sábado, 8 de enero de 2022

A HÉCTOR BASILIO EMAIDES, EL “PERRO VERDE”, UN AMIGO FIEL. En el marco de una sociedad mundializada, que a decidido arremolinarse tras un único polo de acumulación, mediante la avaricia, la codicia y el egotismo más radicalizado, Héctor Basilio Emaides, un insustituible “Perro verde” amigo fiel, a horas de rememorar el 41º aniversario del bestial asesinato, a manos de un idiota, de un imbécil, de John W. Lennon, a desaparecido de nuestro común modo físico y cronológico. No obstante la inevitable noticia, que nos coloca en el real y justo sitio al cual pertenecemos algunos pocos, casi iguales a ´´el, su conciencia y sus correrías CÓSMICAS de “Perro verde”, persiste en continuar correteando entre nosotros, ciertos y únicos habitante, navegantes exploradores de pleno derecho, de los altos mares disruptivos del Rock, nueva convicción cultural e historiográfica que más allá o más acá de algunas cabezas adocenadas por el imperativo conservadurismo exacerbado y fatuo de nuestra sociedad política, no claudicará, ni nada negociará en desmedro de la transparente memoria del “Perro verde” de nuestros afectos más entrañables: “Nothing's gonna change my world”. Y como corresponde a alguien de la misma generación del “Perro verde”, que atravesó alucinado nuestro tiempo común, simultáneo, por atraernos (o conducirnos) hacia el futuro deseado, imaginado, pensado, a diversas generaciones que nos salteamos la discontinuidad temporal y las infundadas tradiciones oclusivas, conjunto recalcitrante de mandatos paralizantes de nuestra básica condición psico-bio-social, para adentrarnos inexpertos e imberbes, nosotros, los de la generación maldita por el Estado absoluto, a una lisérgica dimensión de la nada y que debimos recrear el justo y necesario combustible de la rebeldía conciente, para intentar la aventura de hacerlo todo a nuevo, no he de arrojarme suelto de cuerpo y pensaderas, a los lugares comunes de los rituales fúnebres, en los que se glorifican, mediante una memoriosa herramienta herrumbrada, desmesurada, sinuosa y escalofriantemente huidiza, de los que ya no están en cuerpo y alma, para desacreditar y/abolir, la trazabilidad de barcos recargados de hazañas improbables, de quienes partieron hacia el universo distante y totalmente desconocido. Lo puntual y cierto, es que el “Perro verde” que nos distrajo (a su modo) de la medianía provinciana, ya se retiró por el sendero iluminado de estrellas inaccesibles, por donde solo tienen aforo significativo, los ángeles con alas invencibles, que con su dedo índice de un rabdomante sideral, nos va señalando imperturbable, como un Angelus Novus tangible, la latitud precisa de la cima virtuosa del futuro, para reencontrarnos con nuestros dorados sueños de otro mundo, más respirable y vivible que el que nos toca en suerte habitar. Hasta siempre “Perro”, ya nos reencontraremos en las siderales praderas de lo inconcebible y entonar junto a Lennon, su Across The Universe. Sounds of laughter, shades of love Are ringing through my opened ears Inciting and inviting me Limitless undying love Which shines around me like a million suns And calls me on and on Across the universe Jai guru deva, Om Nothing's gonna change my world Nothing's gonna change my world Nothing's gonna change my world Nothing's gonna change my world. (08.12.2021)

