y se dispuso a leer. Pasado un tiempo, luego de permanecer absorto con semejante relato, levantó su vista y se dio cuenta que aquella persona, continuamente, lo había estado mirando, quiso esbozar una palabra y no pudo, la mirada de él era penetrante, los músculos de la cara, inmóviles, denotaban seguridad y sentido en cada gesto. Levantó su copa de cognac y de un trago se lo bebió, algo le hacía recordar aquella persona, recordó su juventud, podría haber sido él mismo, cuando estupefacto frente a la pantalla del cine, no podía entender ni comprender, qué hacía Hendrix con su guitarra y menos tocándola invertida...Le preguntó sobre sus actividades, aplomado dijo ser profesor de letras inglesas y rápidamente, recordó cuando en su adolescencia leía LOS PROVERBIOS DEL INFIERNO de William Blake..., se preguntó si era posible ser la misma persona y sintió en su estómago el vacío. Apenas preguntas de sumo rigor le formuló, le comentó de su vida, de su desinterés por las mujeres, había sido muy vapuleado por ellas, pero, que siempre estaba latente la esperanza de dar con una mujer sencilla pero talentosa... Ambos convinieron que era algo compleja aquella empresa, aunque también acordaron que ellos debían aportar una gran cuota de disimulo y comprensión. Y así, entre copas de cognac, pocillos de café y entre el humo del cigarrillo negro, aquella mañana de mayo, ambos se entrelazaron en un diálogo sin fin, los hubo de sorprender el atardecer y pronto la noche los hizo suyos y se dispusieron a salir a la fría oscuridad. Caminaron en silencio, la ciudad ya adormecía, escasos transeúntes caminaban esquivando charquitos, poco tráfico aunque el sonar de las sirenas y los bocinazos son sonidos eternos en las urbes. Cruzaron una calle, otra y otra, él con sus libros y el otro con sus ambivalencias, el otro con su mirada segura, convictiva y él con sus dubitaciones por sobre los hombros. Se detuvieron frente a un mendigo humedecido asquerosamente y de un fuerte hedor que los hizo tambalear, el mendigo sorbía de una lata un asqueroso brebaje de alcohol puro, mezclado con alguna colonia barata y en el fondo del tarro, se podían ver algunos montoncitos de caramelos. Aquella espantosa figura les hizo parpadear y ambos se alejaron presurosos del sitio, sintiendo haber visto su propia imagen, su propia persona..., su propio crepúsculo. Caminaron muchas cuadras en silencio hasta que dieron, ya en los suburbios de la ciudad, con uno de esos bodegones con el piso de parquet deformado por el paso de tantas personas y por el tiempo implacable. Las paredes de color rosa, para mejor decir que alguna vez fueron rosa y que ahora se presentaba por debajo de una capa de hongos de la humedad. Las mesas, extrañas y antiguas mesas cubiertas con hules grasientos, aceitosos y plagados de manchas de vino ordinario y un gran espejo en una pared lateral, dominando, repitiendo hasta el cansancio la escena, los gestos, los movimientos, el estupor del alcohol, los gritos, los diálogos inconexos, las barajas, los insultos blasfemantes, la hedidondez del cuarto de baño saturado y tapado por siglos y el hilo líquido de cloaca que corría por entre las mesas, el parquet y los pies. Allí entraron y allí se sentaron a esas mesas extrañas con mantel de hule floreado y aceitoso, pidieron vino tinto y un mazo de naipes... el vino y el juego sobrevinieron sin hacerse esperar, ambos se observaban, ambos sabían qué había detrás de ellos, de cada uno de ellos y que seguramente aquella jarra de taninoso vino y aquel mazo de naipes, les harían ver, con absoluta claridad, quiénes eran.Jugaron y bebieron bajo la luz mortecina, hablaron y hablaron, recordando a Hendrix, a Blake, desearon escuchar a A Love Supreme de Coltrane, ambos repetían frases del PARAISO PERDIDO de Milton y uno de ellos recordó al Dante, entre hipos de borracho y con una fuerte melancolía depresiva, aquellas palabras, ... “que no hay dolor más grande para un hombre, que recordar en tiempos de amargura, los momentos felices"... Apareció el fútbol en aquel delirio, sus amores eternos, la sicología froideana y las ganas siempre rondando, las amistades del alma, el marxismo y sus inconvenientes, el capitalismo y sus beneficios globalizados, el Arte y la vagancia por no tener talento, la desesperanza en un planeta finito, el dolor de no haber sido capaz y el dolor de ya no ser capaz y las jarras de vino oscuro que venían llenas y se volvían vacías y la soledad, vieja y eterna, se iba adueñando, poco a poco, iba imponiendo su atmósfera, iba indicando con rigor los pasos a seguir.
El sol comenzó a dar en el gran espejo, ya no tan sólo se reflejaba el interior del bodegón sino también la calle gris y tediosa de las mañanas de los domingos, ambos se miraron fijamente, ambos desearon balbucear alguna frase, ninguna palabra se escuchó, ambos recogieron los libros, los cuadernos, los cigarrillos, bebieron más vino, se levantaron, salieron llevándose por delante sillas y mesas..., y el gran espejo, que dominó siempre la escena, devolvía la imagen de un hombre solo, abatido, cansado de soñar con descubrir los senderos que lleven a reencontrarse...”.
7 -
El viento idiota, subrepticio y muchas veces psicópata, se va filtrando en el hígado de la vida impropia y ordinaria, haciéndome parir enigmáticamente el vórtice de tu imaginación, que no es otra cosa que mi ansiedad de ahondar en la anormalidad de no repetir lo que ya todos han hecho, lo que ya millones han penetrados y gozado...
Por eso es que naturalmente me duele saberme perdido, en el alucinado viento libertario de tu presencia. Me ofende sentirme arrastrado por calles herrumbrosas, infectadas y embriagadas de smok que con altanez , me hacen intuir el final de este oscurecido mundo, pero extrañamente azul. Por afuera de la realidad gelatinosa y oxidada, percibo el aguzado punzón infectado de estupidez y ruido contaminante, detenerse en las sienes de mis pensamiento, haciéndome experimentar el dolor de un caballo asido a las riendas crueles, ajenas a su voluntad que castigándolo impiadosamente lo arrastran de aquí hacia allá, en el desesperado torbellino oscilante de su infructuosa liberación
¿Por qué en esta noche sin alcohol no estás donde siempre te encuentro?¿Por qué no me abrazas como cada vez que me adentro en vos?¿Qué estúpido mundo te tiene tan afuera de mi?¿Qué aflicción te impide tomar estas inocuas palabras entre tus dientes?¿Qué hado misterioso nos envuelve desnudos cuando acaricio con la lengua de mis dedos tus muslos?¿Qué palabra deseas pronunciar para no sentir que me he perdido en el inconvencible remolino de tu viento?¿Por qué el vino rojo y oscuro de mi corazón, nutriente excesivo y abusivo de este fatuo delirio literario, no se convierte mágicamente en mi adicción implacable e irreversible de tu sexo voluble y eximible?¿Por qué no me abandona el spleen turbio, de los momentos indecisos de estos días, cuando tu voz y tu olor me llegan desde tan próximo?O cuando advierto que la lluvia de tu cuerpo, ni si quiera humedece, mi ansiedad errática de derramarme sobre el suave dorado de tu signun.
Asumo la temeridad de anhelar decididamente lo anormal..., aunque tendría la real y objetiva posibilidad de ser un estúpido mas que poluciona y embrutece a sus semejantes, con su ruido ruinoso y su negro humo, fumigando criminal, plantas, aves y humanos.La vida vituperada en el charco racional de lo establecido convencionalmente serio y normal (letanía repetitiva y agobiante) es el altar profano, donde los mezquinos altaneros, falaces capitalistas, almuerzan y cenan obscenamente sobre las deshambridas vidas de niños, que se relamen su propia pús y por encima de viejos de pies hongosos, muertos vivientes, todos hijos de un dios, ocupado y preocupado en el marketing de sus haberes en oro y Poder, honrado por rastreros cardenales y diputados.Ya no es imperiosamente necesario repetir lo que ya se repitió. No es suficiente someterse a los ciclos naturales, a las transiciones biológicas,a la muerte que siempre vivirá dentro de uno, su mejor estancia. No es posible ya sostener y soportar con argumentos ficcionales que lo posible, es posible. Todo y nada ha sido posible, a la vez y nada del todo y tan solo el hinchado y vano hueco de lo posible, nos ha quedado en las manos...
- ¿Y si nuestra materia humana es la genuina nada que anonada al filósofo alemán? -
Creo que allí radica la incontrovertible realidad. Es decir que podemos encontrar el sendero de la materialidad de lo imposible. Sentir, entonces, en lo profundo del consciente individual, que dos cuerpos cálidos y volátiles de amarse, sin que nada verosímil lo indique, son meros reflejos de lo transcendente y ello es imposible e intangible simultáneamenteComo buscarse, encontrarse y quererse con visible humanidad.
8 -
‘ Sin quebranto alguno quiero practicar el defecto solitario que me brinda con sutilezael olor de tu cuerpo desnudoimpropio, desprendido y tan lejanode mis ojos vacíos de realidades.Quiero ahogarme sin auxilioen el espacio incandescenteque imagina tu omisión.que con hábil finuracubre la epifanía crepuscular de una amatoria furtividadcada vez que regreso a vos.
-Tenés que saber que es bueno y muy saludable, perderse hasta el cuello, adentro del sentido del tiempo...- -Sabés, me doy cuenta inesperadamente que la lluvia y el viento sobrevienen a raudales de tu cerebro...-
-Está bueno que Walter Benjamin haya ensayado un rastreo luminoso del tiempo inexistente (ausente, perdido...) acerca del ojo prismático, dificultosamente penetrable de Jean Cocteau sobre Prouts... “el tono de su voz, responde a las leyes de la noche y de la miel”.-
- ¿Es que tu cuerpo, sin rebozo alguno, solo se muestra abstracto en las pupilas de la culminación del placer de la vida?-
Aunque, de veras... y en realidad, lo que se dice la vida..., no es mas que una ilusión intangible, en donde ni si quiera perviven, ni cuerpo material, ni sangre, ni deseo, ni sexo..., solo un sutil haz cerebral, espiritual y evanescente de cada mano tuya y mía..., que se traslada montada sobre la incoherencia, el descontrol y el incógnito barullo del viento.
La religiosidad que es una constante e insufrible alharaca, a despojarnos de la escasa autoestimación que podamos haber cultivado, en penosos y atribulados caminos diarios, a toda costa, pretende arrearnos hacia las orillas deslustradas de la normalidad burocrática, administrativa de los días, de las noches y que aquella, no es mas que el combustible preciso y nbecesario,de quienes, o sea de esa purulenta minoría, que se arroga para sí, el fin primero y último de estar vivos aquí, sin culpas ni complejos, ni condenas, ¡el placer!Empero, me dejo arrastrar hacia el rebelde tirabuzón de experimentar suaves y gratas sensaciones, de dejarse levar por el torbellino ventoso de la nada, de la abstracción sensual de tornarse un airoso soplido mas entre tantos, elevándonos de nuestros huesos descarnados y observarnos sin reservas ni temores, humillados, desastrados, pero sin desdoro, con decorosa orgulleza, por el huracán de la sinrazón de la pasión amorosa.
De repente, mi cuerpo se abandonó, se transfiguró innecesariamente en un ausente y extraño mundo. Me di cuenta a tiempo, que había ingresado en la esfera psiquedélica de lo iracional.
- ¡Cuánta alegría experimentaba mi consciencia anormal!-
La cloaca occidental de la lógica cartesiana y de los cristianos crímenes..., se evaporaba desde mi pubis hacia los ángeles que me mortificaban desde mi infancia.Debía soñar dormido. Debía sentir en la oscuridad. Debía ser pródigo, acatar el derramo en el adecuado y establecido sitio por la naturaleza...
- ¡Cuántas cacciones ridículas e imbéciles protagonizamos sinn ser genuinamente nosotros mismos!-
Me enseñaron a adorar dioses imbéciles, que no son nada mas que la vacuna, el antídoto que lleva irremediablemente al abotagamiento de la inteligencia. Me llevaron a la escuela de la irracionalidad de eliminar a los sentimientos... ¡Al incontrovertible holocausto del corazón!¡Ridículo es soñar con el placer del cuerpo!La voz consciente y emergidas de mis ríos espirituales de Virginia Wolf, me devolvió a mis deseos mas orientados en el trayecto de mi anormalidad.
‘ “La vida es un sueño, el despertar es lo que nos mata”. ‘ “No hay barrera, cerradura, ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente”.
Siempre estarán los pensamientos, las voces denigrantes, indignas, construyendo lucubraciones retorcidas desde la magistratura solemne de la impunidad democrática... Funcionarios de cagadora calaña, peiodistas frívolos, serviles, mercenarios ciegos al abismo que escinde a los de abajo (¡PUEBLO”) con la putrefacta mesa obscena de la República federal y representativa... Malignas flores brotadas de sus homicidios de Estado, adornan sus mesas familiares, sus Congresos, sus Poderes estaduales..., con el único objetivo de deturpar la Libertad de los diferentes, su dignidad, su autonomía, condenándonos a una anoxia democrática, permanente e irreversible.
-¿A qué hijo de puta, colaboracionista por acción o por omisión, le importó, le importa saber cómo nos conocimos y cómo nos entregamos Soledad y... yo?-
La médica psiquiatra tomó el ya bastante derruido cuaderno ... y leyó en silencio. ‘ PERCEPCIÓN: “Sensación interior producida por una impresión material sobre nuestros sentidos”, se puede leer expresamente en algún atemporal diccionario de la Lengua española.¿Es posible, entonces, continuando con tal razonamiento, poder enunciar aquí, con algún criterio mas o menos coherente, el conocimiento o la idea de la significación de nuestro encuentro? Hasta ahora, debo decirlo con claridad que tan solo cuestionamientos, han emergido de dicha circunstancia. Por momentos, me inclino a determinar con pretensión y con una cierta aura epicúrea, es decir, con placer intelectual, pero no sensual,el significado intrínseco que vos estés delante de mí y que yo esté, en tu mirada celeste y violácea. Empero, quisiera darme cuenta, con algún grado de certeza, cuánto hay de apariencia y cuánto de realidad, en nuestro encuentro, identificando sensaciones precisas sobre mis sentidos, de algún indicio concreto de una impresión material sobre mi vida sensorial, impregnada con variados elementos vitales de sensible visión inconvencional y pertinaz voluptuosidad. Es verdad que constantemente hago el esfuerzo mental y físico para tener presente que según las enseñanzas de Epicuro:
‘ “Siempre es preferible la amistad al amor, ya que aquella conlleva menos peligros que éste...”.
De mas está decir que insume un trabajo forzado, con exclusiva dedicación, ser uno mismo, independiente, autónomo, tras haber doblegado al miedo o a los dioses que es lo mismo y por consiguiente, da igual preocuparnos por la muerte o por la vida futura ya que en tal alternativa está la felicidad, tal como nos señala el epicureismo. Es absolutamente imprescindible, en este instante eterno, oscuro y laberíntico, de la realidad emergente de nuestra conductas culturales y políticas, decirte que jamás seremos lo que la sensibilidad nos señala ser, debido a nuestra consciencia que es el subterfugio limitante que esgrime la Ley anómica, para mantenernos en la mazmorra del tiempo y el espacio administrativo, mediocre, de las aburridas y anquilosadas deidades burócratas. Por otro lado, es interesante afirmarse en preclaros conceptos filosóficos como el de Parménides, cuando en antiguos escritos presocráticos,enuncia la idea del “odós”, la vía o el camino del ser y de lo que es. Desde la mirada profunda de tal concepto, la aletheia, puedo enunciar que si elaboramos, de manera compleja y sencilla, a la vez, nuestra consciencia limitada, mediante el trabajo continuo sobre el odós, la vía, el camino, el método de parménides, podemos objetivamente avizorar el “Peri phisios“ (sobre la naturaleza) de nuestras percepciones. Así como Parménides significa lo patente, heráclito es un intento plural de lo latente. Con ello quiero decir que el hecho real y concreto (patente) al abrazarnos cuando estuvimos frente a frente y en el momento que se hizo objetiva la despedida, en ese efímero instante en el Universo, se patentizó el ser y lo que es. Fue verdad aunque ésta no sea toda la verdad real. Allí se expresó la aletheia de Parménides; en el abrazo suave, tierno y cálido. Ese momento reflejó la verdad, el desvelamiento, la patentización, la manifestación de lo real... Sin embargo, de manera recurrente, aparece simultáneamente a la realidad, la divergencia de los mortales, “es o no es”...(la opinión de los mortales), por lo tanto, emerge la “apariencia” como la contraposición a la “realidad” y ésta de aquella. De este inexorable e iresuelto dilema de la antigua filosofía griega, surgió en mi corazón, el universal estremecimiento del encuentro latente. Solo que mi consciencia, enfrascada en lo ireversible de la finitud, me indicó que debía seguir sosteniendo ese personaje absurdo y descreído, al cual la civilización y la cultura, encorseta y amordaza ridículamente en la prestigiosa y reseca prisión subterránea del presente. Cuando Parménides alude al “on” da principio al concepto del ser, la “consistencia”. Así como el agua consiste en una combinación de hidrógeno y oxígeno, en esa noche del 26 de mayo..., regresando al habitáculo de mis sentimientos y pensamientos, decididamente me interrogué acerca de la consistencia del encuentro. ¿Cuál es su combinación? No obstante,te confieso que me angustió la conclusión radical de Parménides:
‘ “Las cosas consisten, tienen un modo fijo, permanente de ser”.
Ante esta definición de la “consistencia”, que es invariable e inconmovible y de carácter ingénito, pierdo el sentido de la naturaleza de nuestro encuentro, al cual lo intuyo, no azaroso:
‘ “pués Dios, se complace en reunir cada cosa con su semejante”.( Erasmo de Rótterdam
En verdad, me inclino hacia heráclito y su definición acerca de la subjetividad:
‘ “La naturaleza fluye, se transforma”
Pero no de manera absoluta, pienso, ya que siempre lo contrario se parece en mucho a aquello de que es contrario. Por ende, sostengo desde ya, este átomo de valentía que se desprendió de mi corazón, al manifestar esta epístola, para desvelar y revelar, este acontecimiento, su naturaleza, su consistencia y su pluralidad cambiante, ya que es simétrico al pensamiento de Heráclito:
‘ “El camino hacia arriba y el camino hacia abajo, es uno y es el mismo”.
Es decir que el camino hacia lo patente y lo latente, es uno y el mismo.Por eso creo que el encuentro, ha sido la manifestación, la “aletheia” de Parménides y el fluir plural y cambiante de la naturaleza de las cosas de Heráclito. A pesar que lo auténticamente inconmovible, al menos por ahora, es la realidad que se hace objetiva desde la estancia amurallada de la conciencia que deambula regia, presuntuosas y con megalómanas y delirantes pretensiones de inmortalidad. De todas formas, no obstante heráclito haya concluido magistralmente su enseñanza, sobre la “naturaleza de las cosas”, cuando asegura que se puede recorrer el camino de lo “latente” a lo “patente”, ya que el “camino es uno y el mismo”. Por eso, creo en la posibilidad de expresar y dar razón de las cosas, de mis impresiones materiales sobre mis sentidos, desde lo “latente” para hacerlo “patente” en mi corazón y mi consciencia. Por ello es que puedo darte razón, desde lo verdadero de lo “latente”, haciendo “patente” la aletheia de Parménides, desvelada con nuestro abrazo. Admito la probabilidad que la presente, sea sinuosa o tal vez, una intrincada manera de tender el puente que abrevie la distancia, surgida arbitraria, de un tiempo y un espacio, no compartido Con el fin de hacer a un lado, lucubraciones filosóficas, siempre arduas y laberínticas, me vienen a la memoria que para Erasmo de Rótterdam y su maravilloso ‘Elogio de la locura’, la estulticia, es la fuente inagotable para una vida placentera, al Al evocar a Sófocles,elevándolo al rango de la luz universal y orientadora y de quien conserva un hermosísimo elogio:
‘ “La existencia mas placentera consiste en no reflexionar nada”.
Por lo antes manifestado, es que convoco a ERASMO DE Rótterdam, para poder continuar.
‘ “He querido de esta manera imitar a algunos de los retóricos de nuestro tiempo que se tienen por unos dioses en cuanto lucen dos lenguas, como la sanguijuela, y creen ejecutar una acción preclara al intercalar en sus discursos latinos, a modo de mosaico, algunas palabritas griegas, aunque no vengan a cuento. Si les faltan palabras de lenguas extranjeras, arrancan de podridos pergaminos cuatro o cinco palabras anticuadas con las cuales derramen las tinieblas sobre el lector, de suerte que los que las entiendan se complazcan más con ellas, y los que no, se admiren tanto más cuanto menos se enteren. Efectivamente, mi gente se complace más en una cosa a medida que de más lejos viene. Y si en ella los hay que sean un poco más ambiciosos, ríanse, aplaudan y, según el ejemplo de los asnos, muevan las orejas a fin de que parezca a los demás que lo comprenden todo. Y basta de este asunto. Vuelvo ahora a mi tema”.
Entonces..., ¿cuál es mi tema? ¿Escribirte acerca de mis impresiones sensoriales, asociadas a Parménides, a heráclito, a Erasmo de Rótterdam o a mi corazón y mi consciencia? Podría, ahora, alzar la voz y decir con tono armonioso y sólido, que la estulticia y el estoicismo, son las almas gemelas que gobiernan a mi corazón y mi consciencia. La primera, ungida de flores y perfumes, hija de Dioniso, a su vez, debido a su apetito desordenado de placeres, no muy honestos, tiene poder y dominio omnímodo, absoluto desde mi corazón hasta la región mas abajo del pubis; es decir, que la Concupiscencia, enseñorea su grandes y redondos senos de ménade orgiástica, milagrosa y ardiente, al Universo infinito de los juegos carnales. Por otro lado, se condensa pétreo, el valor mas arraigado de los estoicos que es la Fortaleza y dominio sobre la sensibilidad que predicó y practicó Zenón en los portales de Atenas y que dormita en lo hondo de mi corazón. Aunque, respecto del estoicismo, podría enunciar la endeblez y el carácter lábil de tal virtud, en el caso que fuera virtud.Es decir, que en este punto, no simulo absolutamente nada ya que expreso y manifiesto todo lo que mi pecho engendra y que digo con mi boca y escribo con mis manos. RECHAZO el estocismo de Zenón, que tras de hacerle la guerra a los turbulentos ostrogodos, para alcanzar su exterminio, muere y su viuda Ariadna, se casa con su sucesor Anastasio I. ¿Sería esta la real paradoja de Zenón, jamás resuelta por él?
Dejando a un costado digno este pensamiento escrito mío, puedo contarte, con tono armónico y poético, que si bien, este intento literario de conumicarme con tu ser, está llegando al final, sin que esto sea realmente definitivo. El fin nunca es el final ya que todo lo conmovible gira eternamente en círculos dantescos, perdiéndose, de tal modo, la finita consciencia de principio y fin.
Volvamos al principio, entonces:
‘ “Un hombre no se baña dos veces en el mismo río”. Si la sorpresa del encuentro, nos desnuda abrazados en el río poético, aquí en la llana superficie de la realidad cotidiana y muy abajo, abajo, debajo de los viejos dioses del Olimpo, será verdad y certeza y no una “apariencia real”;volveremos al abrazo sencillo y cálido de la primera vez. Es decir, contrariando a Heráclito, volveremos a sumergirnos en el río del encuentro y así, tal vez, sucesivamente..., pero el aserto de heráclito, se erigirá inconstrastable en nuestras vidas, ya que el fuego es el origen primordial de la materia y que el mundo que abarca nuestra consciencia y aquellos que no, están en un constante cambio y transformación...
9 –
Soledad había sido detenida nuevamente en julio de 1975 por la represión fascista de la Intervención peronista a la Provincia de Córdoba y alojada otra vez en el convento de las monjas... “Buen Pastor”, del barrio de Nueva Córdoba (cárcel de y para mujeres...). A fines de octubre fue liberada..., tan solo por estar embarazada de ocho semanas... y “sin perfuicio de la prosecución y substanciación de la causa...”.La habían violado repetidamente los cerdos azules..., aunque presumía que su gravidez, era de absoluta responsabilidad de un instructor de seminaristas o algo así que visitaba en horas de la madrugada al convento..., para aliviar el espíritu y la consciencia de las monjas y de las reclusas..., descargando su esperma en ellas...
- Fue entonces, doctora que nos vimos por última vez... el 8 de diciembre de 1975 a las ocho de la noche en la estación del ferrocarril Mitre..., me contó acerca de su aborto clandestino en un sanatorio del barrio Nueva Córdoba..., que se las tomaba a Buenos Aires..., a Monte Chingolo... que la acompañara porque yo le era imprescindible para seguir adelante... que sin mi no podía, no podría acallar el fantasma cruel e implacable de su aborto... que sufría el pánico constante e incontrolable al escuchar la voz del óbito premeditado en sus oídos... en su vientre...-
“...debes tener en cuenta que mi vida, mi latencia vital, ha sido extremadamente breve, exigua, barata..., si así lo prefieres. Posiblemente no tengas el más mínimo interés en diferenciar el blues del Delta del blues de Chicago o por lo menos, a qué región de Africa se correspondieron las corrientes esclavistas que recalaron en América..., sinceramente, todo eso carece de relevancia cuando siento muy dentro de mí, que pude disfrutar de algo, que aún no se bien por qué no lo pude hacer. Sé bien que pondrás, ahora, todo tipo de excusas, al igual que en aquel cruento momento; siempre hay una supuesta razón en concordancia al plano religioso, aunque nos demos cuenta que la dimensión mística siempre es un intento rudimentario por parte de humanos carecientes de vida placentera. Te confieso que por instantes evoco el breve lapso de tiempo que estuvimos unidos, yo creyendo en vos y generando todo tipo de intento para continuar con vos, al mismo tiempo vos me transmitías la concreta determinación..., no sé si pudiste percibirme, no estoy completamente en conciencia, ni hoy ni ayer, tan sólo me di cuenta que arribé a tu ser en el momento indebido y por ello me maldije, por no intuir, teniendo absolutamente todas las posibilidades, que eras y aún no sé si lo continúas siendo, la contradicción condensada en un cuerpo humano..., la liviandad, la vacuidad de posar y de gesticular en sintonía con el snobismo del momento y por olvidarse por completo de la Vida hasta que llega el momento de darse cuenta de la miserabilidad en que se ha convertido el derrotero existencial. Y de manera urgente, con expresa celeridad, se busca refugio en cualquier campanilla filosófica y dogmática sintiendo, de tal forma, que ya está bien, que nunca se caerá en aquel estúpido retroceso y que ya es hora de salir a arrear a idiotas desprevenidos con cantos de sirena de profusa experiencia en lo carnal, devenidas en la reencarnación del Ser Espiritual. Debes creerme, que no estoy jugando a la moralidad puritana, sencillamente, lo que sucede es que todo mi tiempo fue tan sólo un espantoso relámpago de acero y sangre, que no concibo, en estos momentos, darme cuenta cómo es el tiempo que a vos te ha tocado en suerte disfrutar o sufrir, según se presenten las oportunidades. A esta altura de los acontecimientos, seguro has de entender que ya nada importa para mí, ni el blues del Delta del Misissipi o de Chicago, el cielo de París, Londres y sus ingleses color negro o... Buenos Aires con sus tangos lacerantes, despuntados por la traición desembozada, el marxismo utópico, delirante, la mierda fascista, el puto peronismo católico..., los partidos patronales, la iglesia pedofílica..., todo eso ya no interesa..., ya no interesa, sólo porque no lo viví. No obstante lo efímero de mi existir, pude comprender que todo traumatismo, todo infortunio existencial y material es de ponderar favorablemente, por ende, no estoy aquí, hecho palabra tras palabra, metidas en tus ojos, tampoco he venido a decir todo lo que hiciste mal ya que en la dimensión a la que me enviaste sin consultarme no enjuiciamos, no comparamos conductas, aquí la verdad es Ser, de manera coherente con los objetivos fijados, no es como allí, donde te mueves diariamente, donde el interés mueve, acomoda y desajusta..., - te doy porque me diste, me das porque te di... - - La acción es la medida del interés...- nada de eso ocurre, aquí filosofamos respecto de la espiritualidad, aun nos maten.
Qué crees que pude haber sido hoy, a tantos años, una cosa u otra..., un mero producto del alcohol..., de la depresión de la soledad... “y si así fuera, por qué prejuzgas... Es habitual que las imágenes nocivas no estén afuera, sino dentro de sí mismo por ello, entonces..., ¿quién intentó matarte para justificar mi muerte? ¿Vos misma o la invirtud de no observarse cotidianamente?
En realidad, debemos convenir que no me diste la oportunidad de gozar o padecer lo que te causa placer o lo que te hace doler. Entonces, ahora, en tus propios días, en tu propio hacer, no puedes exigir compromiso, o es que te olvidaste que no lo tuviste hacia conmigo... Es que ahora, recién ahora, tomo razón que se abraza, se acaricia, para someter un criterio adverso o situaciones inconvenientes, sin embargo, a mi pesar, ni me abrazaste, ni me acariciaste y menos aún, admitiste que yo lo hiciera.Hoy ya no importa si sos mujer u hombre, la cordura siempre ha sido un remedio protector de la desidia, del egoísmo ajeno; estoy tan alejado de tu conciencia que no te das cuenta que desde aquel mismo momento, habito para siempre en tu inconsciente, que ya me registraste en tu memoria genética... y toda esa impregnación que te ha de quedar de mí, te hará ver, de manera no querida, lo que pude ser a tu lado y sin tener conciencia plena, decidiste que no fuera así... Sinceramente, deseo que tengas en tu conocimiento que me hace bien no depender de vos, de no tener nada que ver ya con vos, que no te necesito para evolucionar, a veces creo que las personas que sólo se comprometen con las Instituciones dogmáticas, lo hacen porque no resisten el pánico de asumirse seres libres e independientes de los supuestos dioses o filosofía garantes, según y conforme, se cumplimenten ciertos requisitos terrenales, en devenir venturoso, colmado de dichas, sin tener en cuenta que cada treinta o veintiocho días, el tributo a desembolsar es de carácter inexorable.Sí, me hace mucho bien no estar hoy con vos, fuiste irresponsable, expresaste un paupérrimo compromiso con el pulso eterno de la vida, hoy, me da la sensación que juegas a la responsabilidad y sé bien que no te puedo demostrar que lo que no hiciste ni diste ayer, no harás ni darás mañana. En estos momentos estoy tranquilo, una profunda Paz me inunda..., no soportaría exigencias tuyas ya que nada te exigiste cuando te necesité para disfrutar el sabor de las caricias del sol. Estoy enteramente disuadido que ya no tengo a qué o a quién apelar, me situaste en un andarivel de instancia única, donde la solidaridad la ejerce quien puede y quiere, donde sobreviven seres y congéneres de tu misma condición, aquellos que prestos demandan compañerismo en beneficio propio, los mismos que rebosan jadeantes de estupefacción gozosa cuando el beneficio les llueve y que penetran en un cono de sombras y de hastío cuando de trabajar se trata, en pos de los mismos ideales que declaman.Confiésote, que dentro de mi potencial deseo de ingresar en tu plano vivencial, existe un cierto grado de beneplácito por ya no ser de tu ser..., nada te debo ni me debes, hiciste de tu moral tu dogma y yo haré de tu inconsulta, mi fe. Sí, es benefactor ya no estar más a tu lado..., hubiese sido asfixiante, con una estricta Libertad condicional, en términos paradojales, fue una decisión metálica, matemática, sin yerro posible, a pesar que hoy sientes un temor incontrolable si se presentan las imágenes de los días que pudieron ser y no son..., vos de cara al sol, yo..., enredado entre tus piernas y manos, con mis dedos acaramelados. Sin embargo, ya no tienes derecho sobre mí, los extinguiste porque no te obligaste y es cierto, ya no es posible volver atrás, pero..., siempre volveré, siempre volveré a tu memoria futura, para reclamarte que no exijas lo que no te exiges, que no demandes lo que no te demandas..., porque me abandonaste a mi suerte, tras una clandestina mascarilla medical, a unos sangrientos guantes de látex y a una metálica cureta abortiva...”.
‘ ¡MADRE!
-...Lennon tu fin es mi finno cantes tu canción blanca"mi madre está en el Cielomi padre quedó en la Tierray yo soy el Universo..."-Sus colores no me cobijan ahora,un disparo oscuro es mi soledaden mi boca el vino es agriomi esperanza una utopía patológicamis días son un impulso inertelas noches una desesperanza monstruosay vos que no estás con tu silencio,¿volverás algún día?-...¿o la vida es sólo recuerdo..?-Mi vida sobrevive sin ojos abiertospara imaginar tu ausencia-...¿por qué la vida... por qué...?
Será para equivocarnos siempreo para creer sumisos que la Eternidades la perfección únicay sentirnos basura cósmicapor ante los ojos sangrientosde las diversas divinidades perversasque se deleitan con nuestro pesar.-¡Madre! ¿para qué es la vida..?-una irracional espera de la muerte cotidianao algo inexplicable que sólo se entiendecuando no estamosen la memoria divina.-¡Madre! ¿hoy dónde estás..?--¿en dónde siempre quisiste estar...?--¿o en algún átomo de mi cerebro...?-Te manifiesto en este papelque ya no tengo a qué puerta golpeara qué oído recurrir ni qué palabra escuchar...,-¿...hacia dónde vamos... Madre?-
10 –
- ¡Melani...!-
Por un instante abandoné la conversación que mantenía con la Secretaria de Su Señoría. No nos poníamos de acuerdo en relación al diligenciamiento técnico-administrativo de la causa. Eran tedioso y frustrante aquellos trámites internos de la administración de Justicia. Llevaba ya unos diez años haciendo como que ya me había “readaptado al sistema”. Mi carácter indeclinable y misántropo, me había sido útil para proteger mi memoria. Mi rasgo de asqueado, solo era una máscara para sobrellevar el encierro (así me parecía) me semejaba estar imputado en el mismo Proceso de Kafka.Era y es impresionante el nepotismo en las oficinas de la administración de Justicia cordobesa. Provocaba real y objetivo espanto, presumir un posible diferendo de criterios o de estúpidos enfoques, en relación a una efímera tarea de corriente y vulgar tramitación. Nunca se sabía a ciencia cierta, con quién uno se iba a enfrentar ridículamente por una ordinaria posibilidad de ascenso en ¡la carrera judicial!La paranoia por sospechar minimamente que la Secretaria estaba allí por el hecho de ser amante o codeudora solidaria con el Juez... o que el escribiente era familiar sanguíneo de algún miembro del Alto Cuerpo... o que la muy bonita, pero taimada, ventajera e histérica compañera, era hija de algún abogado “influyente” y muy bien posicionado económica y socialmente... tenían que ver responsablemente con la trampa “procedimental”, rastrera, ladina, que siempre estaba tendida para pisarla con torpeza infantil y así caer idiotamente en ella, produciendo una sensación de ser un legítimo idiota irresoluto.
- ¡Melani...! - - ¿...cómo estás...? -
Estaba bellísima. “disfrazada de abogada” así le dije y ella me abrazó intensamente.Desde diciembre de 1975 (cuando nos separamos de...) no nos habíamos visto ni hablado mas... ... - ...por razones estratégicas...- me recordó.
- Te queda bien la barba rala y hace juego con tu esperpéntico disfraz judicial... - me señaló con delicada ironía simpática y cariñosa en sus ojos tan azules y vivaces. – Me fui a Buenos Aires... - comenzó a relatarme.
- Mirá, van a ser las diez de la mañana y tengo “tarea judicial” hasta las catorce... - la interrumpí bruscamente. – No obstante, si estás de acuerdo, ya mismo nos vamos al Parque o a donde vos quieras y dejamos este lugar de mierda y nos dedicamos unas horas a nuestros corazones y a nuestras neuronas..., que por aquí escasean..., y nos hablamos todo... ¿aceptas? -
- ¡Pues claro! ¡Acepto! ¡Su Señoría! -
Me volví al escritorio de la Funcionaria que nos observaba con una clara puteada en ssus ojos agresivos.
- La doctora me reclamaba una orden de aupopsia... - le mentí descaradamente (hice uso flagrante del “código de convivencia judicial”). Ella había presenciado y escuchado el encuentro y el diálogo con Melani, solo que se mantuvo a un discreto margen ya que era parte de ese mismo “código de convivencia judicial”, no interferir a un letrado de la matrícula y sobre todo si era bella y vestida con no tan solo con elegancia sino también, con indumentaria de marca francesa, importada y carísima.
- ¡Adiós doctora! - Melani saludó con fina hipocresía a la Funcionaria.
- He tenido unos encuentros de pugilismo verbal con esa hija de puta... - comenzó a relatarme Melani cuando salíamos del Juzgado, tomados de la mano. – Esa mina está ahí porque estoy segura que le ha puesto el culo a algún viejo de mierda... - continuó con acento monotemático. – Vos viera Camilo..., esa tarada lo único que hizo en su vida fue pasar por la vereda de enfrente de la Facultad y por solo eso le dieron el diploma de abogada... -
Caminamos por los pasillos de Tribunales (como ya lo expresé, son los mismos pasillos donde se llevó a cabo, hace ya mas de cien años, El Proceso de Kafka), despellejando a la Secretaria, al Juez y a los empleaduchos serviles y adulones que se ven forzados a declinar permanente e irreversiblemente a su dignidad personal, individual, para poder elaborar un “porvenir provechoso y ventajoso” en la carrera judicial. En esos pasillos, constantemente atestados de personas modestas, humildes, resignadas y entregadas a los manoseos impúdicos de abogados no menos impertinentes que el Poder Judicial, haciendo eternos plantones al aguardo de su pedido de justiciabilidad. Pero si los “señorones” de la patronal, tenían el penoso infortunio de ser demandados por algún obrero mutilado, por haber expuesto su salud psíquica y física, en una fábrica donde las violaciones sistemáticas al cumplimiento irrestricto a las leyes de higiene y seguridad del trabajo, eran y son de práctica corriente y sumado a ese contexto de impunidad y miserabilidad, son las “buenas y cordiales” relaciones de la patronal con los Jueces y los Funcionarios del Ministerio de Trabajo de las jurisdicciones nacional y provincial, y que son recibidos y atendidos con proverbial dispensa, no tan solo a ellos sino también a sus abogados vestidos con trajes de mucho valor, camisas americanas (pero de algodón argentino), corbatas de seda italiana, calzado de fino y noble cuero de vacuno argentino (industrializado en la gloriosa Europa), luciendo lentes con montura de oro, valijas de cabritilla, bien argentina pero... (industrializada en E.E. U.U. ¡el gran país del norte!). Esta situación no es desconocida y mucho menos ignorada por la gran mayoría del pueblo. Es harto notorio para el conocimiento popular, la convivencia y/o connivencia de un sinnúmero de Magistrados, Funcionarios y abogados “caros”, cohabitando en suntuosos barrios cerrados (countrhys) o disfrutando prolongados fines de semanas en “fiestas y entretenimiento familiares”, jugando al tenis, al golf..., etc. Etc. Y es por eso que hacen su piadosa aparición y materialización de encarnadura judicial, los días martes o jueves... y apenas dos horas como un acto supremo de “generosidad” solo por su condición social&funcional, con el único y definitivo objeto que Su Majestad, la Señora Justicia..., no les repruebe ni le reprenda su holgazanería de niñitos caprichosos..., mientras el justiciable, espera, espera y dale que te espera..., perforando los mármoles con sus plantas o en el mejor de los casos, haciendo surcos indelebles en dichos indolentes mármoles, “paseados” de Juzgado en Juzgado, de despacho en despacho..., de barandilla en barandilla..., por algún “amable” Funcionario o por cualquier pinche judicial
- ¿Querés almozar salchichas con chucrut y cerveza negra?- le pregunté con indisimulada sorna.
- ¡No quiero saber mas nada, nada, nada con esas malditas salchichas!- me gritó al oído y dándome con un expediente por la cabeza.
Realmente la simpatía de Melani era deslumbrante. No solo era una joven mujer muy bella, con sus ojos profundamente azules, su largo y ondulado cabello color arena, sus pestañas tan arqueadas , su rostro tostado e inmaculado, de nariz respingada que simbolizaba altanería y decisión, su cuerpo esbelto, curvilíneo de 1.75 m. De talla, era el motivo que tantas miradas masculinas y femeninas, se deslizaran por ella. Era divertido comprobar cómo algunos ridículos colegas de Melani, la saludaban con pomposas reverencias anticuadas, anacrónicas y decididamente hipócritas. Por cierto que esos pusilánimes me saludaban con un desdén que no retaceaban en ocultar. Mientras hablaban con Melani del curso o estado de alguna “causa perdida”, con un esfuerzo patético en sobreactuar las razones que llevaron a detenerla en esos umbríos pasillos tribunalíceos, observaba cómo estiraban su mano izquierda, haciendo que se mostrara, descuidadamente su pesado reloj de oro 24, con pequeñas incrustaciones de piedras preciosas, haciendo bailotear entre sus dedos, el llavero de su coche Mercedes Benz importado.
- ¡Son unos pelotudos! ¡Son unos pajeros! ¡Me tienen los ovarios secos y en un plato!- gritaba Melani cuando bajábamos la escalinata frente al Paseo Sobremonte, sin prestar la mas mínima atención a las personas que circunstancialmente pasaban a nuestro lado y oían su procaz diatriba.
-¿ No se dan cuentas esos boludos que no son creíbles?- -Si fueran realmente importantes como hombres de mundo y multimillonarios, estarían subidos a su yate, navegando por el Egeo y “servidos” por un ejército de mujeres ninfómanas y voraces... ¡y no aquí en estos putos tribunales...! - ironizó fastidiada.
- Lo que sucede es que creen o por lo menos, se autoconvencen que sos una de ellos... - le diagnostiqué sociológicamente.
- Es cierto. - afirmó. – Está bien, no estuve errada al decidir disfrazarme de “una de ellos”... - dijo asiéndose a mi cintura cuando cruzábamos por entre el tráfico descontrolado de la calle Caseros. Bajando la escalera hacia la fuente de agua podrida del Paseo Sobremonte, prosiguió.
- Me ha servido tanto, me ha sido tan útil el título de abogada y mi doctorado en Derechos Humanos que hice en la Complutense... y mi camouflage de vestidos estrafalarios, con glamour parisino y bombachas carísimas que mientras me miraban las tetas embobados esos pajeros, sin darse cuenta y sin pestañear..., les metía bien el dedo en el culo y se reían o gozaban..., yo qué se..., como unos estúpidos hijos de puta... - concluyó, metiéndome su dedo índice en el oído izquierdo.
- ¿Te casaste Melani?-
- ¡No! -- Solo me basta un buen polvazo, como dicen los gallegos..., y no soportar un boludo mandoneador y esclavista sexual.- me contestó mirándome con firmeza a los ojos.
- Está bueno, Melani..., siempre tuve la sensación que el amor, lo que le llaman amor, es un invento del vulgo capitalista para manipularle el cuerpo y la vida al otro, sin que esto signifique culpa ominosa y solo una mera relación de mentes alteradas y perturbadas, de insignificantes consecuencias culpógenas...- teoricé literariamente.
- ¿Querés decir que el amor del vulgo, establece consecuencias dolosas?- inquirió con sardónica juripericia.
- No lo se. - - Me he dado cuenta que mi eterogeneidad libertaria de mi carácter, permitime definirme de ese modo, me impulsa instintivamente hacia otro plano de consciencia..., a ver esto tal como lo definía Freud “el comercio sexual”...-- Es verdad, Camilo. - consintió, besándose los dedos de su mano derecha y depositándolos sobre mi nariz. - Me hiciste recordar que luego de graduarme de abogada en el ’78, de haberme cagado de hambre porque me negreaban en los barsuchos del Once... - recordó con tono de indignación. – Mis viejos ya se habían ido a España..., mis abuelos paternos y maternos habían sido republicanos unos y anarquistas los otros, acorralados con una sentencia de muerte en sus gaznastes, demencialmente buscados por el fascista y tragahostias y cagadiablos del Generalísimo y se las tomaron para la Argentina... en el ’39..., mis padres no militaban en nada..., solo eran empleados públicos, pero no aguantaban a los fachos ni a los curas mierdosos ni a sus vecinos cuarteteros... - me sonrió evocatiba y nos sentamos en un mugriento banco, esos mismos bancos que por las noches de invierno y verano, duermen los vagabundos envueltos en cartones y demencialmente alcoholizados.
- ...aquí todo el mundo festejaba en el ’78... ¡aún no se qué mierda festejaban...!- -Me recibí, mis viejos me enviaron el pasaje y me las tomé. - Melani me hablaba mirando pasar una algodonosa nube.
- ¿A dónde irá? - nos preguntamos al unísono y sin mirarnos.
- En Madrid intenté estudiar psicología..., pero no pude concluir, tenía que laburar para afrontar el pos-grado de Derechos Humanos...- -No obstante me sirvió mucho ya que fui leyendo informalmente la obra de Freud y Lacan..., por ejemplo, “El tabú de la virginidad”, “El carácter y el erotismo anal”, “El Malestar en la Cultura” y de Lacan, “La Significación del Falo”, “La Pregunta Histérica”..., entre otros y me interesé por Mijaíl Bakunin, por Derrida, por Deleuze... y me pasaba días y noches ensimismada en la lectura..., por cierto Camilo que de cuando en vez..., ¡algún polvito! Con algún gallego boludo.. - confió burlona. – Hasta que obtuve el doctorado en Derechos Humanos, me pasaron infinidades de cosas..., estuve permanentemente informada acerca de esa maldita tumba que son las Malvinas... pendejos mandados a esas mierdas de islas enterradas en el barro y la nieve... ¡a morir por la patria de mierda y con zapatillas Flechas! ¡Aquél horror nacionalista fue un crímen..! ¡un homicidio en masa!- sus ojos azules se enturbiaron y se sumieron en una desentrañable oscuridad. – Los gallegos ahora están debatiendo brutalmente tal como son, si se abren de nalgas con los yanquis, con los ingleses, los franceses y los alemanes..., aunque en realidad, pude entender que los socialista de Gonzalez, ya se pusieron en cuatro patas y le abrieron el culo a los yanquis y las bases de misiles han empezado a instalarse... Tenía razón borges cuando decía que “Europa es una cosa y España... ottra”.- nos reímos mucho con esa irónica definición del impredecible viejo.
- Los franceses y los alemanes como “hermanos” mayores y todopoderosos, van a poner la guita para que los españoles calcen en la Comunidad y los gallegos van a depositar esa guita, en los bancos ingleses de la Margaret... que los nenoscaba y los caga a pedo..., si le reclaman Gibraltar... -
El liso y llano lenguaje popular y su análisis desconstructivista de Melani, me hizo experimentar un sentimiento de ternura y admiración. Me sentía menos solo ahora o por lo menos, en ese día junto a Melani.
- Parece que la Margaret (“La Dama de Fierrazo”) va a financiar desde las sombras de Buckingham el negocio del petróleo a los socialistas gallegos... y a los católicos conservadores, la derecha genocida franquista, les van a asignar el negocio de la construcción... y los yanquis de Ronald Rehagan, el “revolucionario pacífico”..., aparentarán no estar en negocio alguno, pero por las noches de hachís y de rascarse los huevos de los gallegos que dicho sea de paso, lo hacen del día a la noche y de la noche al día siguiente..., van a instalar las bases misilísticas para vigilantear a sus socios petroleros del Medio Oriente y del Golfo... con la excusa de la oligofrénica “amenaza soviética”... -
Tomé entre mis manos su deslumbrante rostro y le estampé tres ruidosos besos, en la frente y en sus mejillas. Sonrió delicadamente. Nos levantamos y comenzamos a caminar sin rumbo, automáticamente hacia algún punto de la ciudad, esa misma ciudad que hacía doce años nos había encontrado con...
Ambos estábamos dilatando a consciencia la fatal pregunta, el hablar de la irrevocable pérdida..., de colocar entre nosotros dos, a los fantasmas del genocidio. Sabíamos que ese momento llegaría y entonces me decidí.
- ¿Qué te parece si vamos hasta la Plaza San Martín?-
- Me parece bien... no la frecuento desde hace mucho tiempo... la evito... esos dos mamotretos, el Cabildo y la iglesia me provocan un espantoso amargor en la boca...- acotó sombríamente. - ¿Cómo puede ser Camilo que a tan solo dos metros de esos curas inmundos, esos cerdos de mierda, secuestraban, torturaban..., asesinaban impunemente...?- -¡Y esos putos curas ni se enteraban!-
- Allí estuvieron secuestrados ellos dos...- le contesté con la garganta anudada. – Graciela desapareció..., se esfumó, la desmaterializaron... a ellos, los masacraron con NAPALM en Tucumán... y en Monte Chingolo... solo entregaron cajones cerrados... hasta que uno de los padres, no quiso inhumarlos así y arriesgándose el viejo, abrió por la fuerza el cajón y se encontró con un montículo de piedras... la vieja se infartó, pero sobrevive parapléjica... -
- ¡Hijos de puta! ¡Hijos de puta! ¡Hijos de puta! -
Me apresuré a abrazar a Melani para mitigar su dolor y su emotividad desbordada. Sus hermosos ojos azules se habían inundados.
- De ellos dos lo se todo... sabía lo que iba a suceder... pero... ¿y Graciela?- enmudecí a punto de llorar a los gritos. - Graciela no militaba..., estaba preparando su tesis de Filosofía..., nadie, nadie, nadie sabe nada..., ni sus padres, ni sus hermanas... nos juntábamos casi todas las semana a leer y a filosofar... ¡nos encantaba!- le iba contando desordenadamente. – No leíamos Marx, siempre se nos pareció aburrido..., leíamos lo mismo que vos en España... ¡y sin saberlo!- -Leíamos a escondidas en algún montecito de Unquillo o Río Cevallos... tomando mate, quemando algún porrito... con las patas metidas en el arroyo..., a Sartre, le fascinaba Deleuze... ‘es tedioso Bakunin’ me decía Graciela...- -¡Cuántas veces me insistió conqque debía estudiar Filosofía para comprender a Gilles Deleuze!-
- Vas a entender su filosofía de la diferencia..., el concepto de “máquina deseosa”... - la voz de Graciela me utilizaba seguramente como médium para llegar a Melani.
- En verdad, se había entregado a la Filosofía y mas estrictamente a estudiar a Deleuze... - le señalé a Melani. – Cuando nos íbamos al campo a leer, a discutir nuestras ideas, a caminar por las sierras porque aquí te jodían las pelotas..., para Graciela había un solo tema... ¡Deleuze! - - - ¿te acordás...?, desde que nos separamos antes de las fiestas de diciembre de 1975, me fui a Mar del Plata, a romper los huevos... y cuando volví en enero... ya no la pude encontrar mas... -
- “Verás que Deleuze esto, Deleuze lo otro... y Deleuze...”, repetía incansablemente e insistía, a su vez... – “Era autor de una filosofía de la diferencia que concibe al hombre como una “maquina deseosa”..., fue compañero de Michel Foucault..., estudió y analizó el pensamiento y la obra de David Hume, Friedrich Nietzsche, Immanuel Kant, Henri Bergson y Baruch Spinoza..., se había propuesto fundar su crítica del pensamiento a partir del análisis de la historia de dicha crítica..., su trabajo más conocido es: Différence et répétition (Diferencia y repetición, de 1968)..., en 1972, colaboró con Félix Guattari, inaugurando una nueva fase del pensamiento de Deleuze..., en relación a lo múltiple y a lo intempestivo..., ámbos opinaban que el deseo es “creación de vida”, fuerza de invención y de diferencia, quebranto de las normas..., Deleuze se puso a estudiar la “producción de conceptos”, actividad filosófica por excelencia que consiste en investigar nuevas formas de expresión... La nueva filosofía afrontada por Deleuze supone, por lo tanto, un elogio al deseo..., la fuerza del pensamiento filosófico de Deleuze cuestiona todo modelo formal de verdad...”. -- ¡Graciela era bárbara! ¡Leía y asimilaba toneladas de filosofía! -
11 –
Mi nombre fue el primer sonido que pronunciaste y que escuché, al despertar en la mañana.Comprendí, entonces que es bueno, muy bueno, experimentar la inconstrastable capacidad, para descubrirnos como una flor atlamídea en un parque de diversiones, que posee la memoria. ¿Seríamos y nos consideraríamos seres humanos sin ella?Solo basta activarla para que nos sorprenda. Con el solo intento de negarla con el olvido (conjunto de moléculas constitucionales de la memoria) solo logramos que nos devuelva las imágenes imperturbables e impertérritas,de los yerros cometidos (experiencia) solo para escapar o asesinar a la soledad, cuando ésta, nos arrincona en un agujero de la vida como el viento a las hojas secas, entremezcladas con desperdicios de toda índole.¿Qué buscas en mi? ¿Realmente buscas algo? Y si nada de ello fuera así... ¿Soy, entonces, una excusa que encontraste para causarle una viva aflicción a tu soledad?De mas está decir que me provoca un intenso pánico,el ineludible presentimiento que produce, experimentar en carne propia, el recelo y la aprensión angustiosa que padecen la gran mayoría de mis semejantes, por no sufrir diversos riesgos contrarios a su deseos mas íntimos. Estoy seguro que al igual que yo, todos nos interrogamos, no sin cierta liviandad mediocre, ¿qué será de mi, hoy? cuando experimentamos la abrupta interrupción de nuestro sueño por las mañanas o a cualquier hora de la noche, desajustados y temerosos... Bruscamente me volvió a la realidad de mi mismo el ladrido del perro en el jardín. Sonó en mis tímpanos aletargados como un alarido atronador. Mis ojos irónicos no permitían que la luz se filtrara y se paseara oronda por mi cerebro. Entre vos y yo, el vacío o mejor dicho, la aprensión esencial a la vida, a sus pasiones y a sus recaídas. ¿Sería otra vez la taladrante sensación del fracaso compulsivo de estar vencido nuevamente?
‘”Todo el mundo en esta vida es derrotado alguna vez, pero un hombre, si es un hombre, no es derrotado”.
Esa mañana mediaba entre vos y yo, un vacío absoluto. ¿Esa hoquedad inconmovible sería nada mas que una idiota metáfora del miedo? ¿Qué habría significado, entonces, el Amor, el deseo en tu cuerpo hasta ahora? ¿había sido solo un juego desprevenido sin códigos a tener en cuenta?Me levanté con premura de la cama, sin siquiera reparar en el ambiente frío y destemplado. Mi cuerpo semidesnudo, me lo hizo notar con precisa rigidez.Solo que en mi inconsciente, anidaba esperanzado, el pensamiento que tu cuerpo, también descubierto bajo tus sábanas, me protegiera de tanto espanto mortal que nos atraviesa necesariamente en el invierno.Entré al cuarto de baño, solo por repetir maquinalmente una acción que carecía de toda escencia pura y lógica. Abrí la ventana que daba un al nebuloso y escarchado verde del mermado paisaje serrano. Me quedé absorto, hipnotizado por la obstinada oscuridad. El frío tremebundo de la madrugada campesina, me golpeaba el cuerpo, ardorosamente angustiado por una sexualidad demandante y agobiada, por no intuir qué vereda, qué sendero asumir para arribar al mar imperdonable de las caricias.Deposité mi humanidad quejumbrosa por tantos azotes invernales sobre el inodoro y muy deseoso de sentir tu olor, me hundí en las profundidades inciertas y caóticas de mi cabeza. A esa hora inusitada del amanecer, un abstenido síndrome degradante, me recorrió el estómago. Volteé mi rostro hacia arriba e intenté llamarte a mi lado. Mi propósito quedó desvanecido, malogrado, sin efectos algunos, de manera instantánea. La cobardía socarrona me humilló, sin mas, mis deseos visionarios de escrutar nuevos cielos, otros firmamentos, otros colores que simplemente no sean los que vos y yo, ya hemos avizorados en camas diversas, en distinto e ignotos despertares.En ese tiempo y en ese espacio, carente de por demás de toda materialidad, mas o menos consistente, oí cómo el motor de un coche, era acelerado con violencia. El motor rugía hasta parecer que pronto sucedería lo cierto..., explotaría, estallaría sin pedir perdón. Se calmaba agotado, resoplaba, se desmayaba repentino. Volvía a encenderse y a tabletear su estúpida ametralladora herniada. Imaginé, sentado en el sanitario, que por el cañón del escape, vomitaba gruesas llamaradas rojizas, anaranjadas y azules, envueltas por una densa humareda de muy mal olor, del aceite lubricante que “brillaba” por su ausencia. Rezongaba, aplastaba su destartalada panza contra el piso arenoso, se agazapaba con sus patas de caucho,pretensioso y ampuloso, queriendo con un brote psicótico, ponerse en marcha y dar el salto eterno a la gloria, hecho éste que envidiaba harpíamente en los 0km.Entre tantas destemplanzas de esa aurora invernal, tantos ladridos de perros miedosos de lo que atisban en el núcleo infinitesimal de la nada y entre los padeceres de un descompuesto motor alucinado, de tanto aspirar una sobredosis de gélido garrotillo, me fui dando vuelta hacia dentro de mi, queriendo cobijarme de tanta desolación y de tanto pasado frustrantes en aquellas serranías.Ahí estaba omnipresente, al igual que todos los días y todas las noches. Siempre del mismo modo, con el mismo talante. ¿Qué significa siempre? ¿Siempre y eternidad, es lo mismo siempre? ¡¡¡Qué me importa, entonces, que en el cosmos no haya mas vida humana, si en la eternidad tampoco la hay!!!
La memoria, sí, otra vez la memoria. Apelé con algún grado de descontrol, a que el olvido se hiciera materia, sangre y carne de mi cuerpo. Solo sombras de las sombras, oscurecieron aún mas mis ojos.En ese momento, experimenté la sensación que una cosa, algo de afuera de mi, atravesaba y se apoderaba de mis sentidos. Solo fue una fútil corazonada. Nadie había allí, ni una cosa, ni una persona.No obstante, me dispuse a buscar. Me aproximé a la ventana que desparramaba chorros con desenfrenamiento de frío. Solo materia ausente, únicamente ladridos entrecortados y el asmático motor senil, bajando por la calle enripiada. Me volví a sentar en el inodoro, percibía nítidamente su mirada que perturbaba y viciaba mis doctrinas mas elementales. Me pervertía su evocación tan feroz, tan desequilibrada y sin saber qué hacer.De nuevo me puse de pie y fue ahí, en ese momento que lo pude comprender. Era un juego perverso, pero, juego al fin, con algunos destello poéticos.Intenté entender el reglamento y la naturaleza de aquel sensual ajedrez. ¿Alguno de los dos debía amar sin control y uno de los dos, recibiría abierta y consentidamente al eruptivo volcán pasional de los cuerpos?
Es verdad que lo que llamamos todo y lo que antes ocurrió a éste, no son mas que aventuras dislocadas de ingrávidas mentes que apenas si llegan a entender, alguna que otra función existensial y que se deben cumplir en un cierto lapso de tiempo.Tu tiempo, mi tiempo ahora es este. En algún momento o en todo caso, compelidos por las circunstancias, penetramos en un mismo estado de consciencia. ¿La consciencia del todo o de lo que había antes de éste?Con mi mano izquierda me acariciaba, con la otra, buscaba el botón del depósito de agua del sanitario y no me sorprendió rozarla..., encontrarla. Supe cavalmente que vos la habías colocado en tal sitio, solo para que no me fuera dificultoso hallarla. La tomé con mi mano libre y me la llevé a mi cara.Estaba impregnada de vos y todavía tenía tu forma vertical. Aturdido, extasiado..., me di cuenta y sobre mi cayó el relámpago doloroso y apacible de la adoración.Reverberaba en mi cabeza, a esa altura,el deseo pirrónico de no retornar al desagüe del sumidero de las aguas llovedizas, de la urbanidad que configuran una atmósfera que me hace dificultosa la respiración con limpidez. Deseé postrarme por ante el mundo de todas las cosas y al igual que un mesías extraplanetario, entregarme en sacrificio devoto, por encontrarte, dentro mismo de tu acción libre y consciente que solo hizo acontecer la voluntad de tu deseo.
Me regresé a la cama, con mi cuerpo semidesnudo como estaba. Ya no quería despertar mas. Me propuse extraerme quirúrgicamente la memoria. Reforzar con nuevas células al olvido. La llevé a mi cara, a mi boca, a mi nariz y en cada lugar de mi cuerpo, te reconocí y me elevé en una dorada panspermia.Agradecí que el cosmos fuera ciego. La luz de donde fluye el Amor y la Ira, también es ciega.
‘ ”Estamos ciegos y vivimos nuestras ciegas vidas en total oscuridad. Los poetas están malditos, pero no están ciegos; ven con los ojos de los ángeles”.
Cubrí con las espesas frazadas mi cuerpo helado y muy distante a esa hora. La vida es relativa en la moneda espectral de la memoria y el olvido. Vos continuarás en la memoria de lo mas interior tuyo que poseí,cuando mi mano la rozó y la descubrió, alzándola.
-Este país, esta sociedad, niega y reniega la luz de la memoria e insiste en el culto místico y delirante a las tinieblas del olvido...- Escribí una vez mas en los descascarados muros de mi mente embotada
‘ ”Nunca pensé que despertar y sentirte sería soportar tanta elusión; nunca pensé que desearte sería encadenarme a tu boca. Nunca pensé aburrirme antes de llegar a la luz de tu túnel;nunca pensé en la aburrición; de todas las pasiones.Ya no me quedan poemas que inventar, sueños que perseguir,ni una botella donde refugiarmede la lluvia por abatirse. Nunca pensé ser tan inservible como para no reconocerme derrotado;nunca pensé en quererme salirpara quitarme del verso. Nunca pensé que todo es maldito antes del sol del medio día; nunca pensé en extrañarmis anteriores noches en tu cama. No me quedan más palabras que desestimar,las vistas suaves por tus ojos son un recuerdo;no me queda una mentira que valga la pena negar, solo me queda una nada que me arrastra,y me arroja... a un oscuro hueco silencioso”.