miércoles, 8 de diciembre de 2021

A Mary sunshine... tiempo de evocaciones... A HÉCTOR BASILIO EMAIDES, EL “PERRO VERDE” AMIGO FIEL. En el marco de una sociedad mundializada, que a decidido arremolinarse tras un único polo de acumulación, mediante la avaricia, la codicia y el egotismo más radicalizado, Héctor Basilio Emaides, un insustituible “Perro verde” amigo fiel, a horas de rememorar el 41º aniversario del bestial asesinato, a manos de un idiota, de un imbécil, de John W. Lennon, a desaparecido de nuestro común modo físico y cronológico. No obstante la inevitable noticia, que nos coloca en el real y justo sitio al cual pertenecemos algunos pocos, casi iguales a ´´el, su conciencia y sus correrías CÓSMICAS de “Perro verde”, persiste en continuar correteando entre nosotros, ciertos y únicos habitante, navegantes exploradores de pleno derecho, de los altos mares disruptivos del Rock, nueva convicción cultural e historiográfica que más allá o más acá de algunas cabezas adocenadas por el imperativo conservadurismo exacerbado y fatuo de nuestra sociedad política, no claudicará, ni nada negociará en desmedro de la transparente memoria del “Perro verde” de nuestros afectos más entrañables. Y como corresponde a alguien de la misma generación del “Perro verde”, que atravesó alucinado nuestro tiempo común, simultáneo, por atraernos (o conducirnos) hacia el futuro deseado, imaginado, pensado, a diversas generaciones que nos salteamos la discontinuidad temporal y las infundadas tradiciones oclusivas, conjunto recalcitrante de mandatos paralizantes de nuestra básica condición psico-bio-social, para adentrarnos inexpertos e imberbes, nosotros, los de la generación maldita por el Estado absoluto, a una lisérgica dimensión de la nada y que debimos recrear el justo y necesario combustible de la rebeldía conciente, para intentar la aventura de hacerlo todo a nuevo, no he de arrojarme suelto de cuerpo y pensaderas, a los lugares comunes de los rituales fúnebres, en los que se glorifican, mediante una memoriosa herramienta herrumbrada, desmesurada, sinuosa y escalofriantemente huidiza, de los que ya no están en cuerpo y alma, para desacreditar y/abolir, la trazabilidad de barcos recargados de hazañas, de quienes partieron hacia el universo distante y totalmente desconocido. Lo puntual y cierto, es que el “Perro verde” que nos distrajo (a su modo) de la medianía provinciana, ya se retiró por el sendero iluminado de estrellas inaccesibles, por donde solo tienen aforo significativo, los ángeles con alas invencibles, que con su dedo índice como un rabdomante cósmico, nos va señalando imperturbable, como un Angelus Novus tangible, la latitud precisa de la cima virtuosa del futuro, para reencontrarnos con nuestros dorados sueños de otro mundo, más respirable y vivible que el que nos toca en suerte habitar. Hasta siempre “Perro”, ya nos reencontraremos en las siderales praderas de lo inconcebible y entonar junto a Lennon, su Across The Universe. Sounds of laughter, shades of love Are ringing through my opened ears Inciting and inviting me Limitless undying love Which shines around me like a million suns And calls me on and on Across the universe Jai guru deva, Om Nothing's gonna change my world Nothing's gonna change my world Nothing's gonna change my world Nothing's gonna change my world (08.12.2021)

sábado, 12 de junio de 2021

A Mary Sunshine... ("Yo la recuerdo ahora...")

A UNA AMIGA QUERIDA Like a stray dog in the night I’ll shuffle off alone.. Weall make our futures But I have lost mine;; I’m hoping for a miracle But finding no sign… The stars in their constellations, , Each one sadly flickers and falls…... Without you they mean nothing at all.* Aunque sigamos pagando, van a seguir cobrándonos Por qué no nos dejan tranquilos a la mesa con una copa de vino en la mano Si solo nos queda la posibilidad de ver pasar las nubes y algún que otro negro pájaro perdido... ¿Quién molesta a quién? Todos nos desenvolvemos en lo predeterminado, pasar, pasar y pasar El tiempo nos arrastra de la trompa Nos hundimos en el mar y la rosa es pisoteada La Tierra YA no puede ni con la luz, ni con las sombras Y nosotros solo nos franqueamos con el billete quimérico entre los dedos. Pues, ¿qué les ocurre ahora? ¿por qué vociferan discursos humillantes? ¿por qué no dejan de apuntarnos con su FÓBICO dedo índice? Nadie de nosotros lo PODRÍAMOS HABER ENTREVISTO Que ellos, a todo, todo lo codiciaban para su privada especulación propietaria El vino, la alegría, las sillas, las flores, el cielo, los aviones y los pájaros Las camas con sábanas turquesas, los espejos de doble faz, los cepillos del cabello y tus juguetes sexuales, más yo qué se... Además, la luna, Las nubes y las velas blancas ondeando en el horizonte del mar irritado. Y ahora ¿qué? Es sorprendente Es imposible, inverosímie, ¡prodigioso! Lejos están de aceptarlo... Habían desdeñado el paraíso y nosotros lo ocupamos Mujeres, niños, niñas, hombres, todos sin ropas y sin vergüenza occidental. Habíamos nacido en el mismo y non hemisferio terráqueo Nos autosegregábamos por el sexo femenino y por el sexo masculino Nos salieron los dientes para matar el hambre a tiros (nos autoriza la 2ª Enmienda) Las manos buscaban comida y los ojos, dónde refugiarse Asumimos sin chistar el chantaje del trabajo para no reventar de hambre (ni de frío, ni de pandemias, ni de ignorancia, ni por el gatillo policial...) (aun así, nos seguimos muriendo por la virosis de la Injusticia social) Es aterrador, ahora, escuchar su letanía de un domingos siete Que sí o sí, debemos desalojar el paraíso, al menos simulando que es con voluntad propia Sin que se forme el cortejo de desahuciados enarbolando saludos de despedidas honrosas, Reniegan y reniegan por tener que soportar nuestras distracciones jocosas de la política (partidaria). Se quedaron con todo, incluídas todas las llaves de los portales del paraíso Ellos nacieron y se desarrollaron sin una teta en las manos pequeñas. Su fatal alegría electoral no tiene el consuelo de la poesía Es decir, que así, de ese modo, absolutamente nada funciona como es debido. Imposible saborear a gusto nuestro viaje cósmico En los rincones vidriados del infinito, la tristeza asombrosa , juega a no ser Los ojos de la amiga sin la imagen del amor, con su rosada boca sin hondas palabras decisivas... El otoño se desvanece, llega el ceñudo invierno y estamos en pelotas completamente Concientes, sumisos y resignadamente desnudos por ante la mirada cínica de los cielos ennegrecidos del ojo del Amo... De pies y de manos atravesadas, ateridos, tumescentes y y desesperanzados Sin poder apreciar la redondez del mundo, como un huevo, como una teta. Sin una mujer, sin un hombre, ¿podríamos sentarnos a comer con alegría? Que nos devuelvan las camas, las mesas, las sillas y las copas Claro que esto es una puta exaltación vírica a los señorones de la Privilegiatura Que se empecinan en seguir dedeándonos y sin que se decidan a cortarla No quieren rivalizar cara a cara en serio ahora, nada de nada. Se ve transformarse el mar dorado en una cordillera de sal negra La oscurísima noche de la soledad y del culto a la indiviualidad del becerro capitalista, ciega con su destellante brillo ensangrentado por Dios. * * * * * No hay más nada que decir, amiga querida. Las palabras se diluyeron por el musgoso hueco de los lugares comunes. No me importa ahora (como antes) ni saber de vos, ni escucharte, ni que me escuches. La inversión de afecto, se fue a la bancarrota. La quiebra dictaminada se sostiene en la fehaciente malversación del tiempo creativo. Venimos del pasado, somos inevitablemente del pasado. Nos mira desde todos los espejos del mundo, aunque los ignoremos. No hay más nada que decir, ni nada más para escribir. Es tiempo que entiendas de una buena vez, por qué Franz Kafka dejó tanta obra inconclusa... * * * * * *"This Side of the Looking Glass". Over. Peter hammil. Label: Charisma. (April 1977) (A.F. del 10.12.2020 al 11.12.2020)

A Mary Sunshine...