-¿Nos reenconraremos?-
12 –
“El disparo repercutió en la noche con gran estruendo.
Se alisó los cabellos al tiempo que enjugaba el sudor con el tembloroso anverso de su mano derecha. Depositó el arma junto al cuerpo yaciente y con paso seguro y presuroso ascendió al automóvil. Condujo su coche sin rumbo, las avenidas desiertas de la madrugada le brindaban una atmósfera de paz y calma. Se detuvo en una esquina cualquiera a observar dónde poder comprar un paquete de cigarrillos negros. El diálogo con la vendedora rubia y muy joven fue breve, abonó y tras el saludo formal ascendió nuevamente al coche. Creyó por un instante sentir hambre pero en realidad no le interesaba comer nada aún. Pensaba en lo importante que era retirarse de aquella zona; no era saludable para nadie dejar elementales evidencias.Aceleró violentamente el automóvil y sus luces traseras se esfumaron repentinamente al doblar en una muy oscura callejuela de ripio frondosamente arbolada.Una vez ya dentro de su cuarto se dispuso a ordenarlo, los libros se hallaban dispersos por cualquier sector; provocaba pereza observar tanto desorden. Reconocía por cierto que era una persona desordenada no obstante le molestaban el orden y la pulcra organización de los demás. Introdujo en un cesto de importantes dimensiones toda su ropa diseminada por días y días. Se introdujo al cuarto de baño, tras encender la luz, se observó en el espejo manchado del botiquín, su rostro ya no era el mismo, sus rasgos en las facciones que distinguían su personalidad ya no existían. Deseó encender el equipo de audio, sin embargo consideró que no era oportuno en aquel momento, siempre había mantenido severas disputas verbales acerca del volumen de su música. - Es una ley inveterada de estricto cumplimiento el estar supeditado a las exigencias democráticas del vulgo... - pensó al encender su cigarrillo negro. Se ubicó frente al televisor para esperar el noticiero de las siete de la mañana. Colocó sus dos manos en su nuca y se entregó a la habitual espera de todas las madrugadas, de todos los amaneceres, de ver en televisión a primera hora del día la noticia anhelada con placentera angustia.Destempladas vociferaciones y estridente ulular de sirenas, hicieron que volviera repentinamente a la realidad. Abrió grandes sus ojos enfocándolos hacia la pantalla de televisión y se encontró con lo esperado. El cuerpo tapado con hojas de diario sucias de sangre, yacía de bruces y junto a la pantorrilla izquierda se observaba el cañón dla pistola 9 mm. Inmutable se enderezó sobre el sillón y se dispuso a escuchar la televisión. Las secuencias se repetían tanto en el televisor como en su memoria. - El olvidar también es parte inescindible de la memoria. - argumentaba sus pensamientos, golpeándose los muslos con las palmas de las manos. Sobrevino entonces lo de siempre en el televisor, la patológica morbosidad de los que nada tuvieron que ver y que se sienten protagonistas auténticos de situaciones que jamás vivieron “per se”, brindando testimonios y argumentos de posibles o eventuales aconteceres, cuando en realidad nunca fueron involucrados y menos alcanzados por las circunstancias que relacionan la verdad real que es estar incursos en el tiempo, modo y lugar de lo ocurrido.Las conjeturas que se vertían en la televisión eran dispares y muchas de ellas inconexas e incoherentes con los sucesos reales. La idea del homicidio sobrevolaba las mentes policiales y las otras más audaces y temerarias abonaban la figura del suicidio. Prontamente la identidad del cadáver fue revelada, dejando de ser un mero trascendido periodístico, la noticia comenzaba a poseer envergadura alimentada por la personalidad de aquella muerte.
- Qué es la muerte sino un alivio en la gran mayoría de las veces - reflexionó sin falsos pudores al momento que agregaba, - ...y sobre todo cuando es verdaderamente necesario. –
Su figura escuálida y desgarbada se entremezclaba en el humo del cigarrillo y entre densas cavilaciones sobre la vida y la muerte propia y ajena.De pronto la imagen surgió destellante en la pantalla a color del televisor: la rubia vendedora del quiosco de golosinas y cigarrillos con su blusa de fino algodón marcándole sus senos turgentes y perfectamente redondos. Su voz era imperceptible en el parlante de la TV.
No supo dar con la razón del porqué de sus sentimientos de envidia por la imagen de esa joven. Las sensaciones necrofílicas invadieron su mente y su cuerpo provocándole un descontrolado placer genital. Por un instante fugaz evocó su adolescencia recibiendo y entregando el ardor del cuerpo al feliz encuentro con su congénere.Se dio cuenta de que ya era hora de salir a la calle a realizar las tareas rutinarias de todos los días, el trabajo no era la mejor de sus vocaciones, le gustaba disfrutar el placer de todo lo novedoso. Alineó sus cabellos con sus manos, se vistió con la misma ropa de todos los días, se colocó sus lentes de sol modelo de los años 70’s, recogió su bolso de cuero y salió con paso presto.Llegó con cierta premura a su escritorio, había ya varios clientes aguardando su presencia. Alzó el periódico y lo llevó hacia la oficina, lo desplegó con avidez y la noticia no tardó en ubicarse por delante de sus ojos. "CRIMEN O SUICIDIO...", rezaban los titulares catástrofe de grandes y gruesas letras de molde.El voraz y abrasador placer desbordaba sus sentidos y no le permitía concentrarse en su clientela y en los problemas jurídicos que le presentaban para resolver. Sabía a conciencia de las tipificaciones de los Códigos criminológicos y sus efectos. Siempre tuvo presente la cobardía de un gran número de Jueces penales que habían jurado de rodillas “defender y hacer cumplir las Actas del Proceso de Reorganización Nacional...” y cualquier otro “berrinche” (obediencia ¡mas que debida!) de sus jefes militares... y del tortuoso accionar policial. Todo ello era de pleno conocimiento, sentía poseer el manejo de las reglas, no siempre "el muerto habla" como dicen los Forenses.
Los días y las noches transcurrían anodinos por fuerza de la rutinaria labor judicial. El medio era gris y poco alentador a los fines de la deseada novedad sorpresiva que pudiera deparar el día.Igual que todos los días antes de retirarse de su escritorio para dirigirse a los Juzgados, revisó su agenda y en ella se encontró con los diferentes compromisos profesionales: Audiencias indagatorias, ruedas de presos, reconocimientos psiquiátricos penales, Audiencias en dos Cámaras del Crimen y una reconstrucción del hecho en horas de la noche. No tardó en concluir que el día le había resultado horriblemente aburrido, contrastando con esa sensación compulsiva de inmiscuirse con el provocativo horror y que desbordaba sus sentidos y su conciencia.Su paso era seguro por los pasillos de viejo parquet tribunalicio que tanto había transitado entre expedientes chorreantes de sangre, Jueces temerosos de Dios, colegas raquíticos de lealtad y por cierto entre la trágica existencia de sus clientes envueltos en homicidios, estupros, violaciones de niños, suicidios, además de una gama infinita de delitos penales que existen a pesar de que se desconocen masivamente. Detuvo su paso frente a una ventana hacia la calle, la observó como si fuera la última vez. Estaba atestada de automóviles, sucia y polucionada igual que todos los días, nada nuevo. Leyó detenidamente el informe psiquiátrico forense, "...las alteraciones morbosas de su conciencia le impedían poseer juicio de realidad para comprender la criminalidad de sus actos...". Se sonrió levemente al recordar a Robert Louis Stevenson y a Mr. Hyde y su amigo el Dr. Jekill.Con una fuerte sensación de hartazgo fue descendiendo la enorme escalinata tribunalicia, respirando con alivio la fresca brisa que provenía de la arboleda colindante. Se dirigió sin titubear hacia el Café Bar de siempre, el de todas las tardes (esqu. 27 de Abril / Arturo M. Bas) ordenó café negro y abundante junto a una doble medida de cognac reserva San Juan. Permaneció en aquel lugar por más de dos horas en silencio absoluto y con la mirada absorta en los movimientos de los transeúntes que eran vertiginosos, zigzagueantes y sin sentido aparente.Miró su reloj y aún restaba tiempo para la reconstrucción del crimen ordenada por Su Señoría. Abonó su cuenta y salió hacia la calle en búsqueda de su auto. Raudamente abandonó el estacionamiento y sin rumbo prefijado, puso dirección hacia donde sus sentidos le indicaban. El precoz anochecer otoñal ya descendía sin dubitar por sobre la ciudad. Calzó sus lentes formato de los años 70’s sobre su cabeza y al detenerse en un semáforo, revisó su bolso de cuero, descubrió entre los expedientes judiciales su filoso corta papeles. Buscó cigarrillos pero no encontró y entonces la memoria iluminó sus ojos marrones. Recordó su imagen en la televisión y hacia su quiosco se encaminó. Descendió del coche y en un solo paso
estuvo en el expendio. Dejó sus lentes modelo de los años 70’s sobre la vitrina, la joven mujer rubia atendió su compra con una cándida sonrisa. Dialogaron varios minutos de cosas... La vendedora aludió en un momento que su turno ya había concluido y por ende debía cerrar el local y retirarse. Le ofreció su automóvil para aproximarla hacia donde lo deseara. La joven aceptó complacida. Fueron hablando de diversas ideas, la muchacha trabajaba en aquel menester comercial con el único fin de costearse sus estudios de Derecho. Le atraía el fuero Penal y sus sórdidas historias cotidianas matizadas de sangre y crímenes. El diálogo se tornó intenso siempre con relación a casos penales.
-Además milito en el centro de estudiantes... – dijo la chica rubia, intentando salirse del monótono tema jurídico. – Hemos constituido un Frente de izquierda..., con los comunistas, peronistas filo-montos, algunos socialistas..., aunque me identifico mas con los anarquistas libertarios... –
Estacionó con pulcritud el auto sobre la Costanera del río y allí en las sombras permanecieron en silencio fumando y observando las luces de la ciudad en la orilla contraria. Su mano buscó levemente la mano de la joven rubia, esta no opuso resistencia y entonces, colocó su boca, ardiente de lascivia, en sus pechos. De a poco fue desprendiéndole la blusa de fino algodón blanco hasta que sus manos y labios cupieron exactas en sus senos. Algo intentó decir la joven, no alcanzó a hacerlo, el filoso cortapapeles se introdujo firme y feroz en su vientre.Velozmente se desabrochó sus ropas. Con perversa frialdad, le quitó la falda y la blusa, dejándola completamente desnuda.Besó su boca, sus pechos, su vulva inerte... y sin remordimientos aparentes, con salvaje indiferencia, abrió la puerta de la joven y con un despreocupado empellón, la arrojó hacia el césped del Parque de la Costanera.
Ese había sido uno de sus mejores actos de Amor. Había experimentado el sentimiento profundo de estar enamorado de si misma.
- Siempre es lo mismo, todo es lo mismo aunque parezca distinto cada día... - mascullaba mientras intentaba poner orden a su desprolija habitación. Higienizó su boca y se dispuso a desayunar mientras esperaba el noticiero de las siete de la mañana por la televisión. El café estaba fuerte, demasiado fuerte aunque en realidad no le interesaba. El almanaque indicaba la aparición de un nuevo día, sin embargo la mortificación de lo que se repite sin solución de continuidad, impidiendo por ende el surgimiento de lo novedoso para disfrutarlo mientras dure, crispaba su estructura nerviosa.
La aparición en pantalla de un gordo descomunal enfundado en un exagerado y entallado uniforme policial, hizo que prestara atención. Nada importante decía, tan sólo unas rebuscadas deducciones sobre el homicidio reciente de una joven alumna regular de Derecho y militante del centro de estudiante... Lo auténticamente novedoso que surgía en ese momento, era que el gordo policía exhibía en sus torpes manos unos lentes para el sol modelo de los años 70’s...”.
- ¿Qué opinás Camilo? -
- Es un tanto brutal..., salvaje, diría. –
- Estando en España conocí muchas lesbianas... hace muchos años, te acordás Camilo, era impensado, imposible, hasta demencial pensar o comentar que conocíamos a alguna lesbiana... – aseveró Melani. – Bueno, tuve algunas relaciones divertidas..., nos las pasábamos enfiestadas... – sus ojos tan azules brillaban como el neón en las grandes avenidas nocturnas.
- ¿Qué te impulsó a mezclarte en la fiesta? –
- En realidad..., comenzó a decir pausadamente, cuando descubrí el “ambiente” se me ocurrió que me podría servir para mi doctorado en Derechos Humanos..., hay tanta manipulación, tanto vituperio sobre estas mujeres..., bueno..., mujeres que han optado desde hace milenios por otra forma de ser felices en este mundo de mierda...- - me puse a indagar, a investigar e incluso comencé a escribir..., sentía la necesidad imperiosa de adentrarme en la vida de una lesbiana, ser, además una de ellas..., entonces..., estudié, me diplomé..., me divertí muchísimo con algunas de ellas... e incluso me adentré en el mundo inaccesible de escribir..., deseaba intensamente ser una escritora que abordaba la temática de las lesbianas... – afirmaba Melani con sinceridad que yo nunca había percibido tan clara, tan transparente en el oscuro y tumefacto mundo judicial..., por lo menos.
- El relato que leíste, lo escribí en el avión cuando regresaba a la Argentina... y cuando llegué, lo primero que hice, fue presentarlo en un concurso literario sobre cuentos policiales que organizó el diario mas antiguo de Córdoba... y que por supuesto, ¡me lo tiraron por la cabeza!..., no me di cuenta que el jurado estaba compuesto por unos católicos ¡hijos de puta!, figurativos e inertes... - -Un par de organismo de Derechos Humanos me habían enviado un expediente informal desde Córdoba, acerca de una mina abogada que había “trabajado” con los milicos en los campos de concentración de casi toda la Argentina entre los años 1977 y 1979... hasta que llegara la “Comisión Carter”... - -Su función era en la “Inteligencia policial” infiltrarse entre los estudiantes..., vigilar e informar sus actividades, por afuera de la Universidad..., entablar un cierto grado de “sociabilidad” con ellos..., generar, por cierto, una expectante atmósfera de camaradería con ellos, involucrarse y participar en cuanta gestión y actividad cultural que realizacen..., ya que obviamente los milicos consideraban que tales actividades, solo eran una cortina de humo que encubría otro objetivos... y desde allí, informar cada nombre y apellido que se relacionara con esos otros supuestos “objetivos”..., en esa psicópata, me inspiré. – Melani hizo una pausa para quitarse su espléndida chaqueta de gamuza celeste semejante al tono de un jeans... y de sus ojos. El sol primaveral sobre el Parque a esa altura del mediodía, nos sugirió inapelable que debíamos buscar la sombra de los eucaliptus. Melani se llevó su falda finísima y atrevida de jersey hasta su ingle, colocó sus expediente sobre el césped y depositó su esbelto trasero en ellos. Saqué el periódico del bolso de cuero (al cual conservaba desde hacía quince años), me acomodé sobre él..., puse mi cabeza sobre su falda... y nos encendimos un porrito.
- A diferencia de los nazis..., estos hijos de puta sodomizaban a quien se les ponía adelante..., conocí a muchos y muchas en Tribunales en esos años..., me rompían las bolas para que me subiera al “tren de la alegría”...- - Si querés te cuento... - le dije mientras jugaba con un impresionante rulo color arena de Melani.
- Decís bien Camilo..., “a diferencia de los nazis”...- - Estos hijos de puta asimilaron con precisión las “120 Jornadas de Sodoma” de Sade...- - Yo me considero étero-sexual...., continuó Melani, pero no me reprimo mi deseo de tener sexo con otra mujer..., es un tanto mas tierno, menos violento, un poco mas, nada mas que un poco mas poético que con un macho... –
- En la obra de Sade, le dije mientras le rozaba con mi dedo índice, sus labios levemente rojizos, por ejemplo, en “Justine” o “Juliete”, siempre son las monjas las que inician en el lesbianismo a las púberes... –
- Es verdad Camilo..., si bien he leído la obra completa del Divino Marqués y creo haber interpretado, a su vez, que él intentaba describir explícita y literariamente el fango moral putrefacto, en donde estaban sumidos hasta el pescuezo, la aristocracia y los curas católicos franceses..., ¡siempre vencía la impureza, la invirtud y la malicia sobre la virtud y la bondad! - - Sin embargo, prosiguió Melani, me atrajo la postura de la Beat Generation..., Burroughs, Keruoac, Gimsberg..., mirá que ya en 1950 ya reclamaban por el amor libre, la ecología, el pacifismo, la desnuclearización del mundo, la destrucción del consumismo capitalista..., si querés escuchar, te recuerdo algo de Gimsberg..., te va a gustar... - Melani miró a los lejos un grupito de niños, retozando con sus juegos absurdos por el Parque. – desde aquí..., señaló Melani, pareciera que no tuvieran sexo que los diferencie y los separe... -
“...Por favor amo puedo tocar su mejilla ‘ Por favor amo puedo arrodillarme a sus pies por favor amo puedo aflojar sus pantalones azules por favor amo puedo mirar su vientre de vello dorado por favor amo puedo bajar suavemente sus calzoncillos por favor amo puedo tener sus muslos desnudos ante mis ojos por favor amo puedo sacarme la ropa bajo su silla por favor amo puedo besar sus tobillos y su alma por favor amo puedo poner mis labios en su musculoso muslo sin vello por favor amo puedo dejar mi oreja apretada sobre su estómago por favor amo puedo envolver en mis brazos su culo blanco por favor amo puedo lamer su entrepierna rizada de suave pelusa rubia por favor amo puedo tocar con la lengua su orto rosado por favor amo puedo pasar la cara por sus bolas, por favor amo, por favor míreme a los ojos por favor amo ordéneme bajar al suelo, por favor amo dígame que lama su gruesa verga por favor amo ponga sus manos recias sobre mi cráneo peludo calvo por favor amo apriete mi boca contra su corazón-príapo por favor amo hunda mi rostro en su vientre, lléveme lentamente bien sujeto hasta que su dureza muda me llene la garganta hasta el fondo hasta que trague & saboree su delicado y tibio cañón punzante venoso Por Favor...”.
- No se si Buenos aires era mas respirable que aquí..., Melani continuó con su historia, metiéndome su dedo medio entre mis dientes, en realidad, quería cambiar de atmósfera, de clima, sentirme un tanto mas desconocida..., como que aquí ya estaba muy vista, casi todo Córdoba me conocía... y presentía que eso no era muy deseable. - - El “populacho” festejaba el mundial..., me contaban cómo los cordobeses rendían sus candorosas pleitesías a los alemanes..., como una sonámbula recorría el Centro de la Capital..., un sábado a la tarde como a las cinco..., caminaba por Charcas y vi una especie de hippies... entrar en una galería..., se me ocurrió seguirlos... - - Con el tiempo supe que era la Galería del Este y que la manzana la denominaban “la Manzana Loca” (Florida – Maiupú – Paraguay – Charcas), en ella vivió muchos años borges..., los pibes entraron y se dirigieron a un salón de revistas y discos L.P. usados..., me metí tras ellos y me dio la impresión de penetrar a un mundo que verdaderamente me estaba aguardando con los brazos muy abiertos...-
Nos levantamos de aquella posición bajo el añoso eucaliptus, le sacudí la hierba suelta adherida a su trasero y nos encaminamos hacia la plaza España. Caminamos por la avenida del DANTE, estaba desierto el mediodía cordobés. Giramos hacia la derecha de la plaza, cruzamos por delante del museo de arte y nos metimos en la pizzería de Chacabuco y Lugones.
- En ese reducto de revistas, libros y discos muy usados, hallé unos vetustos ejemplares literarios... ECO CONTEMPORÁNEO dirigida por Miguel Grimberg..., no lo recuerdo bien.. y El Ángel del altillo..., esas dos revistas ajadas y vetustas me la cobraron... ¡casi el cincuenta por ciento de mi salario! ¡...me cogieron por el culo por esa revista de mierda...! - - El Ángel del Altillo traía una fotografía de Gimbergs en pelotas... y un fragmento de Aullido..., creeme Camilo que descubrir semejante poeta me arrancó el cerebro de átomo en átomo... –
- Soledad me había regalado Howl and Other Poem, en una versión que traía el original en inglés y su traducción al español..., Raquel la leyó y me aseveró que era buena... –
‘ HOWL for Carl Solomon I saw the best minds of my generation destroyed bymadness, starving hysterical naked,dragging themselves through the negro streets at dawnlooking for an angry fix, angelheaded hipsters burning for the ancient heavenlyconnection to the starry dynamo in the machi-nery of night,who poverty and tatters and hollow-eyed and high sat upsmoking in the supernatural darkness of cold-water flats floating across the tops of citiescontemplating jazz,who bared their brains to Heaven under the El and sawMohammedan angels staggering on tenementroofs illuminated,who passed through universities with radiant cool eyeshallucinating Arkansas and Blake-light tragedyamong the scholars of war,who were expelled from the academies for crazy & publis-hing obscene odes on the windows of the skull,
(10) Aullido por Carl Solomom
He visto los mejores cerebros de mi generación destruidos por lalocura, famélicos, histéricos, desnudos,arrastrándose de madrugada por las calles de los negros en busca deun colérico picotazo,pasotas de cabeza de ángel consumiéndose por la primigenia conexióncelestial con la estrellada dinamo de la maquinaria de lanoche,que, encarnación de la pobreza envuelta en harapos, drogados y convacías miradas, velaban fumando en la sobrenaturaloscuridad de los pisos de agua fría flotando sobre lascrestas de la ciudad en contemplación del jazz,que desnudaron sus cerebros ante el Cielo bajo el El* y vierontambalearse iluminados ángeles mahometanos sobre lostejados de las casas de alquiler,que atravesaron las universidades con radiantes ojos tranquilos,alucinando Arkansas y tragedias de luz-Blake entre losescolásticos de la guerra,que fueron expulsados de las academias por dementes & por publicarodas obscenas sobre las ventanas de la calavera,
‘ ‘ ‘ ‘ ‘ ‘ ‘ ‘ ‘ ‘ ‘ ‘ - Se que ha sido y es egoísta de parte mía Camilo..., pero a mi me salvaron los libros... o mejor dicho Gimsberg, Keruoac o Burrough...- Melani fruncía su entrecejo por sobre sus lentes franceses cada vez que encaraba con seriedad sus reflexiones, abandonando el carácter irónico y zumbón de sus opiniones. – ¡Estaban tarados Camilo...! los “perros”... los bolches del ERP me tenían la concha por el piso con el asunto de los maricas y las lesbianas... y ni hablar con los catolicones de los peronistas izquierdosos... a esos sí que no los soportaba con la cantinela de la “moral revolucionaria”... - - Pensá Camilo..., todo ese rollo estructural-postural me infundía un malestar tremendo y por mas que intentaba hacerme entender... era imposible, se habían dogmatizados con la vida “compartimentada”, “semicompartimentada”..., con el entrenamiento militar en el Líbano..., con la militarización del pueblo..., cuando era cruel ver que el “pueblo” se rascaba el culo de domingo a domingo... llevando a burgueses mierdosos al gobierno..., hasta ahora y desde aquellos remotos tiempos... hay una tremebunda vocación del “pueblo” argentino por ponerle el culo a los chorros malditos de la Rosada...- - Ahora si que lo vamos a padecer..., ahora si que lo vamos a sangrar por el culo..., prosiguió Melani, al “argentine way of life” o mejor dicho al “argentine hell”..., los radicales y los peronistas nos han hecho creer eso de los “dos demonios”, cuando en absoluta realidad... los “dos demonios”, ¡son ellos!- - Ni los nazis argulleron en Nuremberg con inquebrantable voluntad jurídica, los que estos cobardes (diputados y senadores, “legítimos representantes de un pueblo que no gobierna ni delibera) aludieron en el puto Congreso de la Nación, para que los “valientes” militares argentinos fueran perdonados y no se los cogieran por el culo...- -...no estoy segura Camilo que me puedas comprender... los motivos, las razones que nos impulsaban irremediablemente a destruir una democracia sumida en una vacuidad entrópica y corrompida, no se abandonaban en un tacho de desperdicios, ni mucho menos se claudicaba al salirse de la lucha armada en “tiempos de paz” de esa mierda de democracia de los 70’s... ¡el delirio paranoico! La regimentación, la clandestinidad... ¿por qué no insistimos en el puto camino político? -
Sin darnos cuenta habíamos llegado hasta la escultura del Dante en el Parque Sarmiento..., nos detuvimos frente a él exitados, pero totalmente exhaustos. Nos miramos y una sombra de amarguras y desolaciones, se proyectó en nuestros ojos. Nos abrazamos y lloramos semejantes a dos niños extraviados, en alguna noche hundida en una tempestad borrascosa, de la Tierra abandonada y sin destgino.
‘ Últimas palabras
Que se oigan en todas partes mis últimas palabras. Que se oigan en todos los mundos mis últimas palabras. Oigan todos ustedes, sindicatos y gobiernos de la tierra. Y ustedes, autoridades que apañan negociados inmundos concertados vaya uno a saber en qué letrinas para apoderarse de lo que no es de ustedes. Para vender el suelo bajo los pies de los que no nacerán — "Que no nos vean. No les digan qué estamos haciendo —”¿Estas son las palabras de los omnipotentes directorios y sindicatos de la tierra?"Por Dios que no salga a relucir lo de la Coca-Cola —”"Ni el Negociado del Cáncer con los venusinos —”"Ni el Negociado Verde — Que no se den cuenta de —”"Ni de la muerte del Orgasmo —”"Ni de los hornos —”Oigan: a todos ustedes me dirijo. Muestren sus cartas jugadores. Paguen todo paguen todo devuélvanlo todo. Jueguen todo jueguen el resto. Para que todos vean. En Times Square. En Piccadilly."Prematuro. Prematuro. Danos un poco más de tiempo."¿Tiempo para qué? ¿Para más mentiras? ¿Prematuro? ¿Prematuro para qué? Digo a todos que estas palabras no son prematuras. Estas palabras pueden ser demasiado tardías. Faltan minutos. Minutos para el objetivo enemigo — "Archisecreto — Archivado — Para Uso del Directorio — La Élite — Los Iniciados —”¿Son estas las palabras de los omnipotentes directorios y sindicatos de la tierra? Estas son palabras de mentirosos cobardes colaboracionistas traidores. Mentirosos que quieren más tiempo para más mentiras. Cobardes que tienen miedo de enfrentar con la verdad a los "perros", a los "negativos", a los "mandaderos", a las "bestias humanas". Colaboracionistas con la Gente Insecto, con la Gente Legumbre. Con cualquier clase de gente de cualquier parte que les ofrezca un cuerpo para siempre. Para cagar por los siglos de los siglos. Para eso han vendido ustedes a sus hijos. Han vendido el suelo bajo los pies de los que nunca nacerán. Traidores de todas las almas en todas partes. ¿Necesitan el nombre de Hassan i Sabbah para sus inmundos negociados? ¿Para vender a los no nacidos?¿Qué miedo los ha hecho refugiarse en el tiempo? ¿En el cuerpo? ¿En la mierda? Lo diré: "la palabra". La Palabra Extranjera "la". "La" palabra del Enemigo Extranjero "los" aprisiona en el Tiempo. En el Cuerpo. En la Mierda. Prisioneros, salgan. Los grandes cielos están abiertos. Yo Hassan i Sabbah borro la palabra para siempre. Suprimo todas las palabras de ustedes para siempre. Y también elimino las palabras de Hassan i Sabbah. A través de todos sus cielos lean la escritura silenciosa de Brion Gysin Hassan i Sabbah: trazada sobre Nueva York el 17 de setiembre de 1899...
¡CONTINUARÁ!!SEGUNDA PARTE
1
- El tiempo es nuestra energía...-
La voz delgada, lúcida de Graciela, me estremece en medio de un sismo moral y espiritual.Los papeles amarillentos, olorosos de tanta penumbra húmeda, me azotan los días y las noches, en las que estoy sumergido desde hace treinta años...
- ¡Hijos de puta! ¡hijos de puta! -
La Filosofía era todo y el todo, hoy es solo una asquerosa y absurda nada...
EL “Imperio del Crimen” tras su plan homicida, cobarde, pensado, planificado y ejecutado con sorprendente eficiencia y eficacia desde marzo de 1976..., buscó refugio, cobijo y protección en el aberrante “perdón y olvido” de la democracia minusválida de diciembre de 1983...
- ¡Ustedes nos hundieron en el pozo ciego del patriotismo idiota!-
A millones de hijos de puta, ni les importó ni les importará jamás la Filosofía...-La carta escrita al silencio que dejó Graciela..., con el papel quebrado, con los extremos sucios y rotos, se diluye entre tantas otras cartas que le escribí yt que nunca ha de leer...
- ¡Hijos de puta! ¡hijos de puta!-
‘ “El árbol que mueve a algunos a lágrimas de felicidad, en la mirada de otros, no es nada mas que un objeto verde que se interpone en el camino.Hay personas que ven la Naturaleza como algo ridículo y deforme, pero, para ellos no va dirigido mi discurso, y aun algunos no ven en la Naturaleza,nada en especial, pero, para las personas de imaginación, la Naturaleza es imaginación misma.
Así como un hombre es, ve; así como el ojo está formado, así es como quedan establecidas sus potencias”.
“Con este pensamiento profundo, visionario y multidimensional de William Blake, expresado en el siglo XVIII; principio esta epístola que imaginé escribirte y enviarte, hace ya cinco años.Se engendró al lado mismo de un arroyo serrano, próximo, muy cerca de los laberintos errantes y acuosos de mis idealidades literarias.No se, aún, dónde llegaré, queriendo escribir esta presente, dirigida a tu corazón voluptuoso y poético, combatiendo con el implacable temor, por estar frente a una máquina que representa virtual,a un papel, desertificado de letras que conjugan palabras y con un apetito voraz, por ellas.Cuesta, claro que cuesta, ir quitando los espejos de los recodos del laberinto. No es tan sencillo atrapar la exacta idea, hacerla vocablo viviente, ardorosa y descerrajarla sobre la blancura ebulliciente de la nada de una hoja vacía.En estos momentos, percibo sin esforzarme demasiado que se hace cuesta arriba, remontar el oscuro laberinto de buscarte y sobre todo, de encontrarte. La palabra “laberinto” se filtra contumaz, sin que yo pueda hacer algo para evitarlo. Es que allí,en esa Arcadia virgiliana de oro, montañosa, áspera y pastoril; viéndome en la misma pintura de Poussin (Et In Arcadia Ego, Yo La Muerte también estoy en Arcadia), se desploma hacia este nuevo vacío estigmatizante que es sentirse extraño y derrotado, mi fe, mi credibilidad, mi confianza... en la sociedad, huidiza (cagona), escindida, ausente de autocrítica y además, sin la potencia de mi alma por no saber qué acer sobre mi nueva y efímera Esperanza y quedándome a un costado con mis manos vacías. ¿Me creerías que intento por todos los medios posibles que mis pensamientos no dejen rastro alguno y que mis sentimientos, se desvanezcan en el abismo simple que es la nada del desapego?”.