A UNA AMIGA QUERIDA Like a stray dog in the night I’ll shuffle off alone.. We all make our futures But I have lost mine;; I’m hoping for a miracle But finding no sign… The stars in their constellations, , Each one sadly flickers and falls…... Without you they mean nothing at all.* Aunque sigamos pagando, van a seguir cobrándonos Por qué no nos dejan tranquilos a la mesa con una copa de vino en la mano Si solo nos queda la posibilidad de ver pasar las nubes y algún que otro negro pájaro perdido... ¿Quién molesta a quién? Todos nos desenvolvemos en lo predeterminado, pasar, pasar y pasar El tiempo nos arrastra de la trompa Nos hundimos en el mar y la rosa es pisoteada La Tierra YA no puede ni con la luz, ni con las sombras Y nosotros solo nos franqueamos con el billete quimérico entre los dedos. Pues, ¿qué les ocurre ahora? ¿por qué vociferan discursos humillantes? ¿por qué no dejan de apuntarnos con su FÓBICO dedo índice? Nadie de nosotros lo PODRÍAMOS HABER ENTREVISTO Que ellos, a todo, todo lo codiciaban para su privada especulación propietaria El vino, la alegría, las sillas, las flores, el cielo, los aviones y los pájaros Las camas con sábanas turquesas, los espejos de doble faz, los cepillos del cabello y tus juguetes sexuales, más yo qué se... Además, la luna, Las nubes y las velas blancas ondeando en el horizonte del mar irritado. Y ahora ¿qué? Es sorprendente Es imposible, inverosímie, ¡prodigioso! Lejos están de aceptarlo... Habían desdeñado el paraíso y nosotros lo ocupamos Mujeres, niños, niñas, hombres, todos sin ropas y sin vergüenza occidental. Habíamos nacido en el mismo y non hemisferio terráqueo Nos autosegregábamos por el sexo femenino y por el sexo masculino Nos salieron los dientes para matar el hambre a tiros (nos autoriza la 2ª Enmienda) Las manos buscaban comida y los ojos, dónde refugiarse Asumimos sin chistar el chantaje del trabajo para no reventar de hambre (ni de frío, ni de pandemias, ni de ignorancia, ni por el gatillo policial...) (aun así, nos seguimos muriendo por la virosis de la Injusticia social) Es aterrador, ahora, escuchar su letanía de un domingos siete Que sí o sí, debemos desalojar el paraíso, al menos simulando que es con voluntad propia Sin que se forme el cortejo de desahuciados enarbolando saludos de despedidas honrosas, Reniegan y reniegan por tener que soportar nuestras distracciones jocosas de la política (partidaria). Se quedaron con todo, incluídas todas las llaves de los portales del paraíso Ellos nacieron y se desarrollaron sin una teta en las manos pequeñas. Su fatal alegría electoral no tiene el consuelo de la poesía Es decir, que así, de ese modo, absolutamente nada funciona como es debido. Imposible saborear a gusto nuestro viaje cósmico En los rincones vidriados del infinito, la tristeza asombrosa , juega a no ser Los ojos de la amiga sin la imagen del amor, con su rosada boca sin hondas palabras decisivas... El otoño se desvanece, llega el ceñudo invierno y estamos en pelotas completamente Concientes, sumisos y resignadamente desnudos por ante la mirada cínica de los cielos ennegrecidos del ojo del Amo... De pies y de manos atravesadas, ateridos, tumescentes y y desesperanzados Sin poder apreciar la redondez del mundo, como un huevo, como una teta. Sin una mujer, sin un hombre, ¿podríamos sentarnos a comer con alegría? Que nos devuelvan las camas, las mesas, las sillas y las copas Claro que esto es una puta exaltación vírica a los señorones de la Privilegiatura Que se empecinan en seguir dedeándonos y sin que se decidan a cortarla No quieren rivalizar cara a cara en serio ahora, nada de nada. Se ve transformarse el mar dorado en una cordillera de sal negra La oscurísima noche de la soledad y del culto a la indiviualidad del becerro capitalista, ciega con su destellante brillo ensangrentado por Dios. * * * * * No hay más nada que decir, amiga querida. Las palabras se diluyeron por el musgoso hueco de los lugares comunes. No me importa ahora (como antes) ni saber de vos, ni escucharte, ni que me escuches. La inversión de afecto, se fue a la bancarrota. La quiebra dictaminada se sostiene en la fehaciente malversación del tiempo creativo. Venimos del pasado, somos inevitablemente del pasado. Nos mira desde todos los espejos del mundo, aunque los ignoremos. No hay más nada que decir, ni nada más para escribir. Es tiempo que entiendas de una buena vez, por qué Franz Kafka dejó tanta obra inconclusa... * * * * * *"This Side of the Looking Glass". Over. Peter hammil. Label: Charisma. (April 1977)