Decía el antiguo Maestro:
“el sufrimiento es la consecuencia del sentimiento de poseer”. El laberinto infectado de espejos, es la burda parodia de la exeriencia de las interpretaciones, pretensiosas y megalómanas que he experimentado en el camino intrincado de la Vida de estos últimos treinta años, tras haber abandonado la tranquilidad bucólica de la indiferencia y el descompromiso, en pos de la nociva experiencia (adultez, madurez...) y haberme sumergido en las fallidas interpretaciones del Mundo y su realidad inconmovible, custodiada atentamente por los gendarme de la Biblia y el Código Penal selectivo del Estado tutelar.
Una nube que viaja por el firmamento, solo es una nube que viaja por el firmamento. El agua en una copa, no es nada mas que el agua en una copa. Siempre estoy cargando con el peso de los espejos, insertos en los ángulos de los laberintos (interpretaciones pretensiosas y/o neuróticas) que no me dejan gozar plenamente al mundo y a las cosas y hechos del Mundo. ¿Será que nunca hallaré la ventana con su cristal límpido,transparente, sin que se abata sobre mi sensibilidad, la crueldad de la consciencia interpretativa?
En aquellos atardeceres campestres, donde el ocaso rojizo, teñía a el firmamento azul translúcido que preanunciaba a la noche; arrullado por el rumor constante del arroyo, a escasos metros de mi vida y aturdido por el claxon armonioso y pasional de los zorzales, sobrevenían a mis evocaciones difusas e inconexas, antiguas lecturas que sorbía con delirante avidez, cuando apenas había sobrepasado los 30...
‘ “El mundo es la totalidad de los hechos, no de las cosas”
Entonces, no sin cierto pesar e inquietud oscura, me interrogaba acerca del beneficio ulterior que resultaba de estar en el centro mismo de la Naturaleza y de su multicoloridaenergía perpetua y no saber qué camino tomar, para encontrar el descanso sencillo y definitivo en sus... En ese verano del año..., me sentía sin contacto y absolutamente fuera de contexto.
‘ “Los hechos en un espacio lógico, son el mundo” “El mundo se descompone en hechos”
Eso era verdad. El mundo campesino, verde, natural, áspero y pastoril, se descomponía en piezas laberínticas, donde los espejos de sus rincones, alejados de la luz hipnótica del ocaso, devolvían sobre las interpretaciones y violentas opiniones de mi dictatorial y preminente consciencia, un haz ciego de indescriptibles sensaciones de desequilibrio sensible, recargados de insoportables extrañezas. su imagen inflamable, separada de mi avasallante y concupiscente deseo de introducirme en la esfera caliente de tu erótica forma, textura y contenido, se derramaba con lascivia, sin saberlo, tal vez, en mis dedos azules y naranjas de poeta.
‘ “Algo lógico no puede ser meramente posible. La lógica trata de cualquier posibilidad y todas las posibilidades son sucesos”
Es algo obvio, subrayar esta elaboración honda y compleja y brillante de un filósofo analítico. Por ende, se vuelve imprescindible, hacer tangible a mi Idealidad y suconstelación de deseos impresionantes e incontrolables. A esta altura de la evolución material y esencial del Cosmos, ya no interesa ni importa, ni tu sexo ni el mío. Sin embargo, mi sustancia poética, apresurada, insaciable, vagabunda y errante, se inclina sedienta, al igual que el árbol hacia el río de su eterno... Es irrelevante, sostener la propiedad de un glande o un clítoris. ¡Da igual....! Seguramente, en el Universo de la Poesía, nos encontraremos y haremos el contacto insoslayable de la belleza infinita de nuestra Gran Madre Naturaleza que es y por la infinitud será, hermafrodita, igual que vos y yo, hijos planetarios,padres e hijos, hermana y hermano, amantes uno del otro, hombre y mujer, mujer y hombre, al igual que la Gran Madre en si misma.
‘ “Para conocer un objeto, no tengo, ciertamente que conocer sus propiedades externas,pero, si, debo conocer todas sus propiedades internas”
Por ello y por mucho mas, es que te invito a construir, en lo profundo del Corazón de la Poesía, (donde fuimos engendrados), el templo, no ilusorio, pero, si, material y presente, de nuestras palabras y caricias imaginadas y desafiantes, para ofrendarlas, desde nuestro otro Mundo, ajeno, desconocido, alejado de lo mundano y administrativo, a nuestros Hermanos Mayores de carne, sexo y poesía... Sibele, Virgilio, Safo, Afrodita..., hijos naturales como nosotros de la Gran madre Mitra que eterniza lo bello y lo fértil.
Solo una deuda con Eros y la Poesía, pende sobre nosotros, al Deseo, dejarlo cultivarse...
- ¡Malditos hijos de puta!-
El torrente sanguíneo, resentido y descompuesto, alimenta las pesadillas de una patria (mi Patria) de una democracia representativa,corrompida, plutocrática..., con las hongueadas patas metidas en los líquidos fangosos, infectados de alimañas ponzoñosas y que éstas no son otras que las mismas que alentaron desde la siniestra simulación, de expiarnos del caos de la ingobernabilidad, a lo que hoy es nada mas una grotesca caricatura institucional ya que fueron naturalmente retomando el tiempo y el espacio de los “buenos negocios” (instituciones democráticas). Las mismas ennegrecidas siluetas de hace 30 años que crimen impune mediante, opturaron nuestro hemisferio cerebral derecho... El horror de la pesadilla, no está en el claro-oscuro del ayer..., absoluto, resuelto y definido está entre nosotros, hoy, aquí y ahora...El ayer y el presente, es tan solo el mustio objeto de un papel que representa una carta jamás entregada, ni recibida por las manos, por los ojos abiertos, vivos...
2 -
Creo con convicción que los vocablos, mas allá de sus formas y contenidos, Poesía y Revolución, son los mas resistidos o por lo menos, mirados con sorna y desconfianza, por el universo ordinario y mundano.
“...vos sabés bien que mi Poesía y mi Revolución, devienen a raudales de mi ingesta de imposibles realidades y de mi pasión incontrolable por ámbas. ¿A quién le importa, si producimos Poesía? ¿A quién le interesa producir una Revolución?Sin embargo, también creo que no tienen la culpa o mínimamente no son responsables. La gran mayoría de nuestros semejantes, ya que están bastante preocupados en sobrevivir, intentando escapar al infortunio de la desdicha de la pobreza y la exclusión, no obstante, se deslomen doce horas diarias de trabajo, jamás verán la luz beneficiosa de la Liberación. ¿Podrás entender que te necesito? Solo que no es una necesidad trasvestida de virtud. Es una necesidad generada, engendrada de tu voz, de tu forma y de tu olor a miel.¿Podrás comprender que no es necesario para mi Poesía y mi Revolución, penetrar en tu cuerpo con el mío? ¿Entenderás que solo enciende mi pasional Poesía y mi roja Revolución, el solo hecho de saber que en vos habita y se desarrolla un Poeta, a pesar del mundo fatuo y vulgar? La Poesía y la Revolución, están en cada vocablo encarnado virilmente por Walt Whitman,oradando a la Verdad, su única y definitiva amante en “Leaves of grass” o en “Menos tu vientre” de Miguel Hernández. Solo que a esta hora de la madrugada, cuando se ha tumbado una botella de vino sobre la mesa, harta ya de mis manoseos y de mis imploraciones como si ella fuera un sacro oráculo y mágico de este necesario y fatal encadenamiento de sucesos en mi vida, busco el preciso punto de contacto entre el prisma de tu vida y este deseo mío, de sentir poético y revolucionario, el magma de increadas sabidurías que fluye de tu ser, de tu cuerpo, de tu vida, haciendo que las palabras, inexorables, se constituyan vividamente aquí...”. ‘ DESTINO:Vas a sentir que mis manosestán ausentes de mique se entregaron a pensarte en el vinode un poema tristemente tangueadoque intenta penetrarte en el medio mismodel triángulo curvado de tu aura de vientos.Me verás entrar en las calles oscuraspor donde millones de pasos pasan de largo,para no experimentar el quebranto de lo injusto,dándome así una oportunidad máspara que cerosos oídos taponados de cinismoensordezcan rendidos con mis blasfemias revolucionarias.Sentirás mi sombra en tu brazo fugazmirarás sin equivocaciones, sin dejarte ver en mis ojos ajenos a los espejos,no nos daremos cuenta que la vida se instalóen tu desbordado cuerpoy en el inescrutable destino de nuestra amistad liberada. “...quiero decirte ahora, entonces, que la Revolución de mi Poesía, necesita, precisa, no tan solo de mi alcoholismo sino de tus ropas, impregnadas de rocío celestial de cada mañana... Me hacés volver al interior de mi cabeza, hacia el pasado nebuloso, de aquellos tiempos que afiebrado y delirante, buscaba un poeta en mi oscura oficina pública. En medio de los mármoles ridículos de la hipócrita conducta de los buenos y académicos modales frívolos y civilizados. En esos días, me hallaba oculto en el rincón mas tenebroso de la “sociedad organizada. Desde allí le imprimía, a mi supervivencia, un alevoso mecanismo de respiración artificial para entregarle luz y oxígeno al poeta y a la Poesía. Aunque en algunas ocasiones, me encontré enlodado, chapoteando en el chiquero en que se transformaban las madrugadas (detenciones ilícitas, torturas, desapariciones...) por los “personeros” de los tiempos terrorista del Estado y de las formas pulcras y almidonadas para expandir “prestigiosamente” al sistema financiero..., pero nunca, nunca, nunca de los contenidos mas cercanos, mas compatibles con la hombría o el accionar honrado y valiente. Principié, entonces, el desigual combate en el sendero sembrado de trampas, traiciones y prejuzgamientos reaccionarios, con un deseo desconstructivo,asfixiante y anarkista, que me subía a borbotones desde mis entrañas hacia mi intelecto. En esos días, donde el sol solo alumbraba a los embaucadores divinos de los “padres Nuestros” y de las noches verdes-sanguinolentas, salpicadas de secuestros y desaparecidos forzosos, me sometía a una suave oscuridad, para derramarme en semillas cálidas de girasoles nocturnos, sobre las palabras de mis poesías subterráneas. Fue, entonces, ese instante, el lenitivo inclaudicable y voluptuoso del Poeta y de su Revolución. Aquel Poeta y su Revolución, que tan solo pudo escribir 50 poemitas de amor escépticos y desconsolados y que nadie quiso leer, ni aún su destinataria...; se reencarna hoy,con la emanación inconsciente, de ignotas fuerzas siderales que nos llevan de aquí hacia allá, en el laberinto incomprensible y maravilloso, que son nuestras vidas...”.
“...sabes bien que mi Poeta, está absorto y perplejo, con la cara descubierta, con el corazón enarbolado en lo mas alto del purpúreo firmamento, de los que se inspiran en la visión del espíritu de las cosas, de los objetos y de los corazones. Cierta noche, allí lo hallé, (al poeta), en el rellano de tu escalera. Abajo, bien debajo de ella, donde me he quedado, mas de una vez, sin latidos...”. ‘ ESCALERA:Subes tu escalera,me quedo abajoa merced de tu intimidad,mis manos de alas muertasle dan vida preciosacuando rozan la brisaalojada indelebleen la desnudez de tu ropa.Dónde queda el tiempo afiebradodel vino abiertode tus piernas en vueloy del vértigo de mis pies marinos,orientados hacia la orilla de un inventado cuarto en sombras,por mi delirio poético?Dónde queda la Vidade los corazones sin latidos... dónde ha quedadoel amanecer de los sueños?Dónde volcará mi vidala poesía que engendraste,será arribao aquí abajo, muy abajoal final de tu escalera...? Recuerdo hoy, que tenía mi vida, no mucho mas de 19 años, cuando comencé a experimentar los errores de la experiencia. No entendía, ¡¡¡juro que no entendía!!! Que tantas personas lloraran su infame destino, sin hacer absolutamente nada por él. Deseé, entonces, ser un rebelde integral, aunque ahora sepa, a consciencia... ¿de qué sirvió? y que ni si quiera, valió la pena.Desde aquellos días violetas y soleados, desconfío de los que desconfían de la Poesía y la Revolución. Es decir, de aquellos que responden, atropellados e incoherentes, acerca de algo que nadie les interrogó. En aquel pretérito, la locura y el horror de la autolástima, el apoltronarse en la retranca del llanto y soslayando, con cobardía conservadora, al mundo vital, luminoso y ardiente de la lucha poética y revolucionaria... Fue, entonces que percibí el Aullido de Allen Ginsberg: ‘ “He visto las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, histéricos famélicos muertos de hambre arrastrándose por las calles, negros al amanecer buscando una dosis furiosa, cabezas de ángel abrasadas por la antigua conexión celestial al dínamo estrellado de la maquinaria de la noche, quienes pobres y andrajosos y con ojos cavernosos y altos se levantaron fumando en la oscuridad sobrenatural de los departamentos con agua fría flotando a través de las alturas de las ciudades contemplando el jazz...”
Han transcurrido los años... y la vida, el destino como argulle la “vox populi”, desearon y quisieron que en este momento, , vos seas habitante estremecedor,de mi evocación poética y revolucionaria.Es cierto, estoy de acuerdo con vos; en estos momentos, en estascircunstancias, somos meros residentes abstractos en tránsito, huéspedes etéreos, armónicos y agradables, de uno y el otro Por eso es que te cuento aquí, que mi Poesía y mi Revolución, son nutridas deliciosa y mágicamente por tu Amor a los horizontes infinitos...‘’’’ TRAS LA PUERTA:Sentí cerrarse la puertahabías entrado con prisa miraste hacia el haz nocturno sostuviste un sonido cualquiera en tu mano,mis palabras ininteligiblesse posaban apenas en tus oídos.Casi danzando, te adueñaste del sueño Con una sonrisa evanescente y segura,dejaste al alcance ensordecedorde mi tacto desesperado,las hondas convicciones del espejo de tu cuerpo Y el regusto salado De un indeclinable sol matinal.Se posó en el olvido de mi memoriaLa crueldad de no estar bebiendoDesenfrenado en el túnel divino de la vidaPara no querer padecer masA este mundo quebrantadoMiserablemente por el cinismoy el crimen,De los gobiernos que putrefactan al Pueblo.Estabas ahí, No para mis ojos mundanosNo para el hombre domésticoNo para esta realidad torturanteDe sacrosantos pederastasSino para el pecado De soñarte amorosa y desequilibradamenteEn el rojo y negro de los cielosQue encienden mis senderos hacia tus horizontes...
Luego de andar impetuosamente por la sinuosa y escabrosa vereda del tiempo, persiguiendo no se qué, buscando en agobiantes caminatas nocturnas, bebiendo hasta la embriaguez indignante, vacilando, oscilando en la cuerda tendida de la vida a la muerte, de aquí a no se dónde, me entregué a la soledad de luchar junto a mi Poeta y desandar así, la comodidad de las costumbres superfluas y anodinas que es el genuino gesto placible, del cual se nutre la antirevolución individual... A no ser en mi memoria..., ¿dónde estás?Hoy comprendo que la Poesía está allí y aquí. Dentro de mi y fuera de mi.En las pequeñitas cosas y NO en las megalómanas intentonas... Abrí la puerta de vidrio del presente... y puse un pie en el pasillo. Afuera, en el frío inicial del nuevo invierno, de este incierto 1984..., el ruido atormentador y eterno de la ciudad, me esperaba para tragarme como el mar a los tesoros piratas. No tenía consciencia de qué decir ni qué hacer. Me volvía a Mis hábitos insubstanciosos y vos te quedabas allí... Fueron tres días, tan solo tres días en el Cosmos campesino para descubrirte completa y enteramente en mi alma, en mi corazón y en la Poesía. no sin cierto dolor hondo, me encaminé hacia la raresacción de lo habitual, de lo cotidiano. Es cierto, todo está predeterminado, así que de tal manera, cada uno debe estar donde debe estar y ser lo que debe ser. Solo que el Poeta, el Escritor que vive desde siempre y para siempre en mi, te buscará eternamente, por una sencilla Verdad...Entre tanto cielo polucionado y tantas palabras vacías e inútiles que se dicen y que se acumulan al ruido contaminante... escuché las mas importantes, las palabras capitales que curan un antiguo, pero siempre actualizado, extrañamiento...Las guardé junto a tu silencio, con el cual siempre dialoga mi inquietud de vos y emprendí, una vez mas, mi paso hacia la caverna de los días y de las noches que se suceden, sin ninguna posibilidad de experimentar otro planeta, por ende, otros sueños.
3 -
Graciela, las ocho letras de tu nombre, son las ocho caras del cubo, que encierran arquetípicamente, en su cabal construcción, a todos los mágicos instantes transcurridos, desde un hecho cualquiera hasta el mas remoto de los sueños. Cada vocablo va naciendo de mi, desde una honda escencia y que van perforando a su paso, las remilgadas y obsoletas maneras de tanta soledad sin estrellas. Una inmensa esfera celeste nos cobija protectiva y permite que respiremos involuntariamente, solo para darnos cuenta que no nos es alcanxable el infinito. Si la eternidad es infinita en si misma..., ¿qué la antecede? ¿Acaso otra forma inexplicable del tiempo inabarcable e inmensurable? ¿O es que cada uno de nosotros, somos nada mas que principio y fin, en nosotros mismos?
El día jueves 25..., se presentaba apacible, con una leve brisa del noreste. Había un cierto presagio que hacia algún momento del día, una sorpresiva tormenta, modificaría las normales condiciones climatológicas. Por momentos, el vientecillo nordestino de agosto, se colaba por entre los cuellos desabrochados de los abrigos y hacía estremecer, con un incómodo sentimiento de desasosiego corporal. Con premura abandoné mi absurda estancia en el balcón de mi segundo piso. La atmósfera enrarecida, me entorpecía mis vías respiratorias con su demoledor hollín que polucionaba con imbécil naturalidad. Con torpe prisa me adentré en la cocina, quité la banqueta de bajo de la barra desayunadora y me dispuse a disfrutar mi cognac matutino, mientras el café humeaba y se ocultaba en cada rincón de mi vida involuntariamente solitaria. -Hoy hace ya 29 años...- Mis oídos no escucharon mi voz, solo era mi otra persona, la que nunca estaba presente en los espejos, que especulaba taimadamente como un logrero, acerca de mi actual situación. Hasta este día, los ehchos se iban sucediendo uno tras otro, sin que eso revelara algún síntoma inquietante. Hasta se podría afirmar que tan anodino era mi discurrir existencial, que mi reloj pulsera había perdido toda trascendencia vital u organizativa.¿qué vive o qué sobrevive en cada persona? Que las motiva, las persuade, a unas buscar el suicidio, a otras el Arte y a algunos, a lanzarse a una perturbada carrera en pos del Poder. ¿Qué harías a esa hora del día 25 de agosto? ¿Tendrías la ventanita minimizada de la memoria, con el recordatorio de nuestra cita convenida a las 21 horas y en letras doradas sobre un tapiz violeta? ¡¡¡Y justamente el 25 de agosto...!!!No sentía la voluntad de permanecer por mucho tiempo en ese departamento. Ya no predisponía fuerzas para enfrentar y afrontar con entusiasmo continuar viviendo entre tantas destemplanzas irrespetables. Mi esperanza no surge de otra antigua esperanza sino de tu alumbramiento premonitorio. Aunque me doy cuenta que constantemente se eleva el escollo de la presumida racionalidad, infectando de opacidad al otro cosmos, que soy, dando vida al caos lábil de la pereza conservadora. Me invadió un irrefrenable deseo de quitarme de encima todo vestigio tecnológico. La calle Paraná, de este barrio ambicioso, que desde el Boulevard hacia el norte, nos representa el estilo estético y funcional de la arquitectura de comienzo del siglo XX y desde el Boulevard hacia el sur, nos expresa con su nítida e inexpresiva frialdad, el parámetro conceptual-arquitectónico de fin del siglo XX y donde discurre el derrotero indescifrable de mi sueños; pensé que sería un adecuado sitio para depositar, entre tantos montículos de basura, a la tecnología que suple fatalmente a tu abrazo.Me vestí para bajar y salir a hacer las domésticas y cotidianas compras para el almuerzo. Caminé hacia el sur por Paraná, no sin cierta dificultad por la vereda derruída, desnivelada por una superficie ascendente y pronunciada, hacia la calle rondeau. La fila continua de torres de departamentos, hacia ámbas veredas de la calle Paraná al 400, con sus frentes carentes de toda diversidad imaginativa, en su diseño arquitectónico, fácticamente configuraban un túnel inhóspito, por donde el viento del norte, arreciaba frío, salvaje e idiota contra nosotros, resignados transeúntes. El polvo arenoso de los inoportunos montículos de material, dejados con desaprensión en las veredas destrídas de las obras de construcción y que el viento volatilizaba, se adhería al rostro, se filtraba por el cuello y se metía indecente, por entre las ropas.No obstante ello, el barrio era categorizado y bien conceptuado socialmente. Entré en la panadería artesanal y tuve la inestable sensación que ella ya no estaba allí y que tan solo, el olor inequívoco a los diversos panes y a las distintas variedades de la repostería, habían quedado pendiendo de una estructura inexistente y que yo solo había entrado, a otro sueño sin vos. Tuve que esforzarme para concentrarme en mi solicitud, por suerte la benevolente atención de la vendedora, atenta precoz a mi ausencia psicológica, con delicada paciencia,me depositó nuevamente en la situación.
- ¡Cuánto viento hace....!- -¡Por momentos está lindo y por otro..., no! - comentó coloquial.
- ¡Igual que hace 29 años...! - le contesté y el silencio que me devolvió, llevaba implícito su desconcierto.
En no mas de cinco minutos, divagamos sobre diversas y variadas temáticas. La música para divertirse, la música para escuchar sentados en un cómodo y mullido sillón...; los sueños que nos mueven a intentar las realizaciones personales y profesionales...; el no convivir mas el amor, con personas que solo buscan atrapar y poseer enfermizamente...; de los temores que infunden los medios de comunicación, en relación a la inseguridad urbana...
- Aunque creo que vivimos mas seguros que en los tiempos de Nerón o en los momentos de la guerra de Vietnam... y si se trata de sobrevivir a la inseguridad..., ¿qué sería de nosotros, si fuésemos habitantes de Palestina y vecinos de los judíos? - concluyó con inteligente observación.
Cancelé mis gastos. Me dirigí hacia la puerta, la amable jovencita, se me adelantó y con extrema delicadeza, abrió la puerta, me tomó de las manos y con dulce expresión,esbozó una despedida.
- ¡Cuídese mucho, señor...!-
Otra vez, me sentí y me vi caminando con extremas dificultades, queriendo levitar sobre tan ruinosa y mutante topografía; ahora en forma descendente hacia el norte de la calle Paraná al 400, solo, entre el esúpido viento norte, en ese túnel urbano y deshumanizado, camino hacia un almuerzo ignoto, en un departamento clonado y plagado de tedio, donde el hogar deseado, no era mas que una ilusa enajenación. Utilicé las escaleras para llegar hasta el segundo piso, abrí mi 2º B y me arrojé sobre el sillón. Luego de unos incontables minutos, me sobrepuse, fui hasta la discoteca, extraje el álbum “¡HELP!” The Beatles y mecánicamente seleccioné Yesterday... A dicho LP le prodigaba culto y cuidado, desde hacía ya 38 años. Nos acompañábamos desde la adolescencia. Algunos objetos, mas allá de su voluntad manifiesta, en tantas ocasiones, persisten en permanecer sigilosos y tutelares en nuestro entorno, abarcan y resguardan mucho de nuestro irresponsable e inseguro paso.Con el fa grave de la sexta cuerda, principió la guitarra repiqueteada de Mc Cartney y su nasal voz, algo destemplada y desafinada, emanó por los parlantes, su aliento electrónico y melancólico...
‘”Ayer/todos mis problemas parecían/tan lejanos/ahora parece como/si estuvieran aquí para siempre/oh, creo en el ayer... De repente/no soy ni la mitad de Londres/que era antes/hay una sombra que se pierde/sobre mi/oh,de pronto llegó el ayer... Por qué tuvo que irse ella/no lo se/no me lo quiso decir/yo dije algo que no debía/ahora anhelo el ayer... Ayer/el amor era como un juego/fácil/ahora necesito un lugar donde/esconderme/oh, creo en el ayer...m mm mm mm mm…”. Una y otra vez, la insulsa canción que por 40 años, había sido una de las mas difundidas, divulgadas por el planeta entero, ya no tenía el hechizo, el encantamiento de mis antiguos días de la escuela secundaria. Fue, entonces que reparé en el llamativo dato. Es notable como ciertos pensamientos pedagógicos, de algún profesor de la secundaria, con genuina vocación de Maestro, quería poner luz verdadera, en nuestras desorientadas consciencias.-“Todo lo que es nuevo, para nosotros, ya antes lo descubrió otro y por consiguiente, es viejo”- -“¡Contemplando el mundo con atención, descubrirán el otro mundo!”-
Si uno toma el disco L.P. ¡HELP! (The Beatles) ubicando imaginariamente a sus dos caras, en un solo y mismo plano único, observarán que la canción “Yesterday”, se ubica en el orden 13º. “Yesterday” fue el umbral infranqueable y conflictivo, hacia el pasado de mc Cartney, Lennon y The Beatles.Sentí que mi cerebro evolucionaba con vértigo, intentando con arduo trabajo, tras observar a través de un mundo de cristal, cierta frase literaria leída en la adolescencia. Cuando se encuadra a las palabras en el rubro de la Literatura, la inveterada conclusión se hace presente. La Literatura, no es la verdad.
‘”...el pasado es la sustancia de que está hecho el tiempo, por ello es que éste se vuelve pasado enseguida...”. Con decisión autoritaria, conminé a mi aparato de audio, hacer el mas absoluto de los silencios. La muy edulcorada canción de Mc Cartney, perturbaba mi deseo de identificar, quién había sido el autor de tal pensamiento. Sin intuirlo, si quiera, la figura y el nombre de Borges, se hizo persona humana en mi evocación.Es cierto, entonces que si Borges o Joseph Conrad hubiesen sobrevivido infinita y eternamente a este mundo, doy por seguro que este mismo mundo, plagado de penurias y aflicciones, a la vez, no sabría, ni se le habría ocurrido, a dónde y a qué jardín esplendoroso ir.En ese instante, comprendí que nada de lo que yo pudiera hacer o en este caso, escribir, podría ser el instrumento idóneo para revertir, buscando algún grado de éxito, la clave perseguida, la llave que si dificultad, permita libremente el paso hacia tu corazón.En este momento, estoy pensando si la puerta percibida, abierta de par en par, para que penetre el sol dominical y familiar de los inviernos e ilumine el pasado congelado, oscuro y gélido de aquel 25 de agosto mío, es un tránsito inevitable, necesario y que debe transcurrir, sin mas, por mi espiritualidad mas honda hasta corporizar en mi ser cotidiano.Repentinamente todo adquiere una luz inusitada. Mientras preparo el almuerzo (tallarines con aceite de oliva, mariscos y un clásico vino tinto argentino) caigo en la cuenta, de cuál es esa llave.
Sin resistirme tanto, con el buen almuerzo y con el vino fino tinto argentino, me fui dejando llevar hacia el pasado, es decir, los recuerdos, que es en lo que se transforma el presente con un vértigo inusitado.Ayer, el 25 de agosto de..., el haz potente de la lámpara..., se alejaba de mi consciencia..., semejantge a la luz pretérita del andén, cuando nuestro tren va dejando atrás nuestra ciudad de siempre, con todo el universo de seres y objetos que nos ayudan a sobrevivir día a día.Salí otra vez al balcón, el viento del norte persistía indeclinable. Me fastidió idiotamente. - ¡Viento imbécil! - grité. -¿es que todo era obviamente aburrido?-Hasta ese momento no me había dado cuenta que solo restaban uno o dos minutos para las 21 horas. Me sobresaltó el timbre del portero eléctrico.
- ¡Graciela...! - escuché en el auricular, tras mi requisitoria.Bajé hasta el hall recibidor. Me abrazaste y te abracé. Luego fue el concierto de Spinetta..., caminar por la ciudad nocturna, la cena. Dejar hablar a los corazones. Confesiones y esas cosas...Y otra vez, la hora del retorno.
Nunca supe, seguramente nunca lo sabré, si el planeta gira sobre si para que retornemos permanentemente o para que no avancemos o qué se yo...
La luz se cerró tras que ingresaras a tu hogar. El taxi, entonces, buscó como un autómata extraterrestre, la línea recta del Boulevard hacia mi departamento. Me vi solo con tu fantasma que siempre me habla desde otra persona..., bajo la noche del mundo. Mis sienes comenzaron a palpitar con la voz de Luis Sepúlveda...:
‘ “Entendí que los sueños o van acompañados de una gran audacia, o dejan de ser sueños. Si no somos audaces con nuestros sueños, si no somos terriblemente audaces, si creemos en ellos, para conseguir que sean realidad, nuestros hermosos sueños se duermen y dejan de ser sueños”.
El Paseo Sobremonte, el mes de agosto..., ella meciendo tu cabello rojizo entre las hojas amarillentas y muertas de los eucaliptus..., tu libro de Flaubert..., todo fue una real inconsciencia de las idealizaciones crespusculares de la irreflexión. Hoy, nada mas ni nada menos, el futuro que debimos compartir..., es un agujero ciego, oscuro y húmedo..., del cual emergen impiadosas, las sombras abyectas y envilecidas, de la sumisión democrática..