sábado, 4 de julio de 2020

Para vos Mary sunshine...; qué cosa con esto del "derecho de expresión", ¿no?






Pero mientras eso pasa, tenemos una misión todos, no importa qué rol desempeñemos y es que en este país se respete la libertad de expresión. Que no sólo es de los diarios o de los periodistas sino de todos. Que no sólo incluye la posibilidad de decir lo que se piensa, sino además el derecho de toda la sociedad a estar informada. Porque sin libertad de expresión no hay sistema democrático posible. Y sin libertad de información tampoco hay Estado de Derecho.

Voy a recordar una vieja opinión consultiva de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la Opinión 5/85, que expresa: “31. En su dimensión individual, la libertad de expresión no se agota en el reconocimiento teórico del derecho a hablar o escribir, sino que comprende, además, inseparablemente, el derecho a utilizar cualquier medio apropiado para difundir el pensamiento y hacerlo llegar al mayor número de destinatarios. Cuando la Convención proclama que la libertad de pensamiento y expresión comprende el derecho de difundir informaciones e ideas ‘por cualquier…  procedimiento’, está subrayando que la expresión y la difusión del pensamiento y de la información son indivisibles, de modo que una restricción de las posibilidades de divulgación representa directamente, y en la misma medida, un límite al derecho de expresarse libremente. De allí la importancia del régimen legal aplicable a la prensa y al status de quienes se dediquen profesionalmente a ella».

Y también: «32. En su dimensión social la libertad de expresión es un medio para el intercambio de ideas e informaciones y para la comunicación masiva entre los seres humanos. Así como comprende el derecho de cada uno a tratar de comunicar a los otros sus propios puntos de vista, implica también el derecho de todos a conocer opiniones y noticias. Para el ciudadano común tiene tanta importancia el conocimiento de la opinión ajena o de la información de que disponen otros como el derecho a difundir la propia”.

https://www.elcohetealaluna.com/tirios-cristianos-moros-troyanos/


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Por David Torres
| 04/07/2020 |
Cultura
  

Fuentes: Público





La primera vez que comprendí que el progreso podía dar marcha atrás y el calendario dar una vuelta de campana fue en 1989, treinta y un años atrás, cuando el ayatolá Jomeini condenó a muerte a Salman Rushdie por haber escrito una novela en la que se burlaba del islam: Los versos satánicos. El Muro de Berlín estaba a punto de caer, lo que quería decir, entre otras cosas, que muchos escritores soviéticos censurados o arrinconados por razones ideológicas iban a encontrarse con la censura mucho más sutil y efectiva del libre mercado. Lo que parecía completamente inimaginable, en oriente y occidente, en el orbe comunista y en el capitalista, era lanzar una orden de exterminio contra un autor con validez para los cinco continentes, una fatwa que implicaba una recompensa celestial para el asesino y la condena eterna para el hereje.