4 –
‘ “Pero entonces bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida, mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas y entonces se ve estallar una luz azul y todo el mundo suelta un Ah!”. ¿Otra vez? ¿Y ahora qué? ¿Cuál es?Muchas veces te lo he dicho, si no son múltiplos de tu unidad, no sirve de nada insistir para lograrlo.¿Es que no te has dado cuenta? Nadie se da cuenta del todo, eventualmente se requiere de mentes visionarias, de neuronas analógicas y asociativa y de lenguas precisas, para lanzar las tipificaciones, las categorizaciones espectaculares, para que algún oportunista del “Mercado”, se apropie de ellas y la emprenda contra las orejas enturbiadas con procacidades de la vida moderna.¿Viste cómo se comportó? ¿Observaste la naturaleza de su estrategia? Te vió llegar con tus ansias ciegas de poeta mal entrazado, atiborrado de hematomas, solo por resistir, con el sueño audaz de cada palabra y al lado mismo de la línea de fuego, contra el hueco mendaz del presente que se balancea en la letrina del cosmos.¿Qué hay de cierto en todo esto? ¿Cuál es el sentido racional de las explicaciones que no llegan oportunamente? ¿Qué haces infectado de cuestionamientos ampulosos? Cuando, en realidad, ni a San Martín, le importaron las respuestas, medianamente lúcidas y ocasionales.Durante muchos años te he visto chapoteando en el sieno de la derrota humillante; aunque debo darle paso a mi sinceridad y honestidad, también te he visto luchar, desangrarte en el macht desequilibrado: ¡¡¡matar o morir!!! ¡¡¡patria o muerte!!! ¡¡¡no habrá olvido ni perdón!!! ¡¡¡Ni reconciliación!!! Y tras ello, pudiste si no derrotar al miedo por completo, tu áurea de ser valiente, se distingue entre tantos grises pusilánimes. No es casual que muchas personas se arrimen, te den un vistazo curioso, morboso, algunas veces, como cuando ocurre un desgraciado accidente callejero y en la acera se ven, esparcidos en ella, cuerpos mutilados tapados con mugrientas hojas de periódicos, junto a un reguero sanguinolento, deslizándose hacia la alcantarilla mas cercana; entonces, te dan una palmadita, como me consta, te arrullan al al oído, el meneado y vacuo, ya, vocablo fabuloso “amistad”, cuando, por cierto, ocultan tras él, la cobardía mas insigne. Se bien, con algún grado de certeza que es aburrido ser un espejo.Recuerdo ahora, las diversas oportunidades en que me saturabas con tu densas letanías. Por suerte, reflexionaste acerca de mis conclusiones. Si a Donatien Alphonse Françoise, no lo hubiese perseguido, encarcelado, torturado y haberle quemado sus libros, la megalómana religiosidad de Napolleón, hoy, a tantos siglos de aquello, no hubiésemos podidos alumbrarnos con tanta filosofía crítica.
Entonces, ¿quién es el auténtico psicópata, Napoleón o Sade? Digo, con firmezairreductible, que la masa, vulgar, insensible einsolidaria, de cara al que padece, al que llora sus muertos, al que no encuentra sosiego en el hogar, al que lo mortifica la mediocridad dirigencial que no le permite sobrepasar la línea de la miseria, con naturalidad, opta por la “gloria” de Napoleón y los idiotas derrotaduchos, como vos, se inclinaron a la admiración fabulosa del Divino Marqués.¿Has probado con proponer la imagen del cristal, utilizándola como única consciencia? Has podido persuadir que no deben, ni pueden, reflejarse en vos? Sino, que deben y pueden ver, otros universos, ¡¡¡no este!!!, maravillarse con otros firmamentos, ¡¡¡no este!!! Y disfrutar placenteramente de otro mundo, ¡¡¡no este!!!Por lo tanto, entonces, ¿qué buscan? Por eso no es necesario que te preocupes. El Cosmos, aún está adormilado. Solo se han producido y aún hasta hoy, solamente algunos bramidos espasmódicos, que así como hicieron desaparecer pretéritos y fantásticos habitantes, un día como cualquiera de los presentes, con una brusca y repentina espasticidad, de algún vengativo y envidioso cerebro divino, también, logrará que nosotros desaparezcamos, sin dejar el mas evidente rastro.Si bien, es cierto, coincido con vos que no sos valiente y que únicamente has intentado por lo menos eso, vencer al miedo. ¡¡¡Qué sinúmero de rostros posee el miedo!!! ¡¡¡Cuánto poder tiene!!! ¡¡¡Y cuan sin valor es!!!Recuerdo el remanido relato de tu historia: “Esa gélida mañana de mayo de 1976, 5 A.M. Los golpes atronaban la puerta del departamento. Afuera en las veredas, en la acera, las personas eran arrojadas a los golpes al suelo. Muchachas semidesnudas, con sus pechos aplastados en el pavimento, varios jóvenes de largos cabello, asidos por ellos, por los soldados cobardes, desencajados, desajustados, eran revolcados y arrastrados contras las paredes oscuras y húmedas. Hombres verdes (renacuajos) con fusiles, dando golpes brutales a los que yacían en el piso.
Gritos, gritos, gritos... - ¡¡¡al suelo!!! ¡¡¡las manos en la nuca!!! ¡¡¡zurdos hijos de puta!!!-
La puerta se abrió con violencia y se estrelló estrepitosamente contra la pared. "De una patada me tiraron al piso. Vi sus caras tiznadas con hollín y sangre, delirantes, con sus pupilas sanghinolentas, con sus cascos enmallados con ridículos camouflage (ramas secas de libustrinas). Pensé, en ese momento, que se suponían que eran valientes marines, luchando por los arraigados valores éticos-morales de la Democracia occidental, contra el demonio invasor de nefandos comunistas (vietcongs)".
No te ha de sorprender ahora que todo esto ni les importe. No estás en tus cavales, si piensas que se alteran en lo mas mínimo, si se te ocurre contarles tu vivencias. De mas, está decirte, que podrías dedicarte a las acciones un poco mas inescrupulosas. Te auguro un cierto éxito en la empresa. Empero, pensándolo bien, no se si hayalguna coherencia, con tus ideas representadas o con tu naturaleza misma.
Ahora, decíme, ¿es realmente importante, para vos, andar avalorando los dictadorzuelos, que pululan, ahí no mas, junto a nosotros? ¿Qué goce inédito en la cabeza de Von Sacher-Masoch,como un delirante perseguidor, de viejas y andrajosas y rojas estrellas, pensás hallar en los corazones que te das cotidianamente? Es mi intención, te lo confieso abiertamente, que es mi deseo genuino, pulverizarte el cerebro, con interrogaciones, como cuando O’Brian, el amable torturador, se dirigía falaz a Winston Smith en 1984 de Orwell:
‘“Nos encontraremos en el lugar donde no hay oscuridad”.
Para que tengas siempre, delante de tus narices que nosotros mismos, somos lo auténticamente importante y sinceramente valedero. Ya que es la unívoca manera de rechazar, hasta perder la vida, si es necesario, el amor a la esclavitud, que propone y establece el PODER, en su ejercicio mas vil, mediante la perversa construcción cultural.
‘ ”La guerra es la paz / la libertad es la esclavitud / la ignorancia es la fuerza”.
Está bien..., acepto que mis conclusiones, ni te importen. No sería una actitud postural que te pertenezca de modo excluyente.¿A quién le importa quitarse de sus consciencias la “policía del pensamiento”? ¿A quién le incomoda en su cuero cabelludo, las liendres impensadas de sus propias decisiones? A esta altura, ¿aún no te has dado cuenta de la inquietante discriminación que practican sobre vos? Y sobre ello, nada puedo hacer. Has aceptado religiosamente, con una bárbara mendacidad argumental, propia de “burguese reaccionarios”, que la escencialidad de las emociones mas hondas, emergidas de ese otro ser que somos, enloquecido y cegado por la extraordinaria luz estelar de la incordura, queden relegadas al plano inferior de la racionalidad pudorosa. ¿A quién se le ocurre dividir la amistad del amor y a éste de aquél? ¿es que la “amistad” compromete menos? ¿Conlleva riesgos insignificantes? ¿O es que el “amor” es una mera fabulación, en términos psiquiátricos? “El hombre lobo del hombre”. Aunque, en realidad, algunos disfrutan con asumir la condición de corderos y los mas, gozan, a mas no poder, con ser lobos libres entre aquellos.Es tan cierto que nadie, absolutamente nadie, puede afirmar antropológicamente, cuándo, o en qué momento de la evolución, comienza a distinguirse el amor del odio y el odio del amor. Posiblemente, verás, que ahora se puede coincidir, no sin cierta superficialidad, que tanto el amor como el odio, son meras cuestiones “culturales” y que nada tienen que ver entre si o por lo menos, no hay memoria ancestral alguna que pueda establecer, con alguna precisión, la relación entre si y con nuestra constitucionalidad espiritual y material. Creo y me parece que ya es momento de poner a las cosas, su real e inocultable nombre. ¿Te recuerdas del relato de Dostoiewski, “Noches Blancas” (Memorias de un soñador)? ¿Distingues en tu memoria, al hombre solitario de Petersburgo que nunca había tratado a una mujer? ¿Te acuerdas de Nastenka? La ilusionada prometida que amaba tanto a uno como al otro. Aunque, la misma nastenka estuvo a punto de entregarse a... ‘ “ay, si usted fuera él... ay, si él fuera usted...”.
- ¡¡¡Basta!!!! ¡¡¡Basta!!!! ¡¡¡Basta!!!! - - ¡¡Ya he tenido bastante, Kerouac!!! - - ¡¡¡Seguiré vacilando tras ellos!!!- -¡¡¡Seguiré buscando la gente que está loca..., la gente con ganas de todo al mismo tiempo...!!! -
- ¿Los sueños y la locura, no son, entonces, los valores mas profundos y verdaderos que posee nuestra finita condición? -
5 –
“Mi tiempo es un vidrio/tu amor un fakir/mi cuerpo una aguja/tu mente un tapiz/y las sanguijuelas no pueden herirte/no existe una escuela que enseñe a vivir/El ángel vigía descubre al ladrón/le corta las manos, le quita la voz/la gente se esconde apenas existe/se olvida del hombre, se olvida de Dios/Miro alrededor/heridas que vienen/sus pechos que van/y aquí estoy/pensando en el alma/que piensa/y que por pensar/no es alma/desarma y sangra”.
Los parlantes traseros de la radio del automóvil, salivaban al monstruo de Lerna..., tomándome del cuello..., pretendiendo adueñarse intolerablemente de mis oídos...Del lado de afuera de la ventanilla del cohce, la noche tenaz se sustraía a mi voluntad, rehuía de mi supuesto control, de mi absoluto albedrío. Me consumía, de a poco me iba dejando exhausto, sin voluntad. Ya no estabas, con el abrazo, con la risa encantada de las flores, recibiendo la luz matinal, espantando la oscuridad de mis rincones inescrutables.Descendí del taxi, a unas tres cuadras de mi departamento. La radio me aturdía, ya no la soportaba... Mis pasos habían adquirido, repentinamente plena libertad para hacerlo. Habíamos estado tan próximos, que no entendía a eso del tiempo, sus divisiones, su reloj, su almanaque, su presente, el pretérito...Entré en mi departamento,te vi con tu abrigo de paño amarillo. Te sentí incandescente. Busqué alguna música tranquilizadora; tus dedos tamborillearon sobre mis rodillas.Nada de palabras, ningún gesto cultural, solo sentir las caricias vertiginosas de las mariposas en el ombligo. Al igual que Alâ’ – ad – Dîn, sentí hundirme, si mas, en la negruzca caverna de la realidad. Me di un estregón en las manos; sentía que me desbordaba el deseo de ir hacia la luz salvadora. Tenía que vencer a los genios opacos de los universos retrógrados de maledicencia. La onda espectral y luminosa de la Poesía, se realizó en un gorrión celeste. Me subí a él. Voló mucho mas arriba del cielo. Busqué, con algún agobio escéptico y abrumado y no sin cierto desconsuelo,a Dios y solo, tu imagen corpórea, se identificó concreta con tu cálido abrazo. Es verdad que sentía la locura de querer salvarme. ¿Quién no? Evoqué, entonces que serías una habitante fugaz y relampagueante de ‘Rayuela. Miles de noches tendríamos para la música de este viaje sideral. Froté el verde y loco diamante del anillo dorado de tu aliento. Entonces, de a poquito, como se va durmiendo el ahda guardiana, fuiste reconstruyendo a rimbaud, en la mermelada fucsia de mi sonoro cerebro.
‘ PRIMERA VELADA “Desnuda, casi desnuda; y los árboles cotillas a la ventana arrimaban, pícaros, su fronda pícara. Asentada en mi sillón, desnuda, juntó las manos. Y en el suelo, trepidaban, de gusto, sus pies, tan parvos. Vi cómo, color de cera, un rayo con luz de fronda revolaba por su risa y su pecho –en la flor, mosca , Besé sus finos tobillos. Y estalló en risa, tan suave, risa hermosa de cristal. desgranada en claros trinos... Bajo el camisón, sus pies –¡Basta, basta!» –se escondieron. ¡La risa, falso castigo del primer atrevimiento! Trémulos, pobres, sus ojos mis labios besaron, suaves: Echó, cursi, su cabeza hacia atrás: «Mejor, si cabe...! Caballero, dos palabras...»» –Se tragó lo que faltaba con un beso que le hizo reírse... ¡qué a gusto estaba!
Desnuda, casi desnuda; y los árboles cotillas a la ventana asomaban, pícaros, su fronda pícara”.
Suavemente me fui deslizando entre las plumas que flotaban en el ojo marino del cielo. Todo iba quedando atrás, atrás, muy atrás del cielo gris de nuestra limitada realidad.Te hallé desnuda, luego de atravesar el enceguecedor haz del principio de los sueños, sumergida en un pastel de chocolate rosado y con forma de bañadera, levantando extraordinarias olas de licores embriagantes y pétalos de tulipanes negros, amarillos y rojos intensos.
Con mi cuerpo lejano e ingrávido, me zambullí en el pastel de chocolate rosado. Al instante comprobé que ya no estabas allí. Experimenté el peso de la ausencia que lastima y duele hasta el quebranto del horror, como la soledad que arropa a los enfermos en un hospital. El demoledor lanzaxo de la angustia, electrificó mis vacilaciones y emprendí el sendero de buscarte, de desentrañar del destino no descubierto, aún, la universal causa, de desear y querer que seas hasta el fin del sol y la poesía, la razón initeligible de mi adoración.En mi afán de volver a tenerte entre los brazos, riendo, bailando, a atravesé un campo de espumas suspendidas del cielo raso de un desconocido cosmos que habitamos, sin si quiera saber, ni de nuestro proceder real y mucho menos, sobre el sentido verificable de todo eso.La luz blanca de la inmensidad (Infinito), en la medida que penetraba en la espuma suspendida y trasluciente como un prisma refractor, se descomponía, se disolvía en una pertinaz lluvia de colores, jamás vistos y por ende, indescriptibles. Sin desearlo, sin quererlo, me hacían soportar la ecuación, deforme e inconsistente, de los pasos formales de un ciudadano trabajador, consumista y con rumbo a la muerte...No pude distinguir el transcurso de los segundos, pero, me di cuenta que su cabeza atravesó la barrera inalcanzable de la bóveda celestial. Ya no llegaba, en tan eléctrica situación, a poseerla el pestañeo del neón que iluso, busca encandilar el universo.Me alejé de la escena; ya no era mas su protagonista. Ahora, la espada potente y en llama de la voz de San Juan, volvía sus ojos vacíos, pero, apocalípticos, mostrando el insoslayable presente, de los que añoran el futuro en el autopista de las vulgaridades y en la rutina del limosnero.
‘ “Yo estaba de pie sobre la arena del mar. Y vi surgir del mar una Bestia que tenía diez cuernos y siete cabezas, y en sus cuernos diez diademas, y en sus cabezas títulos blasfemos. La Bestia que vi parecía Especulación, con patas como de Intereses y fauces como Mundanidades de Cobardes.Y el Dragón le dio su poder y su trono y gran poderío...”.(San Juan)
En principio, fue un estrépito angustioso que me cubrió toda la espalda hasta golpearme con violencia las sienes. Azorado observé que el cerebro se escindía en dos delicuescentes planetas irreconciliables. Uno rojo, tórrido y volcánico; el otro negro, autoritario, pragmático y megalómano. En el primero, observé cómo un Trueno vacuo la poseía y cómo se entregaba con su tibia piel de espejo y con su futuro tan claro y preciso. El otro, el burócrata, el administrativo tiempo del hombre-masa-cordero y de las mujeres que estornudan su gelatinosa mirada, me sobrecogió y me arrojó al callejón de los trabajadores callejeros y la entidad negra que nos mimetiza con sus visiones tan formales y civilizadas, maldijo con su esquelética sonrisa, la llovizna mercurial que me inundaba los zapatos.Fue, entonces que por la colina azul, scomenzó a deslizarse el hechizo baladí del Tiempo. Entonaba con su saxofón y con voz entorchada, una incierta tonada, con alguna ambigua empatía con su piel, recubierta de un poderoso rocío lunar. Tintineaba el amanecer y el pájaro nocturno y espectral del insomnio, buscó con urgencia, la sanidad solar del día.El Todo fue volviendo cabizbajo a la guerra urbana, al smok del dióxido de carbono, a la burocracia de los relojes y al albur doméstico de una vida media vacía, casi muerta,donde soñar es clandestino y subversivo...
6 –
La mañana anodina, repetitiva como todos los días sin colores, solo tolerable con un gran esfuerzo, pero veraniega de Córdoba, se expresaba insoportablemente opresiva. Lo tórrido y húmedo de su atmósfera, me oprimía los pulmones, haciéndome sentir un ridículo globo amarillento, aplastado, vapuleado por un sinnúmero de manitas, tal como en esos fiesteríos infantiles de cumpleaños, en esas tardes sabatinas, en donde la omnipotencia de una nube negruzca de tristezas y melancolías, reina opípara sobre la pueril gleba y los modestos trabajadores y jóvenes progenitores que se entregan sin renuencia a agasajar a sus niños cuando la ilusión de un futuro mas justos con sus vidas, anegan sus famélicas esperanzas de buenaventuranzas amorosas y de efectivos nutrientes, a sus raídos bolsillos.
A mi alrededor las personas deambulaban envueltas en gruesos abrigos de cuero y pieles. Los mas, se cubrían sus cabezas con gorros de grueso paño. Otros cubrían sus ojos con anteojos de espesos cristales oscuros. Me pareció que era para que el brillo níveo, no dañara sus cristalinos ni sus humores vítreos. Los niños que acompañaban a sus mayores, chapoteaban en los charcos cristalizados por un fuerte viento del sur.La solitaria luminosidad de un Sol negro, me opacaba los sentimientos y el pensamiento. Me producía una sonrisita sardónica, que la soledad mordiera el piso de cerámicas bajo mis pies.
¿Adónde iría? ¿Qué habrá sido de los ideales muertos e inhumados? ¿El paganismo es el genuino hijo de dios?
Los desestructurados del modelo, esparcían sus industriales despojos por el terraplén pseudocivilizado de estas postreras y postradas regiones, elevando sus alaridos mercachiflero,envueltos en ridículos ropajes de grotescos filibusteros.Densos nubarrones de grises profundos, se instalaban parsimoniosamente sobre nuestras cabezas y producían intensas humillaciones en las ladeadas torres de departamentos. La ventisca sureña era una verídica torpeza natural.Mi rostro descubierto tardaba en adaptarse a su brusquedad. Mi cuerpo sudoroso, experimentaba el agobio ecuatorial del tedio insufrible de una ciudad que se comportaba simiesca. La ausencia de una mirada memoriosa en cada uno de los que me observaban, era una lívida mutilación, la incurable desposeción del aura tangible de hermandad. La esfinge burlona y trágica, trasvestida de espumosos días primaverales, se volvía contra mi Consciencia, Madre cruel y perdurable, a la cual la victimizaba incestuosamente.
Mis pies y los de todos, pisaban y continuarán pisando lo oculto y olvidado. En la calle que en mi adolescencia aguardaba o descendía del transporte público, justo en frente de las Catalinas, hoy en este último siglo al cual asistiré, han sido inundadas por un lodazal mercantilista de vulgares filisteos. El pánico a lo conocido, mutado contumaz en unas de esas ratas moribundas y sangrantes que le llamaron la argelina atención a Camus y obviamente al Doctor Bernard Rieux, allí en Oran..., roían con su ponzoñoso colmillo, mi desvahída orientación, haciendo que me arrastrara compulsivo, al neuro-psiquiátrico, donde los que pletóricos de buena salud, gracias a su entera y vitaminizada ciudadanía,me condenaban con su burlesca indiferencia, sin experimentar alteraciones y mucho menos transtorno bipolares, admitiendo su pasivo rol protagónico de contribuyentes que...“sin los cuales hubiese sido imposible derrotar y hacer desaparecer al Infierno de Hades, a la “subversión apátrida”...”.La tristeza melancólica me apretaba las sienes con sus pulgares poderosos e insoslayable. Con mucho esfuerzo intenté desprenderme de ese pesado y retardatario estado meteorológico. Las personas que me atropellaban, me insinuaban impudorosas que lo hacían porque no atravesábamos el mismo y correcto meridiano.
El estado patológico/psiquiátrico..., ¿está afuera o...? La absoluta oscuridad que manifiesta Dios en el cosmos..., ¿es la que nos aterra cuando volvemos nuestra finita visión hacia nuestro interior? La luz que envuelve unicamente al Planeta..., ¿es un mero delirio anticipatorio del panteísmo griego?
- Sos nada mas que un ciego... - la voz de un papel blanquecino, se deslizaba implacable entre los repliegues del subconsciente.
El aire rugoso, lijoso de esta invasiva ciudad de mas de cuatrocientos años, para mis imprecisas zambullidas literarias, volvía su insensible carácter hacia mis oídos, quebrando, dejando fuera de juego toda intentona de reparación de mis huesos escépticos y mi razonabilidad anémica.Las personas que gozaban las mieles y el encanto de la salubridad física y orgánica, se alineaban en una fila de inmensurable magnitud y férreamente disciplinada. Deshacían el insecto millonario de pies, con ademanes correctos y simultáneos. Se transmutaban en masa informe en las canchas de futbol. Vociferaban blasfemias al pícaro habilidoso. Hacían rugir con violencia inusitada a sus automóviles y todo aquel artefacto viviente por obra y gracia del monóxido y el dióxido de carbono...¿Qué importancia tenía, entonces, la situación irrevocable de los que vivían entre los vapores trastornados y quebrantados moralmente del Arte o de la Filosofía? La realidad invernal del dios del consumismo (¡capitalismo popular de mercado!) gozaba a pleno de su vertiginoso buen estado de salud...El placer satánico se plasmaba en el rostro ofídico de lozanos y rubicundos ciudadanos que aceleraban sus motocicletas, perforando los tímpanos de los enfermos psiquiátricos y derribando a la cloaca urbana, el penúltimo vestigio, de un estado ecológico equilibrado... (pero hace una atracalada de centurias). Mi enfermedad (ser anormal) padece sufriente el placer canceroso de los que se arrogan que son mis semejantes. Mi patología es la verdad negociada de los sanos consumistas, que simulando con soltura y inestimable audacia histriónica, a un cienpié, disimulan con naturalidad el crimen y hacen un oligoide silencio frente a un imprecante General de la Nación o frente a una negra sotana pederasta o frente a un Diputado de negras uñas, de contar con dedos ensalivados de pútrida hidra, el dinero horrorosamente mal habido..., arrojando al abismo de la indolencia democrática, al postrero y exánime hálito de la real luz libertaria.La tempestad no tardó demasiado en materializarse. Su voluntad de vociferar estrepitosa dentro de las cabezas, infectas de palabras y oraciones repetidas hasta el mas ordinario de los hartazgos, fue implacable, no se hizo rogar, ni se anduvo con preámbulos que no son mas que pleonasmos caducos y moralistas.Lo primero fue lo primero. El gélido y brusco viento antártico, serpenteó entre los ciudadanos, radiantes de salud por el acostumbrado paseo consumidor. Sus abrigos mullidos de cueros, pieles y desinterés por cualquier niño abandonado, mendigo y ladronzuelo, a la vez, no redundó en alguna visible merma de su saludable indiferencia. Marchaban por la Peatonal urbana, atolondrada,ridícula y deforme, golpeteando con sus tacones de gansos, con tufillo altanero, arrogantes, urgidos por asistir al mitin del gordo y bigotudo candidato presidencial que juraría, juraría, juraría por los santos, por los arcángeles, por santo Tomás, por Lucifer devenido en santo... que Encarcelaría al milico cobarde y genocida, al que secuestró y violó mujeres, que robó niños... y que una vez instalado en el gran sillón del mulato entreguista... o mejor dicho, con postura genufléxica, postrado por ante el “gran genocida”, el que nos libertó del subversivo delirante..., perdonará, en nombre nuestro, es decir, la democracia popular... y Representativa, fundamentalmente, reconvirtiendo, de tal manera, mi existencia y a otros pocos, a esto hay que manifestarlo con honestidad, en meros estorbos..., enfermos irremediables de buena memoria,por todos los crímenes, por todas las tropelías de lesa-humanidad ya que fueron cometidos, no sin “excesos”, en función de “los altos intereses morales, patrióticos de la Nación y en defensa irrestricta de los mas puros y legítimos designios de la patria y del pueblo, beneficiario primero y último de los esfuerzos sin límites de los Funcionarios y Magistrados que no descansarán hasta convertir a la gran mayoría de los conciudadanos, en objetos de sus desvelos y entrega, para el crecimiento económico y social, para que el consumo de mercancías mendializadas, sea el indicador de un pueblo en paz, armonioso y en pos de su destino venturoso, por el cual está sublimemente condenado...”.
Ya no podía mas con la asfixia caprichosa que con sagacidad felina, se apoltronaba en mis pulmones. Las calles cordobesas recargadas de esquimales psicodélicos que pugnando codazo a codazo por un metro cuadrado de consumo fácil, se revolvía agrio en mi estómago. Sin que nadie pudiera advertirlo, el día se transfiguraba paulatinamente en lo mas absurdo de lo absurdo..., en ayer irrevocable e inmodificable. Jamás nos sobresaltaría una tremenda fuerza titánica para transformar semejante destino. Solo nos queda la puerta entreabierta a la conjugación eterna del pretérito imperfecto de estar..., es decir que nosotros, habremos de haber estado y él..., ¿continuará estando?
De inesperado, un relámpago fugaz, emergió desconvenido, desconcertado desde el subsuelo de mis percepciones. Ni si quiera podía encontrar sin dificultades, a las puertas sensoriales de Huxley. El estúpido viento helado de la primavera austral, me arrastró hasta el vórtice maligno de un remolino urbano de cemento flácido, de dióxidos reencarnados En las vías respiratorias, de humeantes chimeneas industriales que aluden al crecimiento económico de la Nación..., sin preguntarse qué se hará con el herrumbre de la chatarra industrial y obviamente con la chatarra, dentro de, por lo menos, un siglo...¡Qué importan los siglos, pues! El industrial, el comerciante, los lesgisladores..., desfilaban con sus gansos pasos por la Peatonal... ¡La gente feliz de la Nación reactivada y en crecimiento, se tragará el esperma del consumo..., la gente es voluble y algo prostituta...!
Los densos nubarrones color ratón, colisionaban por sobre nuestros cerebros.Provocaba desajustados estruendos, se desbocaban por los desfiladeros de ventanucos cementados. La vida se ausentaba justificadamente hacia algún agujero clandestino. Por lo general, en estas latitudes de bien al sur, donde no comienza ni retorna nada, solo algún espectro decadente después de dieciocho años de huída..., oculta a sus ojos y por sobre todo, a sus manos, el sexo propio y el ajeno... Eso es, nada mas, que un tópico para sacerdotes, ello están mas predispuestos..
La luz eléctrica de mas de cien millones de amperios, se deslizó por encima de mi tormento tercermundista y urbano, entre chisporroteos y temblores en el pavimento.sin quererlo, sin buscarlo consciente, diría, me oculté en un portal secular de las Catalinas. El viento y la humedad ambiente, levantaba como un idiota recoge estiércol con sus manos, el penetrante hedor de ese rincón infame de la ciudad. La escalinata de las Catalinas, era el wáter, el orinal, la cloaca de mendigos, doctores rectorales y algún que otro paseante en apuros... Ya no podía abandonar aquel sitio. La Madre Naturaleza con su berrinche histérico, me había arrojado con su zarpazo indolente, al portal hediondo, meado y cagado de las Catalinas.No pasó mucho tiempo para que mi solitario autodesdén por la situación, tuviera una apropiada compañía. Naturalmente no había nada allí que me hiciera comportar de un modo opuesto. La flojedad y la pereza, se habían apoderado desdeñosas de mi estado de ánimo.La tortura incrementaba el aburrimiento, no era capaz de concluir. Siempre lo mismo como los watts o los vatios...de las tormentas...o el desamor de las heroínas impostoras en el Tango y la vida común y silvestre...
La lluviosa tortura no atinaba a cesar, se mostraba burlonamente irónica a mis pretensiones. Aese gesto imbécil ya lo había registrado. Era propio de los tratamientos irresponsables que habían despertado a los cuervos anacoretas que la divina creación había hecho anidar atrás, muy atrás de mi voluntad enjuta. Entonces, la visión física y corriente se cerró en mi, para que transcurrieran 30 años de no verlo y de no estar preparado para la ocasión.
Me apoderé de un escalón de las Catalinas y entre las meadas, la mierda y los vómitos, lancé mi trasero a ese mar infecto, donde en innumerables días y noches, observé cómo las monjas o mujeres disfrazadas con hábitos de religiosas, arrojaban baldes improvisados, colmados de un espeso líquido humeantes a los mendigos que en una gran cantidad, se apelotonaban patéticos frente a las Catalinas, para obtener, no sin cierta salvaje puja, el tarro de plástico con ese hedoroso brebaje...La melodía llegó clara, invisible y contundente, desde otro cielo, desde otro cosmos... Se sentó a mi lado. Estaba descalzo, su pelo castaño y entrecano, configuraba la miserable eternidad en su cara. Había acumulado toda la mugre del planeta en sus ropas andrajosas y en su cuerpo. Las costras de su suciedad eran verdaderamente indescriptibles,la bárbara hediondez de sus propias heses, provocaba una insuperable anozmia...No se por qué causa ni razón presunta, en un instante me di cuenta que no era un estúpido como yo. Sus ojos grises ya no presenciaban la vida presente y ni si quiera, la futura.Yo había escuchado con mis oídos consumistas, no precisos ni enaltecedores, ese gospel minimalista, infinito, trágico y genuino...
*”Jesus’ blood never failed me yet/ Never failed me yet/ Jesus’ blood never failed me yet/ There’s one thing I know/ For he loves me so…” “La sangre de Jesús nunca me ha fallado y por eso sé todo lo que me ama...”.
Todo es nada mas que un vulgar sueño. Uno de esos tantos sueños que oprimen nuestrO DESCANSO NOCTURNO... Esas visiones interiores que con indisimulada torpeza, trotan la oscuridad de las calles de los recuerdos mas enturbiados, en las erectas noches vacías..Todo, absolutamente todo sombrío e inquietante del ayer, retornaba en un reflujo alterado, blanco y negro, espiralado y que sin cínicas presentaciones, me arrojaba al diván psicoterapéutico...
- Seguro que estuve con él, Doctora... - afirmé con soltura.
- No pude escudriñar sus ojos. Mi mirada viajaba desde las puntas de mis pies, hasta los dedos de mis manos.-
- Lo vi sentado en la escalinata..., me senté a su lado, naturalmente no nos reconocimos..., bruscamente enderezó su cuerpo y al llegar a la esquina..., cruzó la plaza central, miró desde él mismo, como yo en estos momentos... y pensó, al igual que yo..., que todo allí era sin Arte, sin belleza..., aunque no supiera con exactitud, como yo..., definir qué es el Arte..., ni cómo es la belleza.–
- Una llovizna suave y cálida comenzó a humedecerle la ropa, su paso era ágil, su destino incierto..-
- Supe, entonces, Doctora..., que hasta ese momento todo transcurría tal cual un día más, una mañana más de las tantas de mi vida elusiva, hasta que de pronto, ya no era yo, pero si, él... -
Advierto que somos espectros civiles, con documentos de identidad, otorgado por el organismo oficial competente y que llevamos celosamente en nuestro bolsillo. El psicoanálisis es nuestra nueva y actualizada religión. Los muertos caminan con sus fusiles por las calles desiertas de vidrieras coloridas..., Raquel es una sombra dorada que emerge entre vaporosas nubes como los genios orientales desde el ombligo de Alfredo... Me alcoholizo en los prostíbulos tenebrosos y decadentes..., la cocaína..., la marihuana..., son los salvoconductos apropiados para mitigar la consciencia de la ruindad del sexo desconocido, gonorreico... Sin embargo, prosigo afiebrado mi búsqueda..., necesito encontrarla..., desespero por reencontrarme con ellos...
La calle es incompatible con la vida planetaria..., la tempestad se ha desencadenado, llueve mierda..., sopla huracanada la mentira..., el monstruoso lobo capitalista, sonríe con su hocico babeado y con un solo ojo amarillo inyectado, donde puedo verlos...Camino, camino, camino horas tras horas en la noche..., persigo irrefrenable la enfermedad del vicioso; a veces, tropiezo con la verdad y le salivo, con esputos envenenados de resentimiento, sus ojos ciegos...; chapoteo en las tinieblas de la democracia oligofrénica y criminal, creyendo sinceramente que nada, absolutamente nada ha ocurrido con Soledad, o con Graciela y que Alfredo y Raquel...
- Tenés que relajarte y encontrar la manera de contarlo...-
- No se si lo he de lograr..., doctora..., él vive dentro mío y por momentos me doy cuenta que yo no existo..., aunque si él lo hace, yo creo también, poder sentirlo...-
Se levantó de su sillón, caminó hacia la alfombra donde yo estaba sentado apoyado en grandes almohadones rojos, amarillos, verdes, azules..., se descalzó, se sentó a mi lado, me rodeó con sus brazos y me acunó...
- Dirigí tu pensamiento y tus sensaciones hacia los dos hemisferios de tu cerebro..., concentrate..., observá tus dos ojos, tus dos oídos, tu nariz..., imaginá tu corazón..., tus dos pulmones...., tus dos riñones..., abrazame, abrazame, abrazame... ¡no te desconcentres!-
La tersura de una armónica calidez que provenían desde ese útero psiquiátrico, hizo que las luces y los sonidos del cinemascope del subconsciente, irrumpieran reales aunque sin referencias témporo-espaciales y bajo la construcción sintáctica-gramatical caótica y naturalmente desorientada.
“...lo vio apoyado en la vidriera del bar, leyendo algo de un libro de gran tamaño, alrededor de su pocillo de café, libros y cuadernos, cenicero cargado de colillas y mucho humo sobre su cabeza.Se aproximó a la vidriera, dio unos golpecitos, él levantó la mirada y se observaron, con una señal le indicó que pasara y se sentara y como si se hubiese apoderado de su voluntad, así lo hizo. Pidió cognac, encendió otro cigarrillo negro y ambos en silencio, continuaban en sus propias cavilaciones. Levantó un libro pequeño y leyó su título... ‘ METAMORFOSIS. Le agradó aquel título y se dispuso a leer. Pasado un tiempo, luego de permanecer absorto con semejante relato, levantó su vista y se dio cuenta que aquella persona, continuamente, lo había estado mirando, quiso esbozar una palabra y no pudo, la mirada de él era penetrante, los músculos de la cara, inmóviles, denotaban seguridad y sentido en cada gesto. Levantó su copa de cognac y de un trago se lo bebió, algo le hacía recordar aquella persona, recordó su juventud, podría haber sido él mismo, cuando estupefacto frente a la pantalla del cine, no podía entender ni comprender, qué hacía Hendrix con su guitarra y menos tocándola invertida...Le preguntó sobre sus actividades, aplomado dijo ser profesor de letras inglesas y rápidamente, recordó cuando en su adolescencia leía LOS PROVERBIOS DEL INFIERNO de William Blake..., se preguntó si era posible ser la misma persona y sintió en su estómago el vacío. Apenas preguntas de sumo rigor le formuló, le comentó de su vida, de su desinterés por las mujeres, había sido muy vapuleado por ellas, pero, que siempre estaba latente la esperanza de dar con una mujer sencilla pero talentosa... Ambos convinieron que era algo compleja aquella empresa, aunque también acordaron que ellos debían aportar una gran cuota de disimulo y comprensión. Y así, entre copas de cognac, pocillos de café y entre el humo del cigarrillo negro, aquella mañana de mayo, ambos se entrelazaron en un diálogo sin fin, los hubo de sorprender el atardecer y pronto la noche los hizo suyos y se dispusieron a salir a la fría oscuridad. Caminaron en silencio, la ciudad ya adormecía, escasos transeúntes caminaban esquivando charquitos, poco tráfico aunque el sonar de las sirenas y los bocinazos son sonidos eternos en las urbes. Cruzaron una calle, otra y otra, él con sus libros y el otro con sus ambivalencias, el otro con su mirada segura, convictiva y él con sus dubitaciones por sobre los hombros. Se detuvieron frente a un mendigo humedecido asquerosamente y de un fuerte hedor que los hizo tambalear, el mendigo sorbía de una lata un asqueroso brebaje de alcohol puro, mezclado con alguna colonia barata y en el fondo del tarro, se podían ver algunos montoncitos de caramelos. Aquella espantosa figura les hizo parpadear y ambos se alejaron presurosos del sitio, sintiendo haber visto su propia imagen, su propia persona..., su propio crepúsculo. Caminaron muchas cuadras en silencio hasta que dieron, ya en los suburbios de la ciudad, con uno de esos bodegones con el piso de parquet deformado por el paso de tantas personas y por el tiempo implacable. Las paredes de color rosa, para mejor decir que alguna vez fueron rosa y que ahora se presentaba por debajo de una capa de hongos de la humedad. Las mesas, extrañas y antiguas mesas cubiertas con hules grasientos, aceitosos y plagados de manchas de vino ordinario y un gran espejo en una pared lateral, dominando, repitiendo hasta el cansancio la escena, los gestos, los movimientos, el estupor del alcohol, los gritos, los diálogos inconexos, las barajas, los insultos blasfemantes, la hedidondez del cuarto de baño saturado y tapado por siglos y el hilo líquido de cloaca que corría por entre las mesas, el parquet y los pies. Allí entraron y allí se sentaron a esas mesas extrañas con mantel de hule floreado y aceitoso, pidieron vino tinto y un mazo de naipes... el vino y el juego sobrevinieron sin hacerse esperar, ambos se observaban, ambos sabían qué había detrás de ellos, de cada uno de ellos y que seguramente aquella jarra de taninoso vino y aquel mazo de naipes, les harían ver, con absoluta claridad, quiénes eran.Jugaron y bebieron bajo la luz mortecina, hablaron y hablaron, recordando a Hendrix, a Blake, desearon escuchar a A Love Supreme de Coltrane, ambos repetían frases del PARAISO PERDIDO de Milton y uno de ellos recordó al Dante, entre hipos de borracho y con una fuerte melancolía depresiva, aquellas palabras, ... “que no hay dolor más grande para un hombre, que recordar en tiempos de amargura, los momentos felices"... Apareció el fútbol en aquel delirio, sus amores eternos, la sicología froideana y las ganas siempre rondando, las amistades del alma, el marxismo y sus inconvenientes, el capitalismo y sus beneficios globalizados, el Arte y la vagancia por no tener talento, la desesperanza en un planeta finito, el dolor de no haber sido capaz y el dolor de ya no ser capaz y las jarras de vino oscuro que venían llenas y se volvían vacías y la soledad, vieja y eterna, se iba adueñando, poco a poco, iba imponiendo su atmósfera, iba indicando con rigor los pasos a seguir.
El sol comenzó a dar en el gran espejo, ya no tan sólo se reflejaba el interior del bodegón sino también la calle gris y tediosa de las mañanas de los domingos, ambos se miraron fijamente, ambos desearon balbucear alguna frase, ninguna palabra se escuchó, ambos recogieron los libros, los cuadernos, los cigarrillos, bebieron más vino, se levantaron, salieron llevándose por delante sillas y mesas..., y el gran espejo, que dominó siempre la escena, devolvía la imagen de un hombre solo, abatido, cansado de soñar con descubrir los senderos que lleven a reencontrarse...”.
7 -
El viento idiota, subrepticio y muchas veces psicópata, se va filtrando en el hígado de la vida impropia y ordinaria, haciéndome parir enigmáticamente el vórtice de tu imaginación, que no es otra cosa que mi ansiedad de ahondar en la anormalidad de no repetir lo que ya todos han hecho, lo que ya millones han penetrados y gozado...
Por eso es que naturalmente me duele saberme perdido, en el alucinado viento libertario de tu presencia. Me ofende sentirme arrastrado por calles herrumbrosas, infectadas y embriagadas de smok que con altanez , me hacen intuir el final de este oscurecido mundo, pero extrañamente azul. Por afuera de la realidad gelatinosa y oxidada, percibo el aguzado punzón infectado de estupidez y ruido contaminante, detenerse en las sienes de mis pensamiento, haciéndome experimentar el dolor de un caballo asido a las riendas crueles, ajenas a su voluntad que castigándolo impiadosamente lo arrastran de aquí hacia allá, en el desesperado torbellino oscilante de su infructuosa liberación
¿Por qué en esta noche sin alcohol no estás donde siempre te encuentro?¿Por qué no me abrazas como cada vez que me adentro en vos?¿Qué estúpido mundo te tiene tan afuera de mi?¿Qué aflicción te impide tomar estas inocuas palabras entre tus dientes?¿Qué hado misterioso nos envuelve desnudos cuando acaricio con la lengua de mis dedos tus muslos?¿Qué palabra deseas pronunciar para no sentir que me he perdido en el inconvencible remolino de tu viento?¿Por qué el vino rojo y oscuro de mi corazón, nutriente excesivo y abusivo de este fatuo delirio literario, no se convierte mágicamente en mi adicción implacable e irreversible de tu sexo voluble y eximible?¿Por qué no me abandona el spleen turbio, de los momentos indecisos de estos días, cuando tu voz y tu olor me llegan desde tan próximo?O cuando advierto que la lluvia de tu cuerpo, ni si quiera humedece, mi ansiedad errática de derramarme sobre el suave dorado de tu signun.
Asumo la temeridad de anhelar decididamente lo anormal..., aunque tendría la real y objetiva posibilidad de ser un estúpido mas que poluciona y embrutece a sus semejantes, con su ruido ruinoso y su negro humo, fumigando criminal, plantas, aves y humanos.La vida vituperada en el charco racional de lo establecido convencionalmente serio y normal (letanía repetitiva y agobiante) es el altar profano, donde los mezquinos altaneros, falaces capitalistas, almuerzan y cenan obscenamente sobre las deshambridas vidas de niños, que se relamen su propia pús y por encima de viejos de pies hongosos, muertos vivientes, todos hijos de un dios, ocupado y preocupado en el marketing de sus haberes en oro y Poder, honrado por rastreros cardenales y diputados.Ya no es imperiosamente necesario repetir lo que ya se repitió. No es suficiente someterse a los ciclos naturales, a las transiciones biológicas,a la muerte que siempre vivirá dentro de uno, su mejor estancia. No es posible ya sostener y soportar con argumentos ficcionales que lo posible, es posible. Todo y nada ha sido posible, a la vez y nada del todo y tan solo el hinchado y vano hueco de lo posible, nos ha quedado en las manos...
- ¿Y si nuestra materia humana es la genuina nada que anonada al filósofo alemán? -
Creo que allí radica la incontrovertible realidad. Es decir que podemos encontrar el sendero de la materialidad de lo imposible. Sentir, entonces, en lo profundo del consciente individual, que dos cuerpos cálidos y volátiles de amarse, sin que nada verosímil lo indique, son meros reflejos de lo transcendente y ello es imposible e intangible simultáneamenteComo buscarse, encontrarse y quererse con visible humanidad.
8 -
‘ Sin quebranto alguno quiero practicar el defecto solitario que me brinda con sutilezael olor de tu cuerpo desnudoimpropio, desprendido y tan lejanode mis ojos vacíos de realidades.Quiero ahogarme sin auxilioen el espacio incandescenteque imagina tu omisión.que con hábil finuracubre la epifanía crepuscular de una amatoria furtividadcada vez que regreso a vos.
-Tenés que saber que es bueno y muy saludable, perderse hasta el cuello, adentro del sentido del tiempo...- -Sabés, me doy cuenta inesperadamente que la lluvia y el viento sobrevienen a raudales de tu cerebro...-
-Está bueno que Walter Benjamin haya ensayado un rastreo luminoso del tiempo inexistente (ausente, perdido...) acerca del ojo prismático, dificultosamente penetrable de Jean Cocteau sobre Prouts... “el tono de su voz, responde a las leyes de la noche y de la miel”.-
- ¿Es que tu cuerpo, sin rebozo alguno, solo se muestra abstracto en las pupilas de la culminación del placer de la vida?-
Aunque, de veras... y en realidad, lo que se dice la vida..., no es mas que una ilusión intangible, en donde ni si quiera perviven, ni cuerpo material, ni sangre, ni deseo, ni sexo..., solo un sutil haz cerebral, espiritual y evanescente de cada mano tuya y mía..., que se traslada montada sobre la incoherencia, el descontrol y el incógnito barullo del viento.
La religiosidad que es una constante e insufrible alharaca, a despojarnos de la escasa autoestimación que podamos haber cultivado, en penosos y atribulados caminos diarios, a toda costa, pretende arrearnos hacia las orillas deslustradas de la normalidad burocrática, administrativa de los días, de las noches y que aquella, no es mas que el combustible preciso y nbecesario,de quienes, o sea de esa purulenta minoría, que se arroga para sí, el fin primero y último de estar vivos aquí, sin culpas ni complejos, ni condenas, ¡el placer!Empero, me dejo arrastrar hacia el rebelde tirabuzón de experimentar suaves y gratas sensaciones, de dejarse levar por el torbellino ventoso de la nada, de la abstracción sensual de tornarse un airoso soplido mas entre tantos, elevándonos de nuestros huesos descarnados y observarnos sin reservas ni temores, humillados, desastrados, pero sin desdoro, con decorosa orgulleza, por el huracán de la sinrazón de la pasión amorosa.
De repente, mi cuerpo se abandonó, se transfiguró innecesariamente en un ausente y extraño mundo. Me di cuenta a tiempo, que había ingresado en la esfera psiquedélica de lo iracional.
- ¡Cuánta alegría experimentaba mi consciencia anormal!-
La cloaca occidental de la lógica cartesiana y de los cristianos crímenes..., se evaporaba desde mi pubis hacia los ángeles que me mortificaban desde mi infancia.Debía soñar dormido. Debía sentir en la oscuridad. Debía ser pródigo, acatar el derramo en el adecuado y establecido sitio por la naturaleza...
- ¡Cuántas cacciones ridículas e imbéciles protagonizamos sinn ser genuinamente nosotros mismos!-
Me enseñaron a adorar dioses imbéciles, que no son nada mas que la vacuna, el antídoto que lleva irremediablemente al abotagamiento de la inteligencia. Me llevaron a la escuela de la irracionalidad de eliminar a los sentimientos... ¡Al incontrovertible holocausto del corazón!¡Ridículo es soñar con el placer del cuerpo!La voz consciente y emergidas de mis ríos espirituales de Virginia Wolf, me devolvió a mis deseos mas orientados en el trayecto de mi anormalidad.
‘ “La vida es un sueño, el despertar es lo que nos mata”. ‘ “No hay barrera, cerradura, ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente”.
Siempre estarán los pensamientos, las voces denigrantes, indignas, construyendo lucubraciones retorcidas desde la magistratura solemne de la impunidad democrática... Funcionarios de cagadora calaña, peiodistas frívolos, serviles, mercenarios ciegos al abismo que escinde a los de abajo (¡PUEBLO”) con la putrefacta mesa obscena de la República federal y representativa... Malignas flores brotadas de sus homicidios de Estado, adornan sus mesas familiares, sus Congresos, sus Poderes estaduales..., con el único objetivo de deturpar la Libertad de los diferentes, su dignidad, su autonomía, condenándonos a una anoxia democrática, permanente e irreversible.
-¿A qué hijo de puta, colaboracionista por acción o por omisión, le importó, le importa saber cómo nos conocimos y cómo nos entregamos Soledad y... yo?-
La médica psiquiatra tomó el ya bastante derruido cuaderno ... y leyó en silencio. ‘ PERCEPCIÓN: “Sensación interior producida por una impresión material sobre nuestros sentidos”, se puede leer expresamente en algún atemporal diccionario de la Lengua española.¿Es posible, entonces, continuando con tal razonamiento, poder enunciar aquí, con algún criterio mas o menos coherente, el conocimiento o la idea de la significación de nuestro encuentro? Hasta ahora, debo decirlo con claridad que tan solo cuestionamientos, han emergido de dicha circunstancia. Por momentos, me inclino a determinar con pretensión y con una cierta aura epicúrea, es decir, con placer intelectual, pero no sensual,el significado intrínseco que vos estés delante de mí y que yo esté, en tu mirada celeste y violácea. Empero, quisiera darme cuenta, con algún grado de certeza, cuánto hay de apariencia y cuánto de realidad, en nuestro encuentro, identificando sensaciones precisas sobre mis sentidos, de algún indicio concreto de una impresión material sobre mi vida sensorial, impregnada con variados elementos vitales de sensible visión inconvencional y pertinaz voluptuosidad. Es verdad que constantemente hago el esfuerzo mental y físico para tener presente que según las enseñanzas de Epicuro:
‘ “Siempre es preferible la amistad al amor, ya que aquella conlleva menos peligros que éste...”.
De mas está decir que insume un trabajo forzado, con exclusiva dedicación, ser uno mismo, independiente, autónomo, tras haber doblegado al miedo o a los dioses que es lo mismo y por consiguiente, da igual preocuparnos por la muerte o por la vida futura ya que en tal alternativa está la felicidad, tal como nos señala el epicureismo. Es absolutamente imprescindible, en este instante eterno, oscuro y laberíntico, de la realidad emergente de nuestra conductas culturales y políticas, decirte que jamás seremos lo que la sensibilidad nos señala ser, debido a nuestra consciencia que es el subterfugio limitante que esgrime la Ley anómica, para mantenernos en la mazmorra del tiempo y el espacio administrativo, mediocre, de las aburridas y anquilosadas deidades burócratas. Por otro lado, es interesante afirmarse en preclaros conceptos filosóficos como el de Parménides, cuando en antiguos escritos presocráticos,enuncia la idea del “odós”, la vía o el camino del ser y de lo que es. Desde la mirada profunda de tal concepto, la aletheia, puedo enunciar que si elaboramos, de manera compleja y sencilla, a la vez, nuestra consciencia limitada, mediante el trabajo continuo sobre el odós, la vía, el camino, el método de parménides, podemos objetivamente avizorar el “Peri phisios“ (sobre la naturaleza) de nuestras percepciones. Así como Parménides significa lo patente, heráclito es un intento plural de lo latente. Con ello quiero decir que el hecho real y concreto (patente) al abrazarnos cuando estuvimos frente a frente y en el momento que se hizo objetiva la despedida, en ese efímero instante en el Universo, se patentizó el ser y lo que es. Fue verdad aunque ésta no sea toda la verdad real. Allí se expresó la aletheia de Parménides; en el abrazo suave, tierno y cálido. Ese momento reflejó la verdad, el desvelamiento, la patentización, la manifestación de lo real... Sin embargo, de manera recurrente, aparece simultáneamente a la realidad, la divergencia de los mortales, “es o no es”...(la opinión de los mortales), por lo tanto, emerge la “apariencia” como la contraposición a la “realidad” y ésta de aquella. De este inexorable e iresuelto dilema de la antigua filosofía griega, surgió en mi corazón, el universal estremecimiento del encuentro latente. Solo que mi consciencia, enfrascada en lo ireversible de la finitud, me indicó que debía seguir sosteniendo ese personaje absurdo y descreído, al cual la civilización y la cultura, encorseta y amordaza ridículamente en la prestigiosa y reseca prisión subterránea del presente. Cuando Parménides alude al “on” da principio al concepto del ser, la “consistencia”. Así como el agua consiste en una combinación de hidrógeno y oxígeno, en esa noche del 26 de mayo..., regresando al habitáculo de mis sentimientos y pensamientos, decididamente me interrogué acerca de la consistencia del encuentro. ¿Cuál es su combinación? No obstante,te confieso que me angustió la conclusión radical de Parménides:
‘ “Las cosas consisten, tienen un modo fijo, permanente de ser”.
Ante esta definición de la “consistencia”, que es invariable e inconmovible y de carácter ingénito, pierdo el sentido de la naturaleza de nuestro encuentro, al cual lo intuyo, no azaroso:
‘ “pués Dios, se complace en reunir cada cosa con su semejante”.( Erasmo de Rótterdam
En verdad, me inclino hacia heráclito y su definición acerca de la subjetividad:
‘ “La naturaleza fluye, se transforma”
Pero no de manera absoluta, pienso, ya que siempre lo contrario se parece en mucho a aquello de que es contrario. Por ende, sostengo desde ya, este átomo de valentía que se desprendió de mi corazón, al manifestar esta epístola, para desvelar y revelar, este acontecimiento, su naturaleza, su consistencia y su pluralidad cambiante, ya que es simétrico al pensamiento de Heráclito:
‘ “El camino hacia arriba y el camino hacia abajo, es uno y es el mismo”.
Es decir que el camino hacia lo patente y lo latente, es uno y el mismo.Por eso creo que el encuentro, ha sido la manifestación, la “aletheia” de Parménides y el fluir plural y cambiante de la naturaleza de las cosas de Heráclito. A pesar que lo auténticamente inconmovible, al menos por ahora, es la realidad que se hace objetiva desde la estancia amurallada de la conciencia que deambula regia, presuntuosas y con megalómanas y delirantes pretensiones de inmortalidad. De todas formas, no obstante heráclito haya concluido magistralmente su enseñanza, sobre la “naturaleza de las cosas”, cuando asegura que se puede recorrer el camino de lo “latente” a lo “patente”, ya que el “camino es uno y el mismo”. Por eso, creo en la posibilidad de expresar y dar razón de las cosas, de mis impresiones materiales sobre mis sentidos, desde lo “latente” para hacerlo “patente” en mi corazón y mi consciencia. Por ello es que puedo darte razón, desde lo verdadero de lo “latente”, haciendo “patente” la aletheia de Parménides, desvelada con nuestro abrazo. Admito la probabilidad que la presente, sea sinuosa o tal vez, una intrincada manera de tender el puente que abrevie la distancia, surgida arbitraria, de un tiempo y un espacio, no compartido Con el fin de hacer a un lado, lucubraciones filosóficas, siempre arduas y laberínticas, me vienen a la memoria que para Erasmo de Rótterdam y su maravilloso ‘Elogio de la locura’, la estulticia, es la fuente inagotable para una vida placentera, al Al evocar a Sófocles,elevándolo al rango de la luz universal y orientadora y de quien conserva un hermosísimo elogio:
‘ “La existencia mas placentera consiste en no reflexionar nada”.
Por lo antes manifestado, es que convoco a ERASMO DE Rótterdam, para poder continuar.
‘ “He querido de esta manera imitar a algunos de los retóricos de nuestro tiempo que se tienen por unos dioses en cuanto lucen dos lenguas, como la sanguijuela, y creen ejecutar una acción preclara al intercalar en sus discursos latinos, a modo de mosaico, algunas palabritas griegas, aunque no vengan a cuento. Si les faltan palabras de lenguas extranjeras, arrancan de podridos pergaminos cuatro o cinco palabras anticuadas con las cuales derramen las tinieblas sobre el lector, de suerte que los que las entiendan se complazcan más con ellas, y los que no, se admiren tanto más cuanto menos se enteren. Efectivamente, mi gente se complace más en una cosa a medida que de más lejos viene. Y si en ella los hay que sean un poco más ambiciosos, ríanse, aplaudan y, según el ejemplo de los asnos, muevan las orejas a fin de que parezca a los demás que lo comprenden todo. Y basta de este asunto. Vuelvo ahora a mi tema”.
Entonces..., ¿cuál es mi tema? ¿Escribirte acerca de mis impresiones sensoriales, asociadas a Parménides, a heráclito, a Erasmo de Rótterdam o a mi corazón y mi consciencia? Podría, ahora, alzar la voz y decir con tono armonioso y sólido, que la estulticia y el estoicismo, son las almas gemelas que gobiernan a mi corazón y mi consciencia. La primera, ungida de flores y perfumes, hija de Dioniso, a su vez, debido a su apetito desordenado de placeres, no muy honestos, tiene poder y dominio omnímodo, absoluto desde mi corazón hasta la región mas abajo del pubis; es decir, que la Concupiscencia, enseñorea su grandes y redondos senos de ménade orgiástica, milagrosa y ardiente, al Universo infinito de los juegos carnales. Por otro lado, se condensa pétreo, el valor mas arraigado de los estoicos que es la Fortaleza y dominio sobre la sensibilidad que predicó y practicó Zenón en los portales de Atenas y que dormita en lo hondo de mi corazón. Aunque, respecto del estoicismo, podría enunciar la endeblez y el carácter lábil de tal virtud, en el caso que fuera virtud.Es decir, que en este punto, no simulo absolutamente nada ya que expreso y manifiesto todo lo que mi pecho engendra y que digo con mi boca y escribo con mis manos. RECHAZO el estocismo de Zenón, que tras de hacerle la guerra a los turbulentos ostrogodos, para alcanzar su exterminio, muere y su viuda Ariadna, se casa con su sucesor Anastasio I. ¿Sería esta la real paradoja de Zenón, jamás resuelta por él?
Dejando a un costado digno este pensamiento escrito mío, puedo contarte, con tono armónico y poético, que si bien, este intento literario de conumicarme con tu ser, está llegando al final, sin que esto sea realmente definitivo. El fin nunca es el final ya que todo lo conmovible gira eternamente en círculos dantescos, perdiéndose, de tal modo, la finita consciencia de principio y fin.
Volvamos al principio, entonces:
‘ “Un hombre no se baña dos veces en el mismo río”. Si la sorpresa del encuentro, nos desnuda abrazados en el río poético, aquí en la llana superficie de la realidad cotidiana y muy abajo, abajo, debajo de los viejos dioses del Olimpo, será verdad y certeza y no una “apariencia real”;volveremos al abrazo sencillo y cálido de la primera vez. Es decir, contrariando a Heráclito, volveremos a sumergirnos en el río del encuentro y así, tal vez, sucesivamente..., pero el aserto de heráclito, se erigirá inconstrastable en nuestras vidas, ya que el fuego es el origen primordial de la materia y que el mundo que abarca nuestra consciencia y aquellos que no, están en un constante cambio y transformación...
9 –
Soledad había sido detenida nuevamente en julio de 1975 por la represión fascista de la Intervención peronista a la Provincia de Córdoba y alojada otra vez en el convento de las monjas... “Buen Pastor”, del barrio de Nueva Córdoba (cárcel de y para mujeres...). A fines de octubre fue liberada..., tan solo por estar embarazada de ocho semanas... y “sin perfuicio de la prosecución y substanciación de la causa...”.La habían violado repetidamente los cerdos azules..., aunque presumía que su gravidez, era de absoluta responsabilidad de un instructor de seminaristas o algo así que visitaba en horas de la madrugada al convento..., para aliviar el espíritu y la consciencia de las monjas y de las reclusas..., descargando su esperma en ellas...
- Fue entonces, doctora que nos vimos por última vez... el 8 de diciembre de 1975 a las ocho de la noche en la estación del ferrocarril Mitre..., me contó acerca de su aborto clandestino en un sanatorio del barrio Nueva Córdoba..., que se las tomaba a Buenos Aires..., a Monte Chingolo... que la acompañara porque yo le era imprescindible para seguir adelante... que sin mi no podía, no podría acallar el fantasma cruel e implacable de su aborto... que sufría el pánico constante e incontrolable al escuchar la voz del óbito premeditado en sus oídos... en su vientre...-
“...debes tener en cuenta que mi vida, mi latencia vital, ha sido extremadamente breve, exigua, barata..., si así lo prefieres. Posiblemente no tengas el más mínimo interés en diferenciar el blues del Delta del blues de Chicago o por lo menos, a qué región de Africa se correspondieron las corrientes esclavistas que recalaron en América..., sinceramente, todo eso carece de relevancia cuando siento muy dentro de mí, que pude disfrutar de algo, que aún no se bien por qué no lo pude hacer. Sé bien que pondrás, ahora, todo tipo de excusas, al igual que en aquel cruento momento; siempre hay una supuesta razón en concordancia al plano religioso, aunque nos demos cuenta que la dimensión mística siempre es un intento rudimentario por parte de humanos carecientes de vida placentera. Te confieso que por instantes evoco el breve lapso de tiempo que estuvimos unidos, yo creyendo en vos y generando todo tipo de intento para continuar con vos, al mismo tiempo vos me transmitías la concreta determinación..., no sé si pudiste percibirme, no estoy completamente en conciencia, ni hoy ni ayer, tan sólo me di cuenta que arribé a tu ser en el momento indebido y por ello me maldije, por no intuir, teniendo absolutamente todas las posibilidades, que eras y aún no sé si lo continúas siendo, la contradicción condensada en un cuerpo humano..., la liviandad, la vacuidad de posar y de gesticular en sintonía con el snobismo del momento y por olvidarse por completo de la Vida hasta que llega el momento de darse cuenta de la miserabilidad en que se ha convertido el derrotero existencial. Y de manera urgente, con expresa celeridad, se busca refugio en cualquier campanilla filosófica y dogmática sintiendo, de tal forma, que ya está bien, que nunca se caerá en aquel estúpido retroceso y que ya es hora de salir a arrear a idiotas desprevenidos con cantos de sirena de profusa experiencia en lo carnal, devenidas en la reencarnación del Ser Espiritual. Debes creerme, que no estoy jugando a la moralidad puritana, sencillamente, lo que sucede es que todo mi tiempo fue tan sólo un espantoso relámpago de acero y sangre, que no concibo, en estos momentos, darme cuenta cómo es el tiempo que a vos te ha tocado en suerte disfrutar o sufrir, según se presenten las oportunidades. A esta altura de los acontecimientos, seguro has de entender que ya nada importa para mí, ni el blues del Delta del Misissipi o de Chicago, el cielo de París, Londres y sus ingleses color negro o... Buenos Aires con sus tangos lacerantes, despuntados por la traición desembozada, el marxismo utópico, delirante, la mierda fascista, el puto peronismo católico..., los partidos patronales, la iglesia pedofílica..., todo eso ya no interesa..., ya no interesa, sólo porque no lo viví. No obstante lo efímero de mi existir, pude comprender que todo traumatismo, todo infortunio existencial y material es de ponderar favorablemente, por ende, no estoy aquí, hecho palabra tras palabra, metidas en tus ojos, tampoco he venido a decir todo lo que hiciste mal ya que en la dimensión a la que me enviaste sin consultarme no enjuiciamos, no comparamos conductas, aquí la verdad es Ser, de manera coherente con los objetivos fijados, no es como allí, donde te mueves diariamente, donde el interés mueve, acomoda y desajusta..., - te doy porque me diste, me das porque te di... - - La acción es la medida del interés...- nada de eso ocurre, aquí filosofamos respecto de la espiritualidad, aun nos maten.