Más extraño aun era escuchar sesudos debates televisivos donde se discutían los diversos aspectos del problema -religioso, moral, literario, filosófico, político, estético-: cada vez que aquellos profesores y especialistas descubrían un enfoque inesperado, yo tenía la sensación de estar cayendo de un siglo a otro siglo, derecho hacia el Medievo. ¿Cómo se le había ocurrido a Rushdie ofender a la comunidad musulmana? ¿Se podía utilizar a Mahoma como personaje literario ? ¿No estaban promoviendo los iraníes, en los albores del tercer milenio, la quema de libros y los autos de fe? En el momento en que oí a un conocido arabista señalar que Rushdie no había cometido el pecado de herejía, pero sí el de apostasía, tuve que frotarme los ojos y comprobar que los invitados al debate no llevaban jubón y gola.

Algo bueno salió de todo aquello: la idea de que un simple libro seguía asustando al poder, el viejo tópico medieval de que la pluma es más fuerte que la espada. Desde tiempo atrás, en la facultad de Filología habíamos perdido la fe en que la literatura sirviera para algo, no ya que pudiera cambiar el mundo del modo en que lo hizo, por ejemplo, la Declaración Universal de los Derechos Humanos. De repente, un novelista indio tenía que buscar refugio (gracias a Margaret Thatcher, paradójicamente, a quien había criticado hasta hartarse) mientras sus traductores eran perseguidos en una anacrónica caza del hombre: uno de ellos fue apuñalado hasta la muerte en Tokio, el editor noruego sobrevivió a tres balazos. Todo no sólo por haber sugerido en una obra de ficción que algunas suras del Corán pudieron no haber tenido un origen divino sino también por retratar al propio Jomeini como un anciano iracundo sin el menor sentido del humor. Tres décadas después, la lección de intolerancia académica del ayatolá se ha extendido a todos los ámbitos: por ejemplo, la ortodoxia feminista, transmutada de movimiento de liberación a nuevo dogma religioso, ha proclamado que Lolita, de Nabokov, es un libro execrable por promover la pederastia. Hace falta estar ciego y además leer con el culo.

Es una desbandada general hacia la Edad Media en la que también abundan los nostálgicos del nazismo y los modernos promotores de siervos de la gleba en motocicleta. Y en la marcha atrás no podían faltar los destructores de imágenes, los nuevos iconoclastas que juzgan figuras del pasado remoto en función de conceptos de hoy en día. Del mismo modo que la iglesia añadía velos y taparrabos a los frescos del Renacimiento que les incomodaban por mostrar al hombre y a la mujer tal y como Dios los trajo al mundo, ahora se pintarrajean o decapitan las estatuas de Colón o del emperador Constantino por haberse enriquecido mediante el tráfico de seres humanos. Los antirracistas de última generación luchan a toro pasado contra la esclavitud en el siglo XVI o en el IV a base de memes y chafarrinones, pero no mueven un dedo, ni siquiera virtual, para acabar con la injusticia que sufren cientos de miles de niños esclavos en Birmania, en Yemen, en Bolivia, en Perú o en las minas de coltán del Congo. Cómo van a hacerlo, si están muy ocupados cambiándole el nombre a los conguitos.

Fuente:


lunes, 15 de junio de 2020

Para vos MarySunshine...

Che

Yo tuve un hermano.

No nos vimos nunca
pero no importaba.

Yo tuve un hermano
que iba por los montes
mientras yo dormía.
Lo quise a mi modo,
le tomé su voz
libre como el agua,
caminé de a ratos
cerca de su sombra.

No nos vimos nunca
pero no importaba,
mi hermano despierto
mientras yo dormía,
mi hermano mostrándome
detrás de la noche
su estrella elegida.

Ya nos escribiremos. Abraza mucho a Adelaida. Hasta siempre,
 Julio