Qué crees que pude haber sido hoy, a tantos años, una cosa u otra..., un mero producto del alcohol..., de la depresión de la soledad... “y si así fuera, por qué prejuzgas... Es habitual que las imágenes nocivas no estén afuera, sino dentro de sí mismo por ello, entonces..., ¿quién intentó matarte para justificar mi muerte? ¿Vos misma o la invirtud de no observarse cotidianamente?
En realidad, debemos convenir que no me diste la oportunidad de gozar o padecer lo que te causa placer o lo que te hace doler. Entonces, ahora, en tus propios días, en tu propio hacer, no puedes exigir compromiso, o es que te olvidaste que no lo tuviste hacia conmigo... Es que ahora, recién ahora, tomo razón que se abraza, se acaricia, para someter un criterio adverso o situaciones inconvenientes, sin embargo, a mi pesar, ni me abrazaste, ni me acariciaste y menos aún, admitiste que yo lo hiciera.Hoy ya no importa si sos mujer u hombre, la cordura siempre ha sido un remedio protector de la desidia, del egoísmo ajeno; estoy tan alejado de tu conciencia que no te das cuenta que desde aquel mismo momento, habito para siempre en tu inconsciente, que ya me registraste en tu memoria genética... y toda esa impregnación que te ha de quedar de mí, te hará ver, de manera no querida, lo que pude ser a tu lado y sin tener conciencia plena, decidiste que no fuera así... Sinceramente, deseo que tengas en tu conocimiento que me hace bien no depender de vos, de no tener nada que ver ya con vos, que no te necesito para evolucionar, a veces creo que las personas que sólo se comprometen con las Instituciones dogmáticas, lo hacen porque no resisten el pánico de asumirse seres libres e independientes de los supuestos dioses o filosofía garantes, según y conforme, se cumplimenten ciertos requisitos terrenales, en devenir venturoso, colmado de dichas, sin tener en cuenta que cada treinta o veintiocho días, el tributo a desembolsar es de carácter inexorable.Sí, me hace mucho bien no estar hoy con vos, fuiste irresponsable, expresaste un paupérrimo compromiso con el pulso eterno de la vida, hoy, me da la sensación que juegas a la responsabilidad y sé bien que no te puedo demostrar que lo que no hiciste ni diste ayer, no harás ni darás mañana. En estos momentos estoy tranquilo, una profunda Paz me inunda..., no soportaría exigencias tuyas ya que nada te exigiste cuando te necesité para disfrutar el sabor de las caricias del sol. Estoy enteramente disuadido que ya no tengo a qué o a quién apelar, me situaste en un andarivel de instancia única, donde la solidaridad la ejerce quien puede y quiere, donde sobreviven seres y congéneres de tu misma condición, aquellos que prestos demandan compañerismo en beneficio propio, los mismos que rebosan jadeantes de estupefacción gozosa cuando el beneficio les llueve y que penetran en un cono de sombras y de hastío cuando de trabajar se trata, en pos de los mismos ideales que declaman.Confiésote, que dentro de mi potencial deseo de ingresar en tu plano vivencial, existe un cierto grado de beneplácito por ya no ser de tu ser..., nada te debo ni me debes, hiciste de tu moral tu dogma y yo haré de tu inconsulta, mi fe. Sí, es benefactor ya no estar más a tu lado..., hubiese sido asfixiante, con una estricta Libertad condicional, en términos paradojales, fue una decisión metálica, matemática, sin yerro posible, a pesar que hoy sientes un temor incontrolable si se presentan las imágenes de los días que pudieron ser y no son..., vos de cara al sol, yo..., enredado entre tus piernas y manos, con mis dedos acaramelados. Sin embargo, ya no tienes derecho sobre mí, los extinguiste porque no te obligaste y es cierto, ya no es posible volver atrás, pero..., siempre volveré, siempre volveré a tu memoria futura, para reclamarte que no exijas lo que no te exiges, que no demandes lo que no te demandas..., porque me abandonaste a mi suerte, tras una clandestina mascarilla medical, a unos sangrientos guantes de látex y a una metálica cureta abortiva...”.
‘ ¡MADRE!
-...Lennon tu fin es mi finno cantes tu canción blanca"mi madre está en el Cielomi padre quedó en la Tierray yo soy el Universo..."-Sus colores no me cobijan ahora,un disparo oscuro es mi soledaden mi boca el vino es agriomi esperanza una utopía patológicamis días son un impulso inertelas noches una desesperanza monstruosay vos que no estás con tu silencio,¿volverás algún día?-...¿o la vida es sólo recuerdo..?-Mi vida sobrevive sin ojos abiertospara imaginar tu ausencia-...¿por qué la vida... por qué...?
Será para equivocarnos siempreo para creer sumisos que la Eternidades la perfección únicay sentirnos basura cósmicapor ante los ojos sangrientosde las diversas divinidades perversasque se deleitan con nuestro pesar.-¡Madre! ¿para qué es la vida..?-una irracional espera de la muerte cotidianao algo inexplicable que sólo se entiendecuando no estamosen la memoria divina.-¡Madre! ¿hoy dónde estás..?--¿en dónde siempre quisiste estar...?--¿o en algún átomo de mi cerebro...?-Te manifiesto en este papelque ya no tengo a qué puerta golpeara qué oído recurrir ni qué palabra escuchar...,-¿...hacia dónde vamos... Madre?-
10 –
- ¡Melani...!-
Por un instante abandoné la conversación que mantenía con la Secretaria de Su Señoría. No nos poníamos de acuerdo en relación al diligenciamiento técnico-administrativo de la causa. Eran tedioso y frustrante aquellos trámites internos de la administración de Justicia. Llevaba ya unos diez años haciendo como que ya me había “readaptado al sistema”. Mi carácter indeclinable y misántropo, me había sido útil para proteger mi memoria. Mi rasgo de asqueado, solo era una máscara para sobrellevar el encierro (así me parecía) me semejaba estar imputado en el mismo Proceso de Kafka.Era y es impresionante el nepotismo en las oficinas de la administración de Justicia cordobesa. Provocaba real y objetivo espanto, presumir un posible diferendo de criterios o de estúpidos enfoques, en relación a una efímera tarea de corriente y vulgar tramitación. Nunca se sabía a ciencia cierta, con quién uno se iba a enfrentar ridículamente por una ordinaria posibilidad de ascenso en ¡la carrera judicial!La paranoia por sospechar minimamente que la Secretaria estaba allí por el hecho de ser amante o codeudora solidaria con el Juez... o que el escribiente era familiar sanguíneo de algún miembro del Alto Cuerpo... o que la muy bonita, pero taimada, ventajera e histérica compañera, era hija de algún abogado “influyente” y muy bien posicionado económica y socialmente... tenían que ver responsablemente con la trampa “procedimental”, rastrera, ladina, que siempre estaba tendida para pisarla con torpeza infantil y así caer idiotamente en ella, produciendo una sensación de ser un legítimo idiota irresoluto.
- ¡Melani...! - - ¿...cómo estás...? -
Estaba bellísima. “disfrazada de abogada” así le dije y ella me abrazó intensamente.Desde diciembre de 1975 (cuando nos separamos de...) no nos habíamos visto ni hablado mas... ... - ...por razones estratégicas...- me recordó.
- Te queda bien la barba rala y hace juego con tu esperpéntico disfraz judicial... - me señaló con delicada ironía simpática y cariñosa en sus ojos tan azules y vivaces. – Me fui a Buenos Aires... - comenzó a relatarme.
- Mirá, van a ser las diez de la mañana y tengo “tarea judicial” hasta las catorce... - la interrumpí bruscamente. – No obstante, si estás de acuerdo, ya mismo nos vamos al Parque o a donde vos quieras y dejamos este lugar de mierda y nos dedicamos unas horas a nuestros corazones y a nuestras neuronas..., que por aquí escasean..., y nos hablamos todo... ¿aceptas? -
- ¡Pues claro! ¡Acepto! ¡Su Señoría! -
Me volví al escritorio de la Funcionaria que nos observaba con una clara puteada en ssus ojos agresivos.
- La doctora me reclamaba una orden de aupopsia... - le mentí descaradamente (hice uso flagrante del “código de convivencia judicial”). Ella había presenciado y escuchado el encuentro y el diálogo con Melani, solo que se mantuvo a un discreto margen ya que era parte de ese mismo “código de convivencia judicial”, no interferir a un letrado de la matrícula y sobre todo si era bella y vestida con no tan solo con elegancia sino también, con indumentaria de marca francesa, importada y carísima.
- ¡Adiós doctora! - Melani saludó con fina hipocresía a la Funcionaria.
- He tenido unos encuentros de pugilismo verbal con esa hija de puta... - comenzó a relatarme Melani cuando salíamos del Juzgado, tomados de la mano. – Esa mina está ahí porque estoy segura que le ha puesto el culo a algún viejo de mierda... - continuó con acento monotemático. – Vos viera Camilo..., esa tarada lo único que hizo en su vida fue pasar por la vereda de enfrente de la Facultad y por solo eso le dieron el diploma de abogada... -
Caminamos por los pasillos de Tribunales (como ya lo expresé, son los mismos pasillos donde se llevó a cabo, hace ya mas de cien años, El Proceso de Kafka), despellejando a la Secretaria, al Juez y a los empleaduchos serviles y adulones que se ven forzados a declinar permanente e irreversiblemente a su dignidad personal, individual, para poder elaborar un “porvenir provechoso y ventajoso” en la carrera judicial. En esos pasillos, constantemente atestados de personas modestas, humildes, resignadas y entregadas a los manoseos impúdicos de abogados no menos impertinentes que el Poder Judicial, haciendo eternos plantones al aguardo de su pedido de justiciabilidad. Pero si los “señorones” de la patronal, tenían el penoso infortunio de ser demandados por algún obrero mutilado, por haber expuesto su salud psíquica y física, en una fábrica donde las violaciones sistemáticas al cumplimiento irrestricto a las leyes de higiene y seguridad del trabajo, eran y son de práctica corriente y sumado a ese contexto de impunidad y miserabilidad, son las “buenas y cordiales” relaciones de la patronal con los Jueces y los Funcionarios del Ministerio de Trabajo de las jurisdicciones nacional y provincial, y que son recibidos y atendidos con proverbial dispensa, no tan solo a ellos sino también a sus abogados vestidos con trajes de mucho valor, camisas americanas (pero de algodón argentino), corbatas de seda italiana, calzado de fino y noble cuero de vacuno argentino (industrializado en la gloriosa Europa), luciendo lentes con montura de oro, valijas de cabritilla, bien argentina pero... (industrializada en E.E. U.U. ¡el gran país del norte!). Esta situación no es desconocida y mucho menos ignorada por la gran mayoría del pueblo. Es harto notorio para el conocimiento popular, la convivencia y/o connivencia de un sinnúmero de Magistrados, Funcionarios y abogados “caros”, cohabitando en suntuosos barrios cerrados (countrhys) o disfrutando prolongados fines de semanas en “fiestas y entretenimiento familiares”, jugando al tenis, al golf..., etc. Etc. Y es por eso que hacen su piadosa aparición y materialización de encarnadura judicial, los días martes o jueves... y apenas dos horas como un acto supremo de “generosidad” solo por su condición social&funcional, con el único y definitivo objeto que Su Majestad, la Señora Justicia..., no les repruebe ni le reprenda su holgazanería de niñitos caprichosos..., mientras el justiciable, espera, espera y dale que te espera..., perforando los mármoles con sus plantas o en el mejor de los casos, haciendo surcos indelebles en dichos indolentes mármoles, “paseados” de Juzgado en Juzgado, de despacho en despacho..., de barandilla en barandilla..., por algún “amable” Funcionario o por cualquier pinche judicial
- ¿Querés almozar salchichas con chucrut y cerveza negra?- le pregunté con indisimulada sorna.
- ¡No quiero saber mas nada, nada, nada con esas malditas salchichas!- me gritó al oído y dándome con un expediente por la cabeza.
Realmente la simpatía de Melani era deslumbrante. No solo era una joven mujer muy bella, con sus ojos profundamente azules, su largo y ondulado cabello color arena, sus pestañas tan arqueadas , su rostro tostado e inmaculado, de nariz respingada que simbolizaba altanería y decisión, su cuerpo esbelto, curvilíneo de 1.75 m. De talla, era el motivo que tantas miradas masculinas y femeninas, se deslizaran por ella. Era divertido comprobar cómo algunos ridículos colegas de Melani, la saludaban con pomposas reverencias anticuadas, anacrónicas y decididamente hipócritas. Por cierto que esos pusilánimes me saludaban con un desdén que no retaceaban en ocultar. Mientras hablaban con Melani del curso o estado de alguna “causa perdida”, con un esfuerzo patético en sobreactuar las razones que llevaron a detenerla en esos umbríos pasillos tribunalíceos, observaba cómo estiraban su mano izquierda, haciendo que se mostrara, descuidadamente su pesado reloj de oro 24, con pequeñas incrustaciones de piedras preciosas, haciendo bailotear entre sus dedos, el llavero de su coche Mercedes Benz importado.
- ¡Son unos pelotudos! ¡Son unos pajeros! ¡Me tienen los ovarios secos y en un plato!- gritaba Melani cuando bajábamos la escalinata frente al Paseo Sobremonte, sin prestar la mas mínima atención a las personas que circunstancialmente pasaban a nuestro lado y oían su procaz diatriba.
-¿ No se dan cuentas esos boludos que no son creíbles?- -Si fueran realmente importantes como hombres de mundo y multimillonarios, estarían subidos a su yate, navegando por el Egeo y “servidos” por un ejército de mujeres ninfómanas y voraces... ¡y no aquí en estos putos tribunales...! - ironizó fastidiada.
- Lo que sucede es que creen o por lo menos, se autoconvencen que sos una de ellos... - le diagnostiqué sociológicamente.
- Es cierto. - afirmó. – Está bien, no estuve errada al decidir disfrazarme de “una de ellos”... - dijo asiéndose a mi cintura cuando cruzábamos por entre el tráfico descontrolado de la calle Caseros. Bajando la escalera hacia la fuente de agua podrida del Paseo Sobremonte, prosiguió.
- Me ha servido tanto, me ha sido tan útil el título de abogada y mi doctorado en Derechos Humanos que hice en la Complutense... y mi camouflage de vestidos estrafalarios, con glamour parisino y bombachas carísimas que mientras me miraban las tetas embobados esos pajeros, sin darse cuenta y sin pestañear..., les metía bien el dedo en el culo y se reían o gozaban..., yo qué se..., como unos estúpidos hijos de puta... - concluyó, metiéndome su dedo índice en el oído izquierdo.
- ¿Te casaste Melani?-
- ¡No! -- Solo me basta un buen polvazo, como dicen los gallegos..., y no soportar un boludo mandoneador y esclavista sexual.- me contestó mirándome con firmeza a los ojos.
- Está bueno, Melani..., siempre tuve la sensación que el amor, lo que le llaman amor, es un invento del vulgo capitalista para manipularle el cuerpo y la vida al otro, sin que esto signifique culpa ominosa y solo una mera relación de mentes alteradas y perturbadas, de insignificantes consecuencias culpógenas...- teoricé literariamente.
- ¿Querés decir que el amor del vulgo, establece consecuencias dolosas?- inquirió con sardónica juripericia.
- No lo se. - - Me he dado cuenta que mi eterogeneidad libertaria de mi carácter, permitime definirme de ese modo, me impulsa instintivamente hacia otro plano de consciencia..., a ver esto tal como lo definía Freud “el comercio sexual”...-- Es verdad, Camilo. - consintió, besándose los dedos de su mano derecha y depositándolos sobre mi nariz. - Me hiciste recordar que luego de graduarme de abogada en el ’78, de haberme cagado de hambre porque me negreaban en los barsuchos del Once... - recordó con tono de indignación. – Mis viejos ya se habían ido a España..., mis abuelos paternos y maternos habían sido republicanos unos y anarquistas los otros, acorralados con una sentencia de muerte en sus gaznastes, demencialmente buscados por el fascista y tragahostias y cagadiablos del Generalísimo y se las tomaron para la Argentina... en el ’39..., mis padres no militaban en nada..., solo eran empleados públicos, pero no aguantaban a los fachos ni a los curas mierdosos ni a sus vecinos cuarteteros... - me sonrió evocatiba y nos sentamos en un mugriento banco, esos mismos bancos que por las noches de invierno y verano, duermen los vagabundos envueltos en cartones y demencialmente alcoholizados.
- ...aquí todo el mundo festejaba en el ’78... ¡aún no se qué mierda festejaban...!- -Me recibí, mis viejos me enviaron el pasaje y me las tomé. - Melani me hablaba mirando pasar una algodonosa nube.
- ¿A dónde irá? - nos preguntamos al unísono y sin mirarnos.
- En Madrid intenté estudiar psicología..., pero no pude concluir, tenía que laburar para afrontar el pos-grado de Derechos Humanos...- -No obstante me sirvió mucho ya que fui leyendo informalmente la obra de Freud y Lacan..., por ejemplo, “El tabú de la virginidad”, “El carácter y el erotismo anal”, “El Malestar en la Cultura” y de Lacan, “La Significación del Falo”, “La Pregunta Histérica”..., entre otros y me interesé por Mijaíl Bakunin, por Derrida, por Deleuze... y me pasaba días y noches ensimismada en la lectura..., por cierto Camilo que de cuando en vez..., ¡algún polvito! Con algún gallego boludo.. - confió burlona. – Hasta que obtuve el doctorado en Derechos Humanos, me pasaron infinidades de cosas..., estuve permanentemente informada acerca de esa maldita tumba que son las Malvinas... pendejos mandados a esas mierdas de islas enterradas en el barro y la nieve... ¡a morir por la patria de mierda y con zapatillas Flechas! ¡Aquél horror nacionalista fue un crímen..! ¡un homicidio en masa!- sus ojos azules se enturbiaron y se sumieron en una desentrañable oscuridad. – Los gallegos ahora están debatiendo brutalmente tal como son, si se abren de nalgas con los yanquis, con los ingleses, los franceses y los alemanes..., aunque en realidad, pude entender que los socialista de Gonzalez, ya se pusieron en cuatro patas y le abrieron el culo a los yanquis y las bases de misiles han empezado a instalarse... Tenía razón borges cuando decía que “Europa es una cosa y España... ottra”.- nos reímos mucho con esa irónica definición del impredecible viejo.
- Los franceses y los alemanes como “hermanos” mayores y todopoderosos, van a poner la guita para que los españoles calcen en la Comunidad y los gallegos van a depositar esa guita, en los bancos ingleses de la Margaret... que los nenoscaba y los caga a pedo..., si le reclaman Gibraltar... -
El liso y llano lenguaje popular y su análisis desconstructivista de Melani, me hizo experimentar un sentimiento de ternura y admiración. Me sentía menos solo ahora o por lo menos, en ese día junto a Melani.
- Parece que la Margaret (“La Dama de Fierrazo”) va a financiar desde las sombras de Buckingham el negocio del petróleo a los socialistas gallegos... y a los católicos conservadores, la derecha genocida franquista, les van a asignar el negocio de la construcción... y los yanquis de Ronald Rehagan, el “revolucionario pacífico”..., aparentarán no estar en negocio alguno, pero por las noches de hachís y de rascarse los huevos de los gallegos que dicho sea de paso, lo hacen del día a la noche y de la noche al día siguiente..., van a instalar las bases misilísticas para vigilantear a sus socios petroleros del Medio Oriente y del Golfo... con la excusa de la oligofrénica “amenaza soviética”... -
Tomé entre mis manos su deslumbrante rostro y le estampé tres ruidosos besos, en la frente y en sus mejillas. Sonrió delicadamente. Nos levantamos y comenzamos a caminar sin rumbo, automáticamente hacia algún punto de la ciudad, esa misma ciudad que hacía doce años nos había encontrado con...
Ambos estábamos dilatando a consciencia la fatal pregunta, el hablar de la irrevocable pérdida..., de colocar entre nosotros dos, a los fantasmas del genocidio. Sabíamos que ese momento llegaría y entonces me decidí.
- ¿Qué te parece si vamos hasta la Plaza San Martín?-
- Me parece bien... no la frecuento desde hace mucho tiempo... la evito... esos dos mamotretos, el Cabildo y la iglesia me provocan un espantoso amargor en la boca...- acotó sombríamente. - ¿Cómo puede ser Camilo que a tan solo dos metros de esos curas inmundos, esos cerdos de mierda, secuestraban, torturaban..., asesinaban impunemente...?- -¡Y esos putos curas ni se enteraban!-
- Allí estuvieron secuestrados ellos dos...- le contesté con la garganta anudada. – Graciela desapareció..., se esfumó, la desmaterializaron... a ellos, los masacraron con NAPALM en Tucumán... y en Monte Chingolo... solo entregaron cajones cerrados... hasta que uno de los padres, no quiso inhumarlos así y arriesgándose el viejo, abrió por la fuerza el cajón y se encontró con un montículo de piedras... la vieja se infartó, pero sobrevive parapléjica... -
- ¡Hijos de puta! ¡Hijos de puta! ¡Hijos de puta! -
Me apresuré a abrazar a Melani para mitigar su dolor y su emotividad desbordada. Sus hermosos ojos azules se habían inundados.
- De ellos dos lo se todo... sabía lo que iba a suceder... pero... ¿y Graciela?- enmudecí a punto de llorar a los gritos. - Graciela no militaba..., estaba preparando su tesis de Filosofía..., nadie, nadie, nadie sabe nada..., ni sus padres, ni sus hermanas... nos juntábamos casi todas las semana a leer y a filosofar... ¡nos encantaba!- le iba contando desordenadamente. – No leíamos Marx, siempre se nos pareció aburrido..., leíamos lo mismo que vos en España... ¡y sin saberlo!- -Leíamos a escondidas en algún montecito de Unquillo o Río Cevallos... tomando mate, quemando algún porrito... con las patas metidas en el arroyo..., a Sartre, le fascinaba Deleuze... ‘es tedioso Bakunin’ me decía Graciela...- -¡Cuántas veces me insistió conqque debía estudiar Filosofía para comprender a Gilles Deleuze!-
- Vas a entender su filosofía de la diferencia..., el concepto de “máquina deseosa”... - la voz de Graciela me utilizaba seguramente como médium para llegar a Melani.
- En verdad, se había entregado a la Filosofía y mas estrictamente a estudiar a Deleuze... - le señalé a Melani. – Cuando nos íbamos al campo a leer, a discutir nuestras ideas, a caminar por las sierras porque aquí te jodían las pelotas..., para Graciela había un solo tema... ¡Deleuze! - - - ¿te acordás...?, desde que nos separamos antes de las fiestas de diciembre de 1975, me fui a Mar del Plata, a romper los huevos... y cuando volví en enero... ya no la pude encontrar mas... -
- “Verás que Deleuze esto, Deleuze lo otro... y Deleuze...”, repetía incansablemente e insistía, a su vez... – “Era autor de una filosofía de la diferencia que concibe al hombre como una “maquina deseosa”..., fue compañero de Michel Foucault..., estudió y analizó el pensamiento y la obra de David Hume, Friedrich Nietzsche, Immanuel Kant, Henri Bergson y Baruch Spinoza..., se había propuesto fundar su crítica del pensamiento a partir del análisis de la historia de dicha crítica..., su trabajo más conocido es: Différence et répétition (Diferencia y repetición, de 1968)..., en 1972, colaboró con Félix Guattari, inaugurando una nueva fase del pensamiento de Deleuze..., en relación a lo múltiple y a lo intempestivo..., ámbos opinaban que el deseo es “creación de vida”, fuerza de invención y de diferencia, quebranto de las normas..., Deleuze se puso a estudiar la “producción de conceptos”, actividad filosófica por excelencia que consiste en investigar nuevas formas de expresión... La nueva filosofía afrontada por Deleuze supone, por lo tanto, un elogio al deseo..., la fuerza del pensamiento filosófico de Deleuze cuestiona todo modelo formal de verdad...”. -- ¡Graciela era bárbara! ¡Leía y asimilaba toneladas de filosofía! -
11 –
Mi nombre fue el primer sonido que pronunciaste y que escuché, al despertar en la mañana.Comprendí, entonces que es bueno, muy bueno, experimentar la inconstrastable capacidad, para descubrirnos como una flor atlamídea en un parque de diversiones, que posee la memoria. ¿Seríamos y nos consideraríamos seres humanos sin ella?Solo basta activarla para que nos sorprenda. Con el solo intento de negarla con el olvido (conjunto de moléculas constitucionales de la memoria) solo logramos que nos devuelva las imágenes imperturbables e impertérritas,de los yerros cometidos (experiencia) solo para escapar o asesinar a la soledad, cuando ésta, nos arrincona en un agujero de la vida como el viento a las hojas secas, entremezcladas con desperdicios de toda índole.¿Qué buscas en mi? ¿Realmente buscas algo? Y si nada de ello fuera así... ¿Soy, entonces, una excusa que encontraste para causarle una viva aflicción a tu soledad?De mas está decir que me provoca un intenso pánico,el ineludible presentimiento que produce, experimentar en carne propia, el recelo y la aprensión angustiosa que padecen la gran mayoría de mis semejantes, por no sufrir diversos riesgos contrarios a su deseos mas íntimos. Estoy seguro que al igual que yo, todos nos interrogamos, no sin cierta liviandad mediocre, ¿qué será de mi, hoy? cuando experimentamos la abrupta interrupción de nuestro sueño por las mañanas o a cualquier hora de la noche, desajustados y temerosos... Bruscamente me volvió a la realidad de mi mismo el ladrido del perro en el jardín. Sonó en mis tímpanos aletargados como un alarido atronador. Mis ojos irónicos no permitían que la luz se filtrara y se paseara oronda por mi cerebro. Entre vos y yo, el vacío o mejor dicho, la aprensión esencial a la vida, a sus pasiones y a sus recaídas. ¿Sería otra vez la taladrante sensación del fracaso compulsivo de estar vencido nuevamente?
‘”Todo el mundo en esta vida es derrotado alguna vez, pero un hombre, si es un hombre, no es derrotado”.
Esa mañana mediaba entre vos y yo, un vacío absoluto. ¿Esa hoquedad inconmovible sería nada mas que una idiota metáfora del miedo? ¿Qué habría significado, entonces, el Amor, el deseo en tu cuerpo hasta ahora? ¿había sido solo un juego desprevenido sin códigos a tener en cuenta?Me levanté con premura de la cama, sin siquiera reparar en el ambiente frío y destemplado. Mi cuerpo semidesnudo, me lo hizo notar con precisa rigidez.Solo que en mi inconsciente, anidaba esperanzado, el pensamiento que tu cuerpo, también descubierto bajo tus sábanas, me protegiera de tanto espanto mortal que nos atraviesa necesariamente en el invierno.Entré al cuarto de baño, solo por repetir maquinalmente una acción que carecía de toda escencia pura y lógica. Abrí la ventana que daba un al nebuloso y escarchado verde del mermado paisaje serrano. Me quedé absorto, hipnotizado por la obstinada oscuridad. El frío tremebundo de la madrugada campesina, me golpeaba el cuerpo, ardorosamente angustiado por una sexualidad demandante y agobiada, por no intuir qué vereda, qué sendero asumir para arribar al mar imperdonable de las caricias.Deposité mi humanidad quejumbrosa por tantos azotes invernales sobre el inodoro y muy deseoso de sentir tu olor, me hundí en las profundidades inciertas y caóticas de mi cabeza. A esa hora inusitada del amanecer, un abstenido síndrome degradante, me recorrió el estómago. Volteé mi rostro hacia arriba e intenté llamarte a mi lado. Mi propósito quedó desvanecido, malogrado, sin efectos algunos, de manera instantánea. La cobardía socarrona me humilló, sin mas, mis deseos visionarios de escrutar nuevos cielos, otros firmamentos, otros colores que simplemente no sean los que vos y yo, ya hemos avizorados en camas diversas, en distinto e ignotos despertares.En ese tiempo y en ese espacio, carente de por demás de toda materialidad, mas o menos consistente, oí cómo el motor de un coche, era acelerado con violencia. El motor rugía hasta parecer que pronto sucedería lo cierto..., explotaría, estallaría sin pedir perdón. Se calmaba agotado, resoplaba, se desmayaba repentino. Volvía a encenderse y a tabletear su estúpida ametralladora herniada. Imaginé, sentado en el sanitario, que por el cañón del escape, vomitaba gruesas llamaradas rojizas, anaranjadas y azules, envueltas por una densa humareda de muy mal olor, del aceite lubricante que “brillaba” por su ausencia. Rezongaba, aplastaba su destartalada panza contra el piso arenoso, se agazapaba con sus patas de caucho,pretensioso y ampuloso, queriendo con un brote psicótico, ponerse en marcha y dar el salto eterno a la gloria, hecho éste que envidiaba harpíamente en los 0km.Entre tantas destemplanzas de esa aurora invernal, tantos ladridos de perros miedosos de lo que atisban en el núcleo infinitesimal de la nada y entre los padeceres de un descompuesto motor alucinado, de tanto aspirar una sobredosis de gélido garrotillo, me fui dando vuelta hacia dentro de mi, queriendo cobijarme de tanta desolación y de tanto pasado frustrantes en aquellas serranías.Ahí estaba omnipresente, al igual que todos los días y todas las noches. Siempre del mismo modo, con el mismo talante. ¿Qué significa siempre? ¿Siempre y eternidad, es lo mismo siempre? ¡¡¡Qué me importa, entonces, que en el cosmos no haya mas vida humana, si en la eternidad tampoco la hay!!!
La memoria, sí, otra vez la memoria. Apelé con algún grado de descontrol, a que el olvido se hiciera materia, sangre y carne de mi cuerpo. Solo sombras de las sombras, oscurecieron aún mas mis ojos.En ese momento, experimenté la sensación que una cosa, algo de afuera de mi, atravesaba y se apoderaba de mis sentidos. Solo fue una fútil corazonada. Nadie había allí, ni una cosa, ni una persona.No obstante, me dispuse a buscar. Me aproximé a la ventana que desparramaba chorros con desenfrenamiento de frío. Solo materia ausente, únicamente ladridos entrecortados y el asmático motor senil, bajando por la calle enripiada. Me volví a sentar en el inodoro, percibía nítidamente su mirada que perturbaba y viciaba mis doctrinas mas elementales. Me pervertía su evocación tan feroz, tan desequilibrada y sin saber qué hacer.De nuevo me puse de pie y fue ahí, en ese momento que lo pude comprender. Era un juego perverso, pero, juego al fin, con algunos destello poéticos.Intenté entender el reglamento y la naturaleza de aquel sensual ajedrez. ¿Alguno de los dos debía amar sin control y uno de los dos, recibiría abierta y consentidamente al eruptivo volcán pasional de los cuerpos?
Es verdad que lo que llamamos todo y lo que antes ocurrió a éste, no son mas que aventuras dislocadas de ingrávidas mentes que apenas si llegan a entender, alguna que otra función existensial y que se deben cumplir en un cierto lapso de tiempo.Tu tiempo, mi tiempo ahora es este. En algún momento o en todo caso, compelidos por las circunstancias, penetramos en un mismo estado de consciencia. ¿La consciencia del todo o de lo que había antes de éste?Con mi mano izquierda me acariciaba, con la otra, buscaba el botón del depósito de agua del sanitario y no me sorprendió rozarla..., encontrarla. Supe cavalmente que vos la habías colocado en tal sitio, solo para que no me fuera dificultoso hallarla. La tomé con mi mano libre y me la llevé a mi cara.Estaba impregnada de vos y todavía tenía tu forma vertical. Aturdido, extasiado..., me di cuenta y sobre mi cayó el relámpago doloroso y apacible de la adoración.Reverberaba en mi cabeza, a esa altura,el deseo pirrónico de no retornar al desagüe del sumidero de las aguas llovedizas, de la urbanidad que configuran una atmósfera que me hace dificultosa la respiración con limpidez. Deseé postrarme por ante el mundo de todas las cosas y al igual que un mesías extraplanetario, entregarme en sacrificio devoto, por encontrarte, dentro mismo de tu acción libre y consciente que solo hizo acontecer la voluntad de tu deseo.
Me regresé a la cama, con mi cuerpo semidesnudo como estaba. Ya no quería despertar mas. Me propuse extraerme quirúrgicamente la memoria. Reforzar con nuevas células al olvido. La llevé a mi cara, a mi boca, a mi nariz y en cada lugar de mi cuerpo, te reconocí y me elevé en una dorada panspermia.Agradecí que el cosmos fuera ciego. La luz de donde fluye el Amor y la Ira, también es ciega.
‘ ”Estamos ciegos y vivimos nuestras ciegas vidas en total oscuridad. Los poetas están malditos, pero no están ciegos; ven con los ojos de los ángeles”.
Cubrí con las espesas frazadas mi cuerpo helado y muy distante a esa hora. La vida es relativa en la moneda espectral de la memoria y el olvido. Vos continuarás en la memoria de lo mas interior tuyo que poseí,cuando mi mano la rozó y la descubrió, alzándola.
-Este país, esta sociedad, niega y reniega la luz de la memoria e insiste en el culto místico y delirante a las tinieblas del olvido...- Escribí una vez mas en los descascarados muros de mi mente embotada
‘ ”Nunca pensé que despertar y sentirte sería soportar tanta elusión; nunca pensé que desearte sería encadenarme a tu boca. Nunca pensé aburrirme antes de llegar a la luz de tu túnel;nunca pensé en la aburrición; de todas las pasiones.Ya no me quedan poemas que inventar, sueños que perseguir,ni una botella donde refugiarmede la lluvia por abatirse. Nunca pensé ser tan inservible como para no reconocerme derrotado;nunca pensé en quererme salirpara quitarme del verso. Nunca pensé que todo es maldito antes del sol del medio día; nunca pensé en extrañarmis anteriores noches en tu cama. No me quedan más palabras que desestimar,las vistas suaves por tus ojos son un recuerdo;no me queda una mentira que valga la pena negar, solo me queda una nada que me arrastra,y me arroja... a un oscuro hueco silencioso”.
-¿Nos reenconraremos?-
12 –
“El disparo repercutió en la noche con gran estruendo.
Se alisó los cabellos al tiempo que enjugaba el sudor con el tembloroso anverso de su mano derecha. Depositó el arma junto al cuerpo yaciente y con paso seguro y presuroso ascendió al automóvil. Condujo su coche sin rumbo, las avenidas desiertas de la madrugada le brindaban una atmósfera de paz y calma. Se detuvo en una esquina cualquiera a observar dónde poder comprar un paquete de cigarrillos negros. El diálogo con la vendedora rubia y muy joven fue breve, abonó y tras el saludo formal ascendió nuevamente al coche. Creyó por un instante sentir hambre pero en realidad no le interesaba comer nada aún. Pensaba en lo importante que era retirarse de aquella zona; no era saludable para nadie dejar elementales evidencias.Aceleró violentamente el automóvil y sus luces traseras se esfumaron repentinamente al doblar en una muy oscura callejuela de ripio frondosamente arbolada.Una vez ya dentro de su cuarto se dispuso a ordenarlo, los libros se hallaban dispersos por cualquier sector; provocaba pereza observar tanto desorden. Reconocía por cierto que era una persona desordenada no obstante le molestaban el orden y la pulcra organización de los demás. Introdujo en un cesto de importantes dimensiones toda su ropa diseminada por días y días. Se introdujo al cuarto de baño, tras encender la luz, se observó en el espejo manchado del botiquín, su rostro ya no era el mismo, sus rasgos en las facciones que distinguían su personalidad ya no existían. Deseó encender el equipo de audio, sin embargo consideró que no era oportuno en aquel momento, siempre había mantenido severas disputas verbales acerca del volumen de su música. - Es una ley inveterada de estricto cumplimiento el estar supeditado a las exigencias democráticas del vulgo... - pensó al encender su cigarrillo negro. Se ubicó frente al televisor para esperar el noticiero de las siete de la mañana. Colocó sus dos manos en su nuca y se entregó a la habitual espera de todas las madrugadas, de todos los amaneceres, de ver en televisión a primera hora del día la noticia anhelada con placentera angustia.Destempladas vociferaciones y estridente ulular de sirenas, hicieron que volviera repentinamente a la realidad. Abrió grandes sus ojos enfocándolos hacia la pantalla de televisión y se encontró con lo esperado. El cuerpo tapado con hojas de diario sucias de sangre, yacía de bruces y junto a la pantorrilla izquierda se observaba el cañón dla pistola 9 mm. Inmutable se enderezó sobre el sillón y se dispuso a escuchar la televisión. Las secuencias se repetían tanto en el televisor como en su memoria. - El olvidar también es parte inescindible de la memoria. - argumentaba sus pensamientos, golpeándose los muslos con las palmas de las manos. Sobrevino entonces lo de siempre en el televisor, la patológica morbosidad de los que nada tuvieron que ver y que se sienten protagonistas auténticos de situaciones que jamás vivieron “per se”, brindando testimonios y argumentos de posibles o eventuales aconteceres, cuando en realidad nunca fueron involucrados y menos alcanzados por las circunstancias que relacionan la verdad real que es estar incursos en el tiempo, modo y lugar de lo ocurrido.Las conjeturas que se vertían en la televisión eran dispares y muchas de ellas inconexas e incoherentes con los sucesos reales. La idea del homicidio sobrevolaba las mentes policiales y las otras más audaces y temerarias abonaban la figura del suicidio. Prontamente la identidad del cadáver fue revelada, dejando de ser un mero trascendido periodístico, la noticia comenzaba a poseer envergadura alimentada por la personalidad de aquella muerte.
- Qué es la muerte sino un alivio en la gran mayoría de las veces - reflexionó sin falsos pudores al momento que agregaba, - ...y sobre todo cuando es verdaderamente necesario. –
Su figura escuálida y desgarbada se entremezclaba en el humo del cigarrillo y entre densas cavilaciones sobre la vida y la muerte propia y ajena.De pronto la imagen surgió destellante en la pantalla a color del televisor: la rubia vendedora del quiosco de golosinas y cigarrillos con su blusa de fino algodón marcándole sus senos turgentes y perfectamente redondos. Su voz era imperceptible en el parlante de la TV.
No supo dar con la razón del porqué de sus sentimientos de envidia por la imagen de esa joven. Las sensaciones necrofílicas invadieron su mente y su cuerpo provocándole un descontrolado placer genital. Por un instante fugaz evocó su adolescencia recibiendo y entregando el ardor del cuerpo al feliz encuentro con su congénere.Se dio cuenta de que ya era hora de salir a la calle a realizar las tareas rutinarias de todos los días, el trabajo no era la mejor de sus vocaciones, le gustaba disfrutar el placer de todo lo novedoso. Alineó sus cabellos con sus manos, se vistió con la misma ropa de todos los días, se colocó sus lentes de sol modelo de los años 70’s, recogió su bolso de cuero y salió con paso presto.Llegó con cierta premura a su escritorio, había ya varios clientes aguardando su presencia. Alzó el periódico y lo llevó hacia la oficina, lo desplegó con avidez y la noticia no tardó en ubicarse por delante de sus ojos. "CRIMEN O SUICIDIO...", rezaban los titulares catástrofe de grandes y gruesas letras de molde.El voraz y abrasador placer desbordaba sus sentidos y no le permitía concentrarse en su clientela y en los problemas jurídicos que le presentaban para resolver. Sabía a conciencia de las tipificaciones de los Códigos criminológicos y sus efectos. Siempre tuvo presente la cobardía de un gran número de Jueces penales que habían jurado de rodillas “defender y hacer cumplir las Actas del Proceso de Reorganización Nacional...” y cualquier otro “berrinche” (obediencia ¡mas que debida!) de sus jefes militares... y del tortuoso accionar policial. Todo ello era de pleno conocimiento, sentía poseer el manejo de las reglas, no siempre "el muerto habla" como dicen los Forenses.
Los días y las noches transcurrían anodinos por fuerza de la rutinaria labor judicial. El medio era gris y poco alentador a los fines de la deseada novedad sorpresiva que pudiera deparar el día.Igual que todos los días antes de retirarse de su escritorio para dirigirse a los Juzgados, revisó su agenda y en ella se encontró con los diferentes compromisos profesionales: Audiencias indagatorias, ruedas de presos, reconocimientos psiquiátricos penales, Audiencias en dos Cámaras del Crimen y una reconstrucción del hecho en horas de la noche. No tardó en concluir que el día le había resultado horriblemente aburrido, contrastando con esa sensación compulsiva de inmiscuirse con el provocativo horror y que desbordaba sus sentidos y su conciencia.Su paso era seguro por los pasillos de viejo parquet tribunalicio que tanto había transitado entre expedientes chorreantes de sangre, Jueces temerosos de Dios, colegas raquíticos de lealtad y por cierto entre la trágica existencia de sus clientes envueltos en homicidios, estupros, violaciones de niños, suicidios, además de una gama infinita de delitos penales que existen a pesar de que se desconocen masivamente. Detuvo su paso frente a una ventana hacia la calle, la observó como si fuera la última vez. Estaba atestada de automóviles, sucia y polucionada igual que todos los días, nada nuevo. Leyó detenidamente el informe psiquiátrico forense, "...las alteraciones morbosas de su conciencia le impedían poseer juicio de realidad para comprender la criminalidad de sus actos...". Se sonrió levemente al recordar a Robert Louis Stevenson y a Mr. Hyde y su amigo el Dr. Jekill.Con una fuerte sensación de hartazgo fue descendiendo la enorme escalinata tribunalicia, respirando con alivio la fresca brisa que provenía de la arboleda colindante. Se dirigió sin titubear hacia el Café Bar de siempre, el de todas las tardes (esqu. 27 de Abril / Arturo M. Bas) ordenó café negro y abundante junto a una doble medida de cognac reserva San Juan. Permaneció en aquel lugar por más de dos horas en silencio absoluto y con la mirada absorta en los movimientos de los transeúntes que eran vertiginosos, zigzagueantes y sin sentido aparente.Miró su reloj y aún restaba tiempo para la reconstrucción del crimen ordenada por Su Señoría. Abonó su cuenta y salió hacia la calle en búsqueda de su auto. Raudamente abandonó el estacionamiento y sin rumbo prefijado, puso dirección hacia donde sus sentidos le indicaban. El precoz anochecer otoñal ya descendía sin dubitar por sobre la ciudad. Calzó sus lentes formato de los años 70’s sobre su cabeza y al detenerse en un semáforo, revisó su bolso de cuero, descubrió entre los expedientes judiciales su filoso corta papeles. Buscó cigarrillos pero no encontró y entonces la memoria iluminó sus ojos marrones. Recordó su imagen en la televisión y hacia su quiosco se encaminó. Descendió del coche y en un solo paso
estuvo en el expendio. Dejó sus lentes modelo de los años 70’s sobre la vitrina, la joven mujer rubia atendió su compra con una cándida sonrisa. Dialogaron varios minutos de cosas... La vendedora aludió en un momento que su turno ya había concluido y por ende debía cerrar el local y retirarse. Le ofreció su automóvil para aproximarla hacia donde lo deseara. La joven aceptó complacida. Fueron hablando de diversas ideas, la muchacha trabajaba en aquel menester comercial con el único fin de costearse sus estudios de Derecho. Le atraía el fuero Penal y sus sórdidas historias cotidianas matizadas de sangre y crímenes. El diálogo se tornó intenso siempre con relación a casos penales.
-Además milito en el centro de estudiantes... – dijo la chica rubia, intentando salirse del monótono tema jurídico. – Hemos constituido un Frente de izquierda..., con los comunistas, peronistas filo-montos, algunos socialistas..., aunque me identifico mas con los anarquistas libertarios... –
Estacionó con pulcritud el auto sobre la Costanera del río y allí en las sombras permanecieron en silencio fumando y observando las luces de la ciudad en la orilla contraria. Su mano buscó levemente la mano de la joven rubia, esta no opuso resistencia y entonces, colocó su boca, ardiente de lascivia, en sus pechos. De a poco fue desprendiéndole la blusa de fino algodón blanco hasta que sus manos y labios cupieron exactas en sus senos. Algo intentó decir la joven, no alcanzó a hacerlo, el filoso cortapapeles se introdujo firme y feroz en su vientre.Velozmente se desabrochó sus ropas. Con perversa frialdad, le quitó la falda y la blusa, dejándola completamente desnuda.Besó su boca, sus pechos, su vulva inerte... y sin remordimientos aparentes, con salvaje indiferencia, abrió la puerta de la joven y con un despreocupado empellón, la arrojó hacia el césped del Parque de la Costanera.
Ese había sido uno de sus mejores actos de Amor. Había experimentado el sentimiento profundo de estar enamorado de si misma.
- Siempre es lo mismo, todo es lo mismo aunque parezca distinto cada día... - mascullaba mientras intentaba poner orden a su desprolija habitación. Higienizó su boca y se dispuso a desayunar mientras esperaba el noticiero de las siete de la mañana por la televisión. El café estaba fuerte, demasiado fuerte aunque en realidad no le interesaba. El almanaque indicaba la aparición de un nuevo día, sin embargo la mortificación de lo que se repite sin solución de continuidad, impidiendo por ende el surgimiento de lo novedoso para disfrutarlo mientras dure, crispaba su estructura nerviosa.
La aparición en pantalla de un gordo descomunal enfundado en un exagerado y entallado uniforme policial, hizo que prestara atención. Nada importante decía, tan sólo unas rebuscadas deducciones sobre el homicidio reciente de una joven alumna regular de Derecho y militante del centro de estudiante... Lo auténticamente novedoso que surgía en ese momento, era que el gordo policía exhibía en sus torpes manos unos lentes para el sol modelo de los años 70’s...”.
- ¿Qué opinás Camilo? -
- Es un tanto brutal..., salvaje, diría. –
- Estando en España conocí muchas lesbianas... hace muchos años, te acordás Camilo, era impensado, imposible, hasta demencial pensar o comentar que conocíamos a alguna lesbiana... – aseveró Melani. – Bueno, tuve algunas relaciones divertidas..., nos las pasábamos enfiestadas... – sus ojos tan azules brillaban como el neón en las grandes avenidas nocturnas.
- ¿Qué te impulsó a mezclarte en la fiesta? –
- En realidad..., comenzó a decir pausadamente, cuando descubrí el “ambiente” se me ocurrió que me podría servir para mi doctorado en Derechos Humanos..., hay tanta manipulación, tanto vituperio sobre estas mujeres..., bueno..., mujeres que han optado desde hace milenios por otra forma de ser felices en este mundo de mierda...- - me puse a indagar, a investigar e incluso comencé a escribir..., sentía la necesidad imperiosa de adentrarme en la vida de una lesbiana, ser, además una de ellas..., entonces..., estudié, me diplomé..., me divertí muchísimo con algunas de ellas... e incluso me adentré en el mundo inaccesible de escribir..., deseaba intensamente ser una escritora que abordaba la temática de las lesbianas... – afirmaba Melani con sinceridad que yo nunca había percibido tan clara, tan transparente en el oscuro y tumefacto mundo judicial..., por lo menos.
- El relato que leíste, lo escribí en el avión cuando regresaba a la Argentina... y cuando llegué, lo primero que hice, fue presentarlo en un concurso literario sobre cuentos policiales que organizó el diario mas antiguo de Córdoba... y que por supuesto, ¡me lo tiraron por la cabeza!..., no me di cuenta que el jurado estaba compuesto por unos católicos ¡hijos de puta!, figurativos e inertes... - -Un par de organismo de Derechos Humanos me habían enviado un expediente informal desde Córdoba, acerca de una mina abogada que había “trabajado” con los milicos en los campos de concentración de casi toda la Argentina entre los años 1977 y 1979... hasta que llegara la “Comisión Carter”... - -Su función era en la “Inteligencia policial” infiltrarse entre los estudiantes..., vigilar e informar sus actividades, por afuera de la Universidad..., entablar un cierto grado de “sociabilidad” con ellos..., generar, por cierto, una expectante atmósfera de camaradería con ellos, involucrarse y participar en cuanta gestión y actividad cultural que realizacen..., ya que obviamente los milicos consideraban que tales actividades, solo eran una cortina de humo que encubría otro objetivos... y desde allí, informar cada nombre y apellido que se relacionara con esos otros supuestos “objetivos”..., en esa psicópata, me inspiré. – Melani hizo una pausa para quitarse su espléndida chaqueta de gamuza celeste semejante al tono de un jeans... y de sus ojos. El sol primaveral sobre el Parque a esa altura del mediodía, nos sugirió inapelable que debíamos buscar la sombra de los eucaliptus. Melani se llevó su falda finísima y atrevida de jersey hasta su ingle, colocó sus expediente sobre el césped y depositó su esbelto trasero en ellos. Saqué el periódico del bolso de cuero (al cual conservaba desde hacía quince años), me acomodé sobre él..., puse mi cabeza sobre su falda... y nos encendimos un porrito.
- A diferencia de los nazis..., estos hijos de puta sodomizaban a quien se les ponía adelante..., conocí a muchos y muchas en Tribunales en esos años..., me rompían las bolas para que me subiera al “tren de la alegría”...- - Si querés te cuento... - le dije mientras jugaba con un impresionante rulo color arena de Melani.
- Decís bien Camilo..., “a diferencia de los nazis”...- - Estos hijos de puta asimilaron con precisión las “120 Jornadas de Sodoma” de Sade...- - Yo me considero étero-sexual...., continuó Melani, pero no me reprimo mi deseo de tener sexo con otra mujer..., es un tanto mas tierno, menos violento, un poco mas, nada mas que un poco mas poético que con un macho... –
- En la obra de Sade, le dije mientras le rozaba con mi dedo índice, sus labios levemente rojizos, por ejemplo, en “Justine” o “Juliete”, siempre son las monjas las que inician en el lesbianismo a las púberes... –
- Es verdad Camilo..., si bien he leído la obra completa del Divino Marqués y creo haber interpretado, a su vez, que él intentaba describir explícita y literariamente el fango moral putrefacto, en donde estaban sumidos hasta el pescuezo, la aristocracia y los curas católicos franceses..., ¡siempre vencía la impureza, la invirtud y la malicia sobre la virtud y la bondad! - - Sin embargo, prosiguió Melani, me atrajo la postura de la Beat Generation..., Burroughs, Keruoac, Gimsberg..., mirá que ya en 1950 ya reclamaban por el amor libre, la ecología, el pacifismo, la desnuclearización del mundo, la destrucción del consumismo capitalista..., si querés escuchar, te recuerdo algo de Gimsberg..., te va a gustar... - Melani miró a los lejos un grupito de niños, retozando con sus juegos absurdos por el Parque. – desde aquí..., señaló Melani, pareciera que no tuvieran sexo que los diferencie y los separe... -
“...Por favor amo puedo tocar su mejilla ‘ Por favor amo puedo arrodillarme a sus pies por favor amo puedo aflojar sus pantalones azules por favor amo puedo mirar su vientre de vello dorado por favor amo puedo bajar suavemente sus calzoncillos por favor amo puedo tener sus muslos desnudos ante mis ojos por favor amo puedo sacarme la ropa bajo su silla por favor amo puedo besar sus tobillos y su alma por favor amo puedo poner mis labios en su musculoso muslo sin vello por favor amo puedo dejar mi oreja apretada sobre su estómago por favor amo puedo envolver en mis brazos su culo blanco por favor amo puedo lamer su entrepierna rizada de suave pelusa rubia por favor amo puedo tocar con la lengua su orto rosado por favor amo puedo pasar la cara por sus bolas, por favor amo, por favor míreme a los ojos por favor amo ordéneme bajar al suelo, por favor amo dígame que lama su gruesa verga por favor amo ponga sus manos recias sobre mi cráneo peludo calvo por favor amo apriete mi boca contra su corazón-príapo por favor amo hunda mi rostro en su vientre, lléveme lentamente bien sujeto hasta que su dureza muda me llene la garganta hasta el fondo hasta que trague & saboree su delicado y tibio cañón punzante venoso Por Favor...”.
- No se si Buenos aires era mas respirable que aquí..., Melani continuó con su historia, metiéndome su dedo medio entre mis dientes, en realidad, quería cambiar de atmósfera, de clima, sentirme un tanto mas desconocida..., como que aquí ya estaba muy vista, casi todo Córdoba me conocía... y presentía que eso no era muy deseable. - - El “populacho” festejaba el mundial..., me contaban cómo los cordobeses rendían sus candorosas pleitesías a los alemanes..., como una sonámbula recorría el Centro de la Capital..., un sábado a la tarde como a las cinco..., caminaba por Charcas y vi una especie de hippies... entrar en una galería..., se me ocurrió seguirlos... - - Con el tiempo supe que era la Galería del Este y que la manzana la denominaban “la Manzana Loca” (Florida – Maiupú – Paraguay – Charcas), en ella vivió muchos años borges..., los pibes entraron y se dirigieron a un salón de revistas y discos L.P. usados..., me metí tras ellos y me dio la impresión de penetrar a un mundo que verdaderamente me estaba aguardando con los brazos muy abiertos...-
Nos levantamos de aquella posición bajo el añoso eucaliptus, le sacudí la hierba suelta adherida a su trasero y nos encaminamos hacia la plaza España. Caminamos por la avenida del DANTE, estaba desierto el mediodía cordobés. Giramos hacia la derecha de la plaza, cruzamos por delante del museo de arte y nos metimos en la pizzería de Chacabuco y Lugones.
- En ese reducto de revistas, libros y discos muy usados, hallé unos vetustos ejemplares literarios... ECO CONTEMPORÁNEO dirigida por Miguel Grimberg..., no lo recuerdo bien.. y El Ángel del altillo..., esas dos revistas ajadas y vetustas me la cobraron... ¡casi el cincuenta por ciento de mi salario! ¡...me cogieron por el culo por esa revista de mierda...! - - El Ángel del Altillo traía una fotografía de Gimbergs en pelotas... y un fragmento de Aullido..., creeme Camilo que descubrir semejante poeta me arrancó el cerebro de átomo en átomo... –
- Soledad me había regalado Howl and Other Poem, en una versión que traía el original en inglés y su traducción al español..., Raquel la leyó y me aseveró que era buena... –
‘ HOWL for Carl Solomon I saw the best minds of my generation destroyed bymadness, starving hysterical naked,dragging themselves through the negro streets at dawnlooking for an angry fix, angelheaded hipsters burning for the ancient heavenlyconnection to the starry dynamo in the machi-nery of night,who poverty and tatters and hollow-eyed and high sat upsmoking in the supernatural darkness of cold-water flats floating across the tops of citiescontemplating jazz,who bared their brains to Heaven under the El and sawMohammedan angels staggering on tenementroofs illuminated,who passed through universities with radiant cool eyeshallucinating Arkansas and Blake-light tragedyamong the scholars of war,who were expelled from the academies for crazy & publis-hing obscene odes on the windows of the skull,
(10) Aullido por Carl Solomom
He visto los mejores cerebros de mi generación destruidos por lalocura, famélicos, histéricos, desnudos,arrastrándose de madrugada por las calles de los negros en busca deun colérico picotazo,pasotas de cabeza de ángel consumiéndose por la primigenia conexióncelestial con la estrellada dinamo de la maquinaria de lanoche,que, encarnación de la pobreza envuelta en harapos, drogados y convacías miradas, velaban fumando en la sobrenaturaloscuridad de los pisos de agua fría flotando sobre lascrestas de la ciudad en contemplación del jazz,que desnudaron sus cerebros ante el Cielo bajo el El* y vierontambalearse iluminados ángeles mahometanos sobre lostejados de las casas de alquiler,que atravesaron las universidades con radiantes ojos tranquilos,alucinando Arkansas y tragedias de luz-Blake entre losescolásticos de la guerra,que fueron expulsados de las academias por dementes & por publicarodas obscenas sobre las ventanas de la calavera,
‘ ‘ ‘ ‘ ‘ ‘ ‘ ‘ ‘ ‘ ‘ ‘ - Se que ha sido y es egoísta de parte mía Camilo..., pero a mi me salvaron los libros... o mejor dicho Gimsberg, Keruoac o Burrough...- Melani fruncía su entrecejo por sobre sus lentes franceses cada vez que encaraba con seriedad sus reflexiones, abandonando el carácter irónico y zumbón de sus opiniones. – ¡Estaban tarados Camilo...! los “perros”... los bolches del ERP me tenían la concha por el piso con el asunto de los maricas y las lesbianas... y ni hablar con los catolicones de los peronistas izquierdosos... a esos sí que no los soportaba con la cantinela de la “moral revolucionaria”... - - Pensá Camilo..., todo ese rollo estructural-postural me infundía un malestar tremendo y por mas que intentaba hacerme entender... era imposible, se habían dogmatizados con la vida “compartimentada”, “semicompartimentada”..., con el entrenamiento militar en el Líbano..., con la militarización del pueblo..., cuando era cruel ver que el “pueblo” se rascaba el culo de domingo a domingo... llevando a burgueses mierdosos al gobierno..., hasta ahora y desde aquellos remotos tiempos... hay una tremebunda vocación del “pueblo” argentino por ponerle el culo a los chorros malditos de la Rosada...- - Ahora si que lo vamos a padecer..., ahora si que lo vamos a sangrar por el culo..., prosiguió Melani, al “argentine way of life” o mejor dicho al “argentine hell”..., los radicales y los peronistas nos han hecho creer eso de los “dos demonios”, cuando en absoluta realidad... los “dos demonios”, ¡son ellos!- - Ni los nazis argulleron en Nuremberg con inquebrantable voluntad jurídica, los que estos cobardes (diputados y senadores, “legítimos representantes de un pueblo que no gobierna ni delibera) aludieron en el puto Congreso de la Nación, para que los “valientes” militares argentinos fueran perdonados y no se los cogieran por el culo...- -...no estoy segura Camilo que me puedas comprender... los motivos, las razones que nos impulsaban irremediablemente a destruir una democracia sumida en una vacuidad entrópica y corrompida, no se abandonaban en un tacho de desperdicios, ni mucho menos se claudicaba al salirse de la lucha armada en “tiempos de paz” de esa mierda de democracia de los 70’s... ¡el delirio paranoico! La regimentación, la clandestinidad... ¿por qué no insistimos en el puto camino político? -
Sin darnos cuenta habíamos llegado hasta la escultura del Dante en el Parque Sarmiento..., nos detuvimos frente a él exitados, pero totalmente exhaustos. Nos miramos y una sombra de amarguras y desolaciones, se proyectó en nuestros ojos. Nos abrazamos y lloramos semejantes a dos niños extraviados, en alguna noche hundida en una tempestad borrascosa, de la Tierra abandonada y sin destgino.
‘ Últimas palabras
Que se oigan en todas partes mis últimas palabras. Que se oigan en todos los mundos mis últimas palabras. Oigan todos ustedes, sindicatos y gobiernos de la tierra. Y ustedes, autoridades que apañan negociados inmundos concertados vaya uno a saber en qué letrinas para apoderarse de lo que no es de ustedes. Para vender el suelo bajo los pies de los que no nacerán — "Que no nos vean. No les digan qué estamos haciendo —”¿Estas son las palabras de los omnipotentes directorios y sindicatos de la tierra?"Por Dios que no salga a relucir lo de la Coca-Cola —”"Ni el Negociado del Cáncer con los venusinos —”"Ni el Negociado Verde — Que no se den cuenta de —”"Ni de la muerte del Orgasmo —”"Ni de los hornos —”Oigan: a todos ustedes me dirijo. Muestren sus cartas jugadores. Paguen todo paguen todo devuélvanlo todo. Jueguen todo jueguen el resto. Para que todos vean. En Times Square. En Piccadilly."Prematuro. Prematuro. Danos un poco más de tiempo."¿Tiempo para qué? ¿Para más mentiras? ¿Prematuro? ¿Prematuro para qué? Digo a todos que estas palabras no son prematuras. Estas palabras pueden ser demasiado tardías. Faltan minutos. Minutos para el objetivo enemigo — "Archisecreto — Archivado — Para Uso del Directorio — La Élite — Los Iniciados —”¿Son estas las palabras de los omnipotentes directorios y sindicatos de la tierra? Estas son palabras de mentirosos cobardes colaboracionistas traidores. Mentirosos que quieren más tiempo para más mentiras. Cobardes que tienen miedo de enfrentar con la verdad a los "perros", a los "negativos", a los "mandaderos", a las "bestias humanas". Colaboracionistas con la Gente Insecto, con la Gente Legumbre. Con cualquier clase de gente de cualquier parte que les ofrezca un cuerpo para siempre. Para cagar por los siglos de los siglos. Para eso han vendido ustedes a sus hijos. Han vendido el suelo bajo los pies de los que nunca nacerán. Traidores de todas las almas en todas partes. ¿Necesitan el nombre de Hassan i Sabbah para sus inmundos negociados? ¿Para vender a los no nacidos?¿Qué miedo los ha hecho refugiarse en el tiempo? ¿En el cuerpo? ¿En la mierda? Lo diré: "la palabra". La Palabra Extranjera "la". "La" palabra del Enemigo Extranjero "los" aprisiona en el Tiempo. En el Cuerpo. En la Mierda. Prisioneros, salgan. Los grandes cielos están abiertos. Yo Hassan i Sabbah borro la palabra para siempre. Suprimo todas las palabras de ustedes para siempre. Y también elimino las palabras de Hassan i Sabbah. A través de todos sus cielos lean la escritura silenciosa de Brion Gysin Hassan i Sabbah: trazada sobre Nueva York el 17 de setiembre de 1899...
¡CONTINUARÁ!